Una de las razones por las que las mujeres fumadoras temen dejar el pucho es el aumento de peso corporal.

Una de las razones por las que las mujeres fumadoras temen dejar el pucho es el aumento de peso corporal.
El médico psiquiatra Lucas Raspall, integrante del espacio multidisciplinario Anima, reconoció que "la nicotina tiene un efecto sobre el metabolismo y es real que cuando se fuma el metabolismo se acelera favoreciendo el descenso o control del peso".
De allí que es fundamental encarar un plan para dejar de fumar con un acompañamiento nutricional: "Hay un aumento de uno o dos kilos esperables en el primer mes; si eso se dispara, o el incremento continúa a lo largo del proceso de dejar de fumar, la mujer vuelve al cigarrillo de manera inmediata", destacó. Por lo tanto "hay que trabajar sobre este aspecto que no es, de ningún modo, una frivolidad", destacó.
Existen estudios a nivel mundial que señalan que el aumento de peso alcanza su máximo nivel a los seis meses de abandonar el cigarrillo para luego estabilizarse y comenzar una curva descendente. El inicio de una actividad física (que antes no se hacía por el pucho) es otra de las herramientas para no engordar.


