"La aplicación de un sofisticado sistema informático desarrollado en Cuba permitió operar a pacientes con mal de Parkinson que no responden a la terapia convencional", informó Lucrecia Raffo, directora ejecutiva del hospital Posadas, durante una conferencia en la megamuestra Tecnópolis.
Raffo contó en la charla "Hospital Posadas: tecnología en la salud para todos", que en los últimos cuatro años fueron renovados más del 70 por ciento de los equipos de alta tecnología de ese centro de salud, ubicado en la localidad bonaerense de El Palomar.
"En las décadas pasadas, la medicina de alta complejidad no tuvo el mismo grado de desarrollo en el sector público que en el privado, lo cual generó una brecha en el acceso a la alta tecnología médica entre los que se atendían en ambos sectores", afirmó Raffo en el stand del Ministerio de Salud de la Nación que funciona en el predio de la megamuestra, en la localidad bonaerense de Villa Martelli. En este marco, Raffo reivindicó la tarea de un equipo de profesionales del hospital que, mediante la aplicación de un sofisticado sistema informático desarrollado en Cuba, opera a pacientes con mal de Parkinson, que no responden a la terapia convencional.
Esta aplicación fue posible a partir de la firma de un convenio de transferencia de tecnología y capacitación con el Centro Internacional de Restauración Neurológica (Ciren) de La Habana, por la que el Posadas recibió un sistema estereotáctico y un software de microrregistro que procesa imágenes cerebrales.
"La neurocirugía funcional tiene un máximo de rendimiento y un mínimo de efectos adversos", aseguró el neurocirujano Sergio Pampín, miembro del equipo que realiza estas intervenciones.
El médico explicó que "al operar con el mapa de actividad neuronal, las posibilidades de lesiones casi desaparecen y los resultados son inmediatos, al punto que, en el caso del Parkinson, el temblor cesa durante la operación", precisó.
Con este procedimiento fueron operadas en menos de un año siete personas y unas 20 más están en lista de espera, aunque Raffo estimó que "esta cirugía podría beneficiar a 20 mil enfermos de Parkinson en la Argentina".
También un equipo médico del hospital de Niños Juan Garrahan, de la mano de su directora, Josefa Rodríguez, y el titular del Programa de Referencia y Contrarreferencia, Luis Carniglia, se refirió en el mismo espacio de Tecnópolis al procedimiento que llevan a cabo de telemedicina pediátrica y corazón artificial.
La telemedicina constituye una forma de asistencia y docencia que, enlazando dos puntos lejanos, "ha permitido responder más de 30 mil consultas, de las cuales el 85 por ciento fueron resueltas sin que pacientes ni médicos tengan que trasladarse", dijo Rodríguez al exponer sobre el Programa de Comunicación a Distancia del Garrahan, administrado en forma mixta entre Salud y el gobierno porteño.
Carniglia dijo que "a través de este dispositivo se colabora con profesionales de todo el país, se resuelven consultas a distancia, se favorece el seguimiento de los pacientes y se logra que, en la mayoría de los casos, la atención de chicos se haga más cerca del lugar donde viven. Por un lado utilizamos una tecnología muy simple, que es el teléfono y el fax, pero también hacemos videoconferencias e implementamos la telepresencia", contó Carniglia.
Además, prevén equipar a unos "160 hospitales de todo el país con equipamiento de videoconferencia de última generación y con tecnología de comunicación IP (telefonía a través de internet), con lo cual todo este proceso de relacionamiento se va a incrementar enormemente", comentó.
Rodríguez indicó que "el hospital Garrahan cuenta con la tecnología de punta necesaria para la atención pediátrica, como resonadores y tomógrafos, además de una sala de terapia intensiva para chicos con defensas muy bajas y bajo tratamientos oncológicos".
La directora anunció que próximamente adquirirán un nuevo angiógrafo, construirán un quirófano híbrido y completarán la digitalización de imágenes.
Por otra parte, señaló: "llevamos colocados 22 corazones artificiales, y en este aspecto estamos a la vanguardia en Latinoamérica".
"En algunos casos, hubo chicos con el corazón artificial colocado durante más de 300 días y esto permitió que pudieran llegar al trasplante cardíaco con resultados excelentes".
Rodríguez también reivindicó el "principio de equidad" establecido para que los chicos que no pueden acceder a los tratamientos a través de la cobertura de obra social puedan hacerlo igualmente con el apoyo de la estructura sanitaria pública nacional. (Télam)