Los seis hombres detenidos por el crimen de la niña Candela Sol Rodríguez serán sometidos a una pericia para cotejar sus voces con la de la presunta llamada extorsiva que recibió la familia.

Los seis hombres detenidos por el crimen de la niña Candela Sol Rodríguez serán sometidos a una pericia para cotejar sus voces con la de la presunta llamada extorsiva que recibió la familia.
Así informó ayer el abogado Fabián González, defensor de dos de los imputados, Guillermo López y Fabián Gabriel Gómez, a la salida de los fiscalías del partido bonaerense de Morón.
"El próximo jueves Gendarmería hará el peritaje sobre la grabación para determinar, en primer lugar, si el material es apto para un cotejo de audio y si es así, como todos creemos, habrá que poner fecha para que se les tome de voces a los detenidos para la posterior comparación", explicó González.
El abogado aclaró que esta medida fue adoptada por el fiscal de Morón Marcelo Tavolaro luego de que él la pidiera para sus dos clientes.
"Si la fiscalía hace la pericia es porque le da verosimilitud a ese llamado independientemente de quién lo haya hecho. Lo pudo haber hecho una persona que no está sometida al proceso", dijo el letrado.
El abogado también dijo que ante esta prueba varias de las defensas están analizando solicitar que el caso pase al fuero federal porque se trataría de un secuestro extorsivo.
"Hay una realidad. La fiscalía está creyendo en ese llamado y por lo tanto está creyendo que hay una persona pidiendo dinero a cambio de la liberación de Candela y es una forma de secuestro extorsivo", señaló.
El presunto llamado extorsivo fue recibido por una tía de Candela el lunes 29, dos días antes de que el cadáver apareciera a la vera del acceso Oeste en Villa Tesei y allí una voz masculina dijo que si el padre de la nena no devolvía un dinero, iban a matar a la pequeña.
"Hasta que ese conchudo no devuelva la guita, a la nena no la vas a ver nunca más. Que (la madre de Candela) le pregunte al marido dónde dejó la guita", dice parte del llamado realizado desde un locutorio cercano a la terminal del barrio porteño de Retiro.
Una venganza. Los padres de Candela confirmaron ayer ante la justicia la hipótesis que apunta a establecer que el secuestro y crimen de la nena fue "una venganza", al tiempo que identificaron como de su hija un objeto "muy particular" que fue hallado en la casa del supuesto autor material del homicidio.
La investigación, sin embargo, busca encontrar a los últimos "eslabones de la cadena" de esta banda, en donde -según lo admitió Fernando Burlando, abogado de la madre de la nena- se investiga a un miembro de familia paterna de la víctima.
El fiscal Marcelo Tavolaro, a cargo de la causa, trabaja en el dictamen que debe presentar antes de pasado mañana, para definir si convierte en prisión preventiva las detenciones de los imputados.
En el marco de esa carrera contrarreloj, el fiscal rechazó escuchar como testigo a Miguel Angel "Mameluco" Villalba, un supuesto narcotraficante que fue candidato a intendente y que es señalado como presuntamente involucrado en la supuesta venganza contra los padres de Candela.
Es que, según esa hipótesis, Héctor "El Topo" Moreira decidió secuestrar a la nena para hacerle pagar una traición al padre de Candela -hermano de una de sus parejas- y le hizo creer a Villalba que Laureano Rodríguez, hoy detenido, era un "buchón" de la Policía Federal que lo había mandando a prisión.
A una semana de que los investigadores trabajan sobre esta hipótesis tras las detención de Moreira, los padres de Candela se presentaron ante el fiscal Tavolaro para declarar como testigos. "Aportaron cosas importantes sobre objetos que fueron encontrados en las distintas propiedades en donde se hicieron los allanamientos", dijo Burlando, representante de Carola Labrador. Según señaló, las "pertenencias que se encontraron en algunos de los procedimientos son de la criatura" y en "uno de los domicilios allanados, donde estaba el autor material del hecho, se encontró algo muy particular que era propiedad de Candela".
Este escenario compromete aún más a Hugo Bermúdez, señalado como el imputado que mató a la nena cuando "se le fue la mano", según palabras de un testigo de identidad reservada.
"Hay cosas que los delincuentes se olvidan. El objeto está parcialmente quemado. Hay unas cenizas que tendrían que ver con ropa de Candela o alguna tela que utilizaron para ocultarla", subrayó el letrado.
Burlando consideró que lo aportado por los padres de la nena, en declaraciones que duraron 45 minutos cada una, "son datos importantes porque no se les había recibido declaración antes de que se conozcan circunstancias del móvil".
Precisó que "el tema de la venganza ya está cerrado" y afirmó que "no surgió una vinculación económica" como motivo, pero "hay sobrados elementos para sostener la posibilidad de la traición y la información brindada por Moreira a personal policial" tratando de atribuir hechos al padre de Candela. E insistió en que falta detener a más gente, porque -dijo- "se conocen las circunstancias del caso pero todavía hay eslabones por tratar de definir", como una pista que apunta "a un familiar del padre de Candela". l (Télam y DyN))



Por Gonzalo Santamaría