Según la transcripción de los últimos 23 minutos de grabación de la cabina del avión de Sol caído en Río Negro, durante la emergencia, uno de los pilotos sostiene que esa aeronave no estaba en condiciones para ese vuelo.

Según la transcripción de los últimos 23 minutos de grabación de la cabina del avión de Sol caído en Río Negro, durante la emergencia, uno de los pilotos sostiene que esa aeronave no estaba en condiciones para ese vuelo.
La transcripción de las voces de la cabina ya está en manos del juez de Bariloche Leónidas Moldes, que investiga la caída, el 18 de mayo, del Saab 340A de la aerolínea Sol que sobrevolaba Río Negro y tenía como destino Comodoro Rivadavia, en Chubut.
Son 23 minutos en los que no hay rastros de desesperación, pero sí de preocupación. “Nos tendríamos que haber quedado Juan hoy, era para que se rompa el avión, te quedás cuando está lloviendo, frío”, dice uno de los tripulantes a las 20.52, dos minutos después del último contacto con la torre de control, en el que pedían permiso para descender a fin de tratar de disminuir la carga de hielo en las alas y el fuselaje.
Su compañero sostiene unos diez minutos después “estos no saben lo que es volar en esta zona con estos aviones, te estoy hablando de estos aviones”.
Los diálogos abonarían la teoría de que el engelamiento habría sido una de las causas del fatal accidente. “Es como que está pegando hielazos por todas partes”, “Carga mucho. Carga más de lo que desprende”, “Yo tengo abajo en el medio, viste. No lo desprendió bien”, son algunas de las frases que cruzan los pilotos. La tensión sube con el correr de los minutos: “Mirá boludo, el bodoque que se te formó, no lo puedo creer”, dice uno de ellos. “Un poquito en el parabrisas podemos hacer una estalactita”, le responde su compañero.
Luego, se escucha a uno de los pilotos exclamar: “¡Para arriba! La puta madre... No!”. “Tranquilo, tranquilo; dale que lo sacamos”, le responde el otro.
La sentencia más fuerte llega sobre el final: “¿Por qué te creés que se cae tanto este avión? No sirve este avión para esta ruta, pero no lo quieren entender!”.




Por Nicolás Maggi