Con Madrid llena ya de decenas de miles de jóvenes católicos llegados de todo el mundo arrancó ayer la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ): hasta el domingo reunirá a más de un millón de participantes y tendrá su plato fuerte en la visita de Benedicto XVI, que aterrizará mañana en la capital española. De Argentina han viajado unos 6.400 peregrinos, de los cuales 400 son rosarinos.
Las jornadas están convocadas en esta oportunidad bajo el lema "Arraigados y edificados en Cristo. Firmes en la fe".
La céntrica Plaza de Cibeles se llenó de decenas de miles de jóvenes que bajo un sol aún fuerte y un sofocante calor siguieron la misa de apertura de la cita de la juventud católica que ofició el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, acompañado por obispos y cardenales de todo el mundo.
"Bienvenidos a España y bienvenidos a Madrid, su capital", dijo Rouco en una homilía en la que destacó las raíces cristianas del país y en la que, esta vez, no hubo críticas al gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero por leyes como las del matrimonio homosexual o la despenalización del aborto por las que en su día obispos españoles llegaron a salir en manifestación.
En esa misma plaza de Cibeles, la juventud católica recibirá mañana a Benedicto XVI. Hasta entonces, los jóvenes se prepararán estos días para su llegada con oraciones, catequesis y otros actos culturales y festivos.
La JMJ, creada por Juan Pablo II en los años 80, es el mayor encuentro internacional de la Iglesia Católica. Al ser elegido Papa, Joseph Ratzinger decidió mantenerla durante su pontificado y la de Madrid es la tercera a la que acude, después de las de Colonia (2005) y Sidney (2008).
"Las raíces cristianas de esta ciudad, muy antiguas, siguen vivas y vigorosas", destacó Rouco Varela, estrecho amigo de Benedicto XVI. El arzobispo de Madrid tuvo palabras de recuerdo para Juan Pablo II. Sobre el altar estaba depositada una ampolla con sangre del Papa polaco, beatificado el pasado mayo.
Juan Pablo II fue "el Papa de los jóvenes", dijo Rouco, y dirigiéndose a la juventud congregada en Cibeles manifestó: "Vosotros sois la generación de Benedicto XVI". Siguiendo a Ratzinger, animó a los jóvenes a aceptar el reto de "la nueva evangelización" en un mundo de "rampante relativismo espiritual y moral".
Rouco Varela, que el sábado cumplirá 75 años, es el único arzobispo del mundo que ha organizado dos jornadas de este tipo: la JMJ que tuvo lugar hace 22 años en Santiago de Compostela y la que hoy arrancó.
Tras las críticas surgidas en España contra el fasto de esta cita católica y el gasto público que supone acogerla y acoger al Papa, el cardenal arzobispo de Madrid aprovechó la concurrida misa para presumir del catolicismo español. España es "un viejo país formado por una comunidad de pueblos" y marcado por su "principal seña de identidad histórica", que es la "profesión de fe cristiana de sus hijos e hijas", dijo.
Marcha disidente. En la tarde de hoy una manifestación contraria a la visita de Joseph Ratzinger recorrerá el centro de la ciudad bajo el lema "De mis impuestos, al Papa cero".
Los críticos dicen que la visita demandará unos 100 millones de euros, pero el Gobierno no ha querido dar una cifra de cuánto dinero volverá al Estado. Una portavoz del gobierno dijo que la mayoría del gasto era en seguridad, incluyendo el despliegue de miles de policías extra a las calles de Madrid.
La JMJ cifra en 50 millones el coste de su celebración, sufragado por los peregrinos con sus inscripciones y por donativos de empresas que por ellos reciben deducciones fiscales.
Las organizaciones laicas y de cristianos de base que convocaron la manifestación critican que las administraciones dejarán de percibir dinero por esas deducciones, así como por la considerable rebaja que se ha hecho a los peregrinos en el transporte. Además, las administraciones han puesto a disposición de la JMJ polideportivos, colegios y otras instalaciones públicas para que duerman los peregrinos, con el coste que ello conlleva.
Los actos principales de los días que el Papa compartirá con la juventud católica en Madrid son un Viacrucis en la tarde del viernes que se celebrará en el Paseo de Recoletos y la Plaza de Cibeles y una misa multitudinaria en el aeródromo de Cuatro Vientos, que el domingo pondrá el broche final a las jornadas.
El altar estará sobre un escenario de 190 metros de ancho. Dos de las arterias principales del centro de Madrid, el eje que forman los paseos del Prado y Recoletos y el de Gran Vía y Alcalá, fueron cerradas al tránsito de vehículos. En las calles de la capital española hay desplegados unos 10.000 policías, en uno de los mayores operativos de seguridad que ha vivido el país. l (DPA, Reuters y AP)
Abortan atentado contra disidentes
Un hombre de nacionalidad mexicana fue detenido ayer en Madrid por planear atentar con sustancias químicas contra quienes hoy se manifestarán en la capital española contra el gasto público que supone la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y la visita del Papa. El hombre, de 24 años, pretendía atacar a los participantes en la marcha con gases asfixiantes y otras sustancias químicas. El arrestado había anunciado su intención en foros de Internet.