La presidenta Cristina Fernández de Kirchner llamó ayer a "acentuar y profundizar" la integración" regional con Uruguay y sostuvo que se trata de un proceso "indetenible", al encabezar en la ciudad uruguaya de Salto la reactivación del servicio ferroviario que volverá a unir a la Argentina con Uruguay luego de 30 años.
En el acto que encabezó junto a su par de Uruguay, José Pepe Mujica, Cristina aseguró que "vamos a seguir construyendo conectividad física, vínculos políticos y económicos que nos preparen a ambos y a la región en general para abordar ese mundo que ya llegó".
"Por suerte nos encuentra bien parados, con gobernantes que, en un mundo donde nos decían que había un solo pensamiento, tercamente insistimos que nuestro destino es que el que diseñamos y proyectamos nosotros; no el que nos quieran imponer desde afuera que ha fracasado estrepitosamente", afirmó la presidenta.
Cristina dijo que "los países más grandes tenemos también mayores responsabilidades" y puso de relieve la superación de diferencias con el país vecino, al sostener que "era necesario terminar con esas divisiones entre argentinos y uruguayos y discutir en forma civilizada si es que hay alguna diferencia, y aquí están los frutos". Al dirigirse a su par de Uruguay y en referencia a la relación bilateral, Cristina afirmó que "no es un partido de presidentes y gobernadores; nosotros somos los directores técnicos pero los que corren son millones de argentinos y uruguayos".
"Es cierto, Pepe, en mi país viven muchos uruguayos. No hay diferencias entre Montevideo y Buenos Aires", aseguró la presidenta dirigiéndose al mandatario uruguayo, al tiempo que sostuvo que "hay más diferencias a veces entre un jujeño y un porteño, que entre un montevideano y un porteño".
Cristina destacó la necesidad de "seguir defendiendo este proceso" con Uruguay que, dijo, "es indetenible" y, dirigiéndose a Mujica, añadió: "No tengas miedo, Pepe, que este partido no lo vamos a perder porque atrás nuestro hay miles y miles de jóvenes que han vuelto a ver en la política y en la historia de su patria los instrumentos para poder construir no sólo el porvenir sino también el presente".
Reivindicó a los próceres que formaron "una sola Patria grande", a la vez que sostuvo que "los intereses de afuera hicieron mella adentro y, por eso, muchas veces estuvimos divididos".
Más adelante, la presidenta sostuvo que "tenemos que poner mucha fuerza, mucha colaboración, mucha cooperación entre todos para ayudar a que estos servicios presten el mejor servicio y muchas veces no terminemos siendo funcionales a los intereses que quieren desmontar esto".
Sin embargo, Cristina consideró que eso "no significa restringir el derecho de nadie, siempre han pivoteado sobre los errores y las fallas para ir desmontando los servicios y las mejoras".
"Estoy muy feliz de estar aquí con banderas argentinas y uruguayas, y con la del Frente Amplio. ¡Vamos Uruguay! ¡Vamos Argentina! El camino es la unidad y la integración", enfatizó la presidenta, al concluir su discurso.
Cristina llegó ayer poco antes de las 17 a la ciudad entrerriana de Concordia y allí abordó la formación que la trasladó hacia Salto, Uruguay, para dejar inaugurado junto a su par del vecino país el servicio ferroviario internacional de pasajeros.
El nuevo servicio ferroviario quedará operativo a partir del 9 de septiembre próximo y se prevé que para 2012 las frecuencias sean diarias, con partidas desde la estación de Pilar, en Buenos Aires, y llegada a Salto, en una distancia de unos 500 kilómetros que se recorrerá en seis horas.
"Un pasote"
La presidenta Cristina Kirchner se refirió al “tren de los pueblos libres”, en referencia a una de las consignas del prócer José Artigas, que luchó contra la dominación extranjera en las primeras décadas del siglo XIX. Es un ferrocarril “muy artiguista”, dijo la mandataria, y destacó que se dio “no un paso, sino un pasote, porque hasta hace muy poco tiempo no se podía cruzar libremente de un lado a otro”, recordó.