La joven detenida en la causa por el crimen de las turistas francesas en la quebrada de San Lorenzo, a siete kilómetros de la ciudad de Salta, dijo que tenía un teléfono celular y una cámara fotográfica de las víctimas porque se los "había regalado" su novio, quien ayer se abstuvo de declarar porque se descompensó, mientras el hermano de la mujer tampoco habló por consejo de su abogado.
De esta manera, la hija de un ex comisario complicó la situación de su novio también detenido, Gustavo Laxi, quien trabaja como empleado público.
En tanto, Omar Darío Ramos, de 47 años, otro de los detenidos, declaraba anoche ante la justicia, que lo indagó sobre sus actividades en el sitio donde fueron hallados los cadáveres, dado que se desempeña como guía turístico.
Los cuatro fueron llevados a declarar ante el juez Martín Pérez, en la ciudad judicial de Salta, donde el magistrado tiene previsto continuar esta mañana con las indagatorias de los otros dos hombres arrestados durante el fin de semana por su posible vinculación directa con los homicidios de las turistas francesas Cassandre Bouvier, de 29 años, y Houria Moumni, de 23.
El magistrado, según fuentes ligadas a la causa, analiza imputar a varios de ellos por encubrimiento, especialmente en lo que hace a la recepción y aparente compra de los artículos que eran propiedad de las francesas.
María Fernanda Cañizares, la mujer detenida en la causa, ratificó su inocencia y dijo que recibió la cámara y el celular donde la policía halló fotografías de las turistas como un regalo, sin saber a quién pertenecían.
La joven reconoció que recibió los objetos de las turistas como un regalo que le hizo su novio, quien según reveló le dijo que le compró a un compañero el teléfono que le obsequió el 18 de julio, mientras la cámara la había encontrado en un restaurante dos días después.
Su abogado, Santiago Pedroza, aclaró que "en ningún momento se le está imputando a ella participación en el hecho. Lo que se pregunta es si conocía o no el origen de esas cosas".
"Ella dijo claramente y le juró al juez que tenía un total desconocimiento (de dónde provenían los regalos que recibió), si no no hubiera activado el teléfono celular el mismo día en que se lo dio", aclaró.
Según el letrado, el juez le preguntó a la mujer si no le despertó dudas después de conocer la noticia del hallazgo de los cuerpos de las turistas francesas, y ella dijo que no "porque nunca pensó que su novio era capaz de hacer algo así o participar en algo así, era un hombre tranquilo".
Pedroza aseguró que al recibir la cámara y el celular las memorias de ambos objetos estaban borradas y que nunca vio ninguna fotografía de las francesas.
"Estas fotos estaban borradas y fueron recuperadas de la memoria por un sistema de licuado informático donde se hace una inversión del sistema", dijo el letrado, quien aclaró que, según el peritaje, "las últimas fotos que tomaron las turistas fueron la tarde del 15 de julio".
"Está claro que María Fernanda no pudo ver las fotos (de las turistas francesas". Ella comenzó esa misma noche a utilizar el celular y la cámara, incluso esta toda la familia fotografiada y esas fotos sí estaban en la memoria", agregó.
Respecto al hallazgo de los objetos de una de las francesas asesinadas, el abogado aseguró que Laxi le dijo a María Fernanda "que los había encontrado en una sanguchería, por eso no tenía los cargadores de las baterías".
En tanto, la joven reconoció ante el juez que su novio Laxi "tenía un arma, que podría ser el arma utilizada o no".
"Hay varias armas secuestradas (en la causa), los investigadores creen que pudo haber sido un rifle calibre 22 por el recorrido que tuvo la bala en el cuerpo (de una de las víctimas), ya que tuvo mucho recorrido y casi le atravesó el cuerpo, que con un revólver es muy difícil", dijo.
El hermano de la mujer, Federico Cañizares, aspirante de una escuela de la policía salteña, se abstuvo de declarar por consejo del mismo letrado.
Pedroza sostuvo que el aspirante a policía "no tiene por qué estar detenido. Está preso sólo porque estuvo en la casa cuando se realizó el allanamiento" en busca del teléfono que, al ser encendido por su hermana, activó el localizador del aparato.
El novio de la joven, de 24 años y empleado público, también se abstuvo de declarar, pero porque se descompensó cuando el juez comenzó a interrogarlo en base a las revelaciones que realizó Cañizares.
En tanto, fuentes judiciales dijeron que la justicia tiene previsto continuar esta mañana con la indagatoria a Luis Laxi, de 42 años y padre del joven que regaló a su novia los objetos de las turistas. Asimismo, deberá prestar declaración Ricardo Vera, de 37 años, que trabajaba como guía de la concesionaria del predio donde mataron a las francesas. (DyN y Télam)