La sequía en el Cuerno de Africa y el conflicto social de Somalía desbordan el campo keniano de refugiados de Dadaab, el mayor del mundo, adonde llegan sin cesar somalíes que huyen de la hambruna.

La sequía en el Cuerno de Africa y el conflicto social de Somalía desbordan el campo keniano de refugiados de Dadaab, el mayor del mundo, adonde llegan sin cesar somalíes que huyen de la hambruna.
Dadaab, en el este de Kenia, recibió a unos 400 mil refugiados que superan con creces los 90 mil proyectados cuando se crearon, en 1991, los campamentos de Hagadera, Ifo y Dagahaley, a 100 kilómetros de la frontera con Somalía. En las últimas semanas pasaron a recibir un flujo constante de 1.300 refugiados nuevos al día.
Los refugiados somalíes que pasan días o semanas caminando para alcanzar Dadaab llegan con la esperanza de encontrar cobijo y sustento, pero pueden tardar varios días en recibir su primera ración de comida.
"Hay casos de niños que ya están en los campamentos que pasan de malnutrición moderada a aguda porque no reciben ayuda a tiempo", alertó la responsable de comunicación de Médicos Sin Fronteras en Dadaab, Serene Assir.
No saben con qué se toparán en el campamento, como Yaqub Abdi, que caminó durante ocho días para alcanzar Dadaab, adonde cree que se dirigieron su esposa y sus ocho hijos, aunque no tiene noticias de ellos.
La peor sequía de los últimos 60 años en el Cuerno de África afecta a unos 11 millones de personas.


