Un retrato vendido en 1998 por la casa de subastas Christie's fue adjudicado ahora por un historiador al maestro italiano Leonardo da Vinci.

Un retrato vendido en 1998 por la casa de subastas Christie's fue adjudicado ahora por un historiador al maestro italiano Leonardo da Vinci.
Las dudas en torno a la identidad del autor de un retrato han sido muchas y muy variadas. La casa de subastas Christie's lo vendió en 1998 como un retrato del siglo XIX. Ahora, un importante historiador de arte, lo sitúa en el siglo XV y se lo atribuye a Leonardo da Vinci. Martin Kemp, profesor emérito de historia del arte en la Universidad de Oxford, en Gran Bretaña, ha identificado el dibujo como una hoja que falta de un volumen del siglo XV vinculado al gran mecenas de Leonardo, el duque de Milán, Ludovico Sforza.
El profesor siempre ha creído que este retrato de una mujer joven es una obra maestra perdida de Leonardo da Vinci, y dice haber descubierto pruebas concluyentes.
Una de las pistas que le llevó a iniciar la investigación fue al ver que había un agujero en el margen izquierdo de la hoja, lo que le hizo suponer que había sido arrancada. Pero las posibilidades de que el volumen sobreviviera 500 años eran remotas, y las posibilidades de que se encontrara aún más.
A principios de este año, Kemp se embarcó en lo que él describe con el proceso de "buscar una aguja en un pajar", es decir, la búsqueda de un volumen del siglo XV al que le faltara una hoja. "Las afirmaciones de que se trata de una falsificación, plagio o una copia de un Leonardo han sido eliminadas definitivamente", dijo Kemp.
Contra todo pronóstico Kemp viajó a Varsovia para investigar en la biblioteca nacional de Polonia. El profesor recuerda lo que pensó cuando abrió el volumen: "Sí, aquí podemos identificar la existencia de una página que ha sido claramente eliminada por los agujeros encontrados. De hecho el pergamino es de 1496, de Bianca y realizado como regalo de matrimonio. Es asombroso, podrías pensar que los orificios están siempre a la misma distancia, sin embargo, la costura es irregular y el ojo no lo puede medir con total precisión".
Así, Kemp identificó de manera provisional a esta mujer como Bianca, hija ilegítima del duque, que murió unos meses después de su matrimonio a la edad de 13 años. Esta identificación fue apoyada por el título de la página Sforziad, un volumen sobre las celebraciones de los Sforza; los símbolos que aparecen en el libro demuestran que se trató de un regalo de bodas.
Kemp se valió de un especialista que había realizado análisis científicos en la Mona Lisa, explorando por debajo de las capas de pintura. El análisis técnico confirmó que "el pergamino del retrato se asemeja, en todos los aspectos, a las características físicas de las hojas que quedan", explica. "Las hojas de pergamino se consiguen por un complejo proceso de afeitado de un ternero, cabrito o cordero al espesor deseado. El espesor del pergamino es totalmente coherente con los folios del libro de Varsovia", afirma Kemp.



Por Gonzalo Santamaría