La Argentina se posiciona con altos niveles de cobertura de vacunación contra el sarampión en la región, según determinó un equipo de expertos de la Organización Panamericana de la Salud tras una evaluación que llevó a cabo durante 15 días en ocho provincias y 75 municipios de todo el país. La estrategia permite que el país se mantenga libre de enfermedades inmunoprevenibles como la poliomielitis, el sarampión y la rubéola.
Este año se registraron se detectaron dos casos de sarampión en dos habitantes de El Bolsón, Chubut, que no se habían vacunado previamente. El caso índice tenia el antecedente de haber viajado a Luján (Buenos Aires), donde permaneció dos días y regresó en automóvil a El Bolsón.
Casos importados. En 2010 hubo un brote de sarampión con casos en la Capital Federal y tres provincias, Santa Fe, Buenos Aires y Entre Ríos.
La mayoría de los infectados había importado la enfermedad de Sudáfrica, tras asistir al campeonato mundial de fútbol.
El virus del sarampión había dejado de circular en la Argentina hacía diez años, regresó.
Después de muchos años de promover la vacunación, en el 2000 se había conseguido eliminar la circulación del virus en el territorio argentino y dos años después se lograba tal éxito en el resto de América latina.
Para mantener al virus fuera del país, entre 2006 y 2009, la cartera de Salud realizó campañas de vacunación contra el sarampión y la rubéola. Además, antes y después de la última Copa Mundial de Fútbol, que se realizó entre principios de junio y julio en Sudáfrica, se recomendó la vacunación a los hinchas que viajaran.
El último alerta por el sarampión en Santa Fe se dio el 10 de marzo con la detección de un posible caso en Venado Tuerto de un niño de un año que mostraba síntomas de la enfermedad a los pocos días de haber regresado de Italia.
El caso, finalmente, no se confirmó.