La presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, elogió ayer la "sencillez" del Papa Francisco, durante el encuentro que mantuvo con Jorge Bergoglio en El Vaticano, a horas de su entronización como nuevo Sumo Pontífice, y destacó que lo vio "sereno, seguro, tranquilo y en paz".
Con la voluntad de reencauzar una relación marcada durante una década por la distancia y la desconfianza, Bergoglio -ahora ungido en jefe de la Iglesia Católica- recibió la mandataria con quien compartió un almuerzo a solas.
Invitada especialmente por Su Santidad, Cristina Fernández de Kirchner no dejó de marcar su "asombro" por el agradecimiento de Bergoglio de haber concurrido, en un gesto tendiente a poner en marcha una nueva etapa en la relación. "Me asombró mucho este agradecimiento porque, obviamente, ¿cómo no iba a venir a almorzar?", sostuvo la mandataria en una declaración a la prensa internacional, y añadió: "Me gustó ese gesto que también remarca un poco lo que es, sin lugar a dudas, uno de sus rasgos distintivos, la sencillez".
Sobre la convocatoria Papal, Cristina dijo que hubo un "agradecimiento mutuo".
"El mío, por haber recibido la invitación de él para compartir su último almuerzo precisamente antes de ser ungido ritualmente en la ceremonia que se llevará a cabo mañana (por hoy) en la plaza de San Pedro, como el Papa Francisco; y el agradecimiento de Su Santidad al hecho de que yo viniera a almorzar con él", sostuvo.
La presidenta, con informalidad, no dejó de expresarle a Bergoglio la sorpresa de haber sido elegido Papa, manifestando que fue "increíble" lo ocurrido el pasado miércoles 13 de marzo cuando los cardenales decidieron que su par de argentino sea el nuevo líder de la Iglesia Católica.
Cristina Kirchner aclaró que ante la duda de muchos acerca de cómo vio o sintió al Papa, aclaró: "Lo puedo definir en tres palabras: lo vi sereno, lo vi seguro, lo vi en paz, lo vi tranquilo".
"Y podría decir que también lo vi ocupado y preocupado por lo que va a ser la inmensa tarea, no solamente de conducir el Estado Vaticano sino también el compromiso de cambiar las cosas que él sabe que deben cambiar y sabe que son las demandas que él ha interpretado", completó.
En este sentido, consideró que esos cambios "se han comenzado a ver en gestos, en actitudes diferentes, y que seguramente se verán en otras políticas que él oportunamente decidirá".
La mandataria, al iniciar su declaración a la prensa en el Hotel Eden, donde se hospeda en Roma, pidió "disculpas" a los periodistas por la demora que había comenzado a generar quejas de los cronistas. Antes de comenzar a dar los detalles de la audiencia con el Papa, agradeció "la presencia de tantísimos periodistas, de tantísimos medios italianos, internacionales y argentinos". Con diplomacia, la mandataria le dijo a la prensa que quería compartir con ella el encuentro que mantuvo con "Francisco, nuestro Papa, no porque sea argentino, porque es el Papa de todos aquellos que comparten la fe católica y creen en Dios".
Buen clima. Funcionarios, sindicalistas, legisladores e intendentes de nuestro país resaltaron ayer el "buen clima" que existió en el almuerzo que el papa Francisco ofreció a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en la primer audiencia que concedió el Sumo Pontífice a un jefe de Estado. El presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, pidió "valorar las primeras acciones de su ejercicio como Papa que van en la tendencia de la expectativa que tiene la mayoría del pueblo católico", y destacó que durante la reunión bilateral se haya abordado la cuestión de las islas Malvinas.
"Como ex combatiente, que el tema de la soberanía en Malvinas y el llamamiento al diálogo hayan formado parte del encuentro entre el Sumo Pontífice y la presidenta, es como una reconciliación de los sueños más sentidos de uno", dijo Domínguez, quien también consideró que "la consolidación de una Patria Grande en América latina y la lucha contra la explotación laboral son mensajes que marcan sin duda lo que intuíamos que iba a ser su ejercicio como Papa".