Los peritos identificaron ayer los restos del animador de Televisión Nacional de Chile (TVN) Felipe Camiroaga y de cuatro personas más que murieron en el accidente del avión Casa 212 hace una semana al tratar de aterrizar en la isla Robinson Crusoe.

Los peritos identificaron ayer los restos del animador de Televisión Nacional de Chile (TVN) Felipe Camiroaga y de cuatro personas más que murieron en el accidente del avión Casa 212 hace una semana al tratar de aterrizar en la isla Robinson Crusoe.
"Hemos identificado los restos de Carolina Gatica y Felipe Camiroaga, de Televisión Nacional de Chile; Eduardo Jones, de la Fuerza Aérea de Chile, y Felipe Cubillos y Jorge Palma, de Desafío Levantemos Chile", informó el vocero de Gobierno, Andrés Chadwick, en una base aérea de Santiago.
Camiroaga, de 44 años, animó incluso el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar en 2009 y 2010, además de actuar en telenovelas y cine. También solía hacer rutinas de humor caracterizando a personajes humildes o de formas exageradas.
Era el rostro más emblemático de TVN y había declarado su simpatía a la ex presidenta socialista Michelle Bachelet. Los últimos años concentró sus esfuerzos en la animación del matinal "Buenos días a todos".
Abandonado por su madre, Camiroaga jamás logró constituir familia, ni siquiera luego del reencuentro con su progenitora María de la Luz Fernández, en Tenerife, España, donde tiene medio hermanos. Se crió con su padre y su hermano.
Llamado "El halcón de Chicureo" por su afición a la crianza de esas aves y su fama de galán, los últimos años estuvo ligado a la periodista Fernanda Hansen. Antes de ella, se relacionó con animadoras de televisión chilenas y la cantante mexicana Lucero.
La nave, que se accidentó el viernes de la semana pasada luego de dos intentos de aterrizaje debido a los vientos, cayó al Pacífico a sólo cientos de metros de su aeródromo de destino.
Los 21 tripulantes y pasajeros, entre ellos un equipo de televisión, funcionarios de gobierno, empresarios y uniformados, viajaban a apoyar la reconstrucción del archipiélago Juan Fernández, asolado por el tsunami de 2010. (DPA)



Por Nicolás Maggi

Por Carina Bazzoni