La Cámara de Casación Penal emitió duras críticas contra el juzgado civil que había condenado a una madre por dejar morir a su hijo, por tener "una mirada incompleta del caso" y no advertir "la situaciones de violencia que sufrió la mujer".

La Cámara de Casación Penal emitió duras críticas contra el juzgado civil que había condenado a una madre por dejar morir a su hijo, por tener "una mirada incompleta del caso" y no advertir "la situaciones de violencia que sufrió la mujer".
En el fallo en el cual absolvió a S.N.K. del delito de abandono seguido de muerte agravado por el vínculo y condenó a su concubino Juan Camnasio por la muerte del menor, destaca que "resulta sorprendente que la descuidada intervención del juzgado civil no haya merecido valoración alguna".
"Sorprende también que en ningún momento los profesionales y funcionarios que intervinieron en el expediente civil hayan dado cuenta de la violencia que sufría S.N.K. de parte de su pareja", precisan los camaristas
Indican a su vez que "los golpes que recibía (la mujer) están absolutamente acreditados, con las declaraciones de la dueña del hotel y sus compañeras de trabajo".
El ahora condenado había sido denunciado por pegarle al niño, quien según una vecina tenía el rostro "desfigurado", pero luego y a pesar de informes de profesionales que lo desaconsejaban, la justicia civil decidió restituir al pequeño al hogar en el que cohabitaba la pareja.
Los días anteriores al fallecimiento el niño había evidenciado problemas de salud, pero la mañana del 30 de diciembre de 2005 la madre fue a su trabajo en un supermercado y dejó al menor a cargo de su concubino en la habitación del hotel donde vivían.
El tribunal recordó que Camnasio "se limitó a llamarla (a S.N.K.) en auxilio mientras el estado del niño empeoraba".
La defensa del hombre sostuvo que éste "intentó reanimar al niño de la manera que consideró apropiada y que no era consciente de un deber mayor", mientras que confiaba que la madre llegaría rápidamente y lo llevaría al hospital.
La Sala I de la Çámara afirmó que "resulta absolutamente indudable que Camnasio tenía el deber de cuidar la salud de M.K." y que "tenía plena conciencia de que el niño se encontraba en gravísimo estado al menos desde las 14.30 y esperó una hora a que llegara K., cuando ya era demasiado tarde para evitar la muerte".



Por Nicolás Maggi

Por Carina Bazzoni