Guillermo Marcó, quien fuera el vocero de Jorge Bergoglio en el arzobispado porteño recordó que el actual Papa siempre optó por llevar "una vida normal, común" y que "en contadísimas ocasiones usó un auto con chofer".
Guillermo Marcó, quien fuera el vocero de Jorge Bergoglio en el arzobispado porteño recordó que el actual Papa siempre optó por llevar "una vida normal, común" y que "en contadísimas ocasiones usó un auto con chofer".
"Es un gran admirador de Borges", dijo y definió al Sumo Pontífice como "un argentino pero, sobre todo, porteño".
Varios sacerdotes del arzobispado de Buenos Aires describieron al Papa como una persona que se levanta a las 4.30 de la mañana e inicia sus labores a las 7. Contaron que sólo toma mate con sus amigos, que cuando viajó a Roma, en esta ocasión, lo hizo en clase de turista, y que no le gusta viajar.
El obispo Joaquín Sucunza, que conoce a Bergoglio desde hace 13 años, opinó que lo que más le va a costar al nuevo Papa será "acostumbrarse a la exposición pública".
"Jorge nunca creyó que iba a ser Papa, ni siquiera cardenal, por eso llegó a ser Papa", dijo Hugo Bergoglio, primo hermano del Sumo Pontífice. "Tengo una gran alegría por familiar y por argentino, es un hombre que en donde esté siempre va a hacer el bien, es un hombre de buen espíritu y le va a hacer un enorme bien a la Iglesia Católica ya que es un humilde natural y un pastor".
"Las grandes virtudes de Bergoglio son la sencillez y la inteligencia", dijo Eduardo García, obispo de la catedral de Buenos Aires. "Para nosotros es una gracia muy grande, él ya había sido una gracia muy grande para nosotros en la catedral de Buenos Aires".
El sacerdote Jorge San Martín, vicario de la catedral, dijo que el Papa Francisco "es un hombre con una inteligencia superior", que "busca la cercanía".
"Creo que su desafío es la inclusión en el sentido más amplio". Y contó que cada vez que va a la catedral visita la tumba de su mentor, el cardenal Antonio Quarracino, ex arzobispo de Buenos Aires.




Por Nicolás Maggi