El arzobispo de Rosario, José Luis Mollaghan, no ocultó su alegría ayer por la elección de Jorge Bergoglio como Papa, destacó su humildad y entrega y profunda espiritualidad. En diálogo con LaCapital, recordó algunos momentos junto al ahora Sumo Pontífice.
—¿Esperaba que saliera electo Papa el cardenal Jorge Bergoglio?
—Esperaba la elección de uno de los 115 cardenales, y por supuesto entre ellos también estaba Bergoglio. Pero rezaba con todos los sacerdotes y fieles para que la elección fuera unánime y pronta, para el bien del pueblo de Dios y la salvación de todos.
—Usted tuvo la oportunidad de conocerlo de cerca... ¿Cómo es Bergoglio trabajando, en la vida diaria y en la relación con los demás?
—Tuve oportunidad de conocerlo de cerca como obispo auxiliar de Buenos Aires, luego siendo él arzobispo coadjutor y luego arzobispo de Buenos Aires. También formó parte de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina y luego fue presidente de la Conferencia Episcopal. Puedo destacar muchas facetas, fundamentalmente el amor a la palabra de Dios, su humildad y su espíritu de servicio. También es una persona que sabe trabajar intensamente, a la vez que entreteje su día con momentos de oración y de profunda espiritualidad.
—¿Cuáles cree que serán las prioridades de su papado?
—No puedo anticiparlas, pero pienso que la prioridad de su vida ha sido ahondar y manifestar el amor de Dios por sus hijos, por las heridas y fragilidades del prójimo, especialmente a través del fervor de los pastores y de sus consagrados. Pero también siempre ha tenido en cuenta la pluralidad de exigencias que hace que procuremos una mayor comunión, que sea tangible, reforzando la identidad eclesial. También la misión, a la luz de la reunión de todos los obispos en Aparecida (Brasil), ha sido una inquietud honda en su ministerio.
—¿Considera que se abre una nueva etapa para la Iglesia Católica?
—La mano providente de Dios es la que guía a su Iglesia por el camino de los Papas predecesores, y en especial de Benedicto XVI, a quien Francisco saludó y por quien pidió al comenzar su pontificado. Su enseñanza seguramente será la de buscar ser mejores cristianos; es decir, responder a nuestra misión de bautizados y de hijos de Dios. También nos acercará con su espiritualidad a amar profundamente a la Virgen María y a San José.
—¿Qué significado tiene que se llame Francisco?
—Estimo que será seguir las huellas del ejemplo del pobre de (San Francisco de) Asís y de su vida de humildad y santidad, especialmente su amor por todos. de tal manera que el cristiano sea creíble por su vida y testimonio, y como dijo también San Francisco: "El servidor de Dios brille por su vida y santidad".
—¿Qué le diría a los rosarinos ante este nuevo Papa?
—Mi deseo es que lo reciban con afecto profundo y con las palabras del Evangelio: "Bendito el que viene en el nombre del Señor", sabiendo que desea que vivamos aquello que predicaba San Francisco de Asís: "La verdadera enseñanza que transmitimos es lo que vivimos; y somos buenos predicadores cuando ponemos en práctica lo que decimos".