El Parlamento alemán aprobó ayer con limitaciones la controvertida técnica que permite realizar análisis genéticos a embriones en un tratamiento de fecundación in vitro, en medio de un encendido debate médico y ético y el rechazo de la Iglesia Católica.
El proyecto de ley a favor de la técnica logró una mayoría más amplia de lo previsto y sumó 326 votos a favor en la Cámara baja del Parlamento (Bundestag), imponiéndose así a otro proyecto para prohibirla (260 votos) y a un tercero intermedio (58).
Al tratarse de un tema con implicaciones éticas, los diputados no estaban obligados a seguir la disciplina de partido.
El conocido como diagnóstico genético preimplantacional (DGP) permite analizar genéticamente a los embriones resultantes de un tratamiento de fecundación in vitro y transmitir al útero materno sólo los que están libres de enfermedades genéticas o anomalías cromosómicas.
La técnica está permitida en España, Francia, Reino Unido, Holanda o Dinamarca, y prohibida en otros como Irlanda, Suiza, Italia o Austria.
En Alemania, donde se estima que puede beneficiar cada año a entre 150 y 200 parejas con problemas genéticos, podía aplicarse hasta ahora gracias a un dictamen del Tribunal Supremo. l (DPA)

























