El escándalo de Adorni, la inflación rebelde y el caso Libra empañaron una semana en la que el gobierno pretendía vender el modelo libertario en Nueva York. La brecha entre el relato y la realidad y una interna que recrudece. Los focos de tensión judicial en Santa Fe
06:00 hs - Domingo 15 de Marzo de 2026
Javier Milei imaginaba una semana de seducción al capital global. Terminó atrapado en una tormenta política. El Argentina Week en Nueva York era una oportunidad para mostrar al mundo el modelo libertario y atraer inversiones. Sin embargo, esa vidriera terminó empañada. Por el discurso del propio Milei, los traspiés de Manuel Adorni, las nuevas revelaciones del caso Libra y una inflación rebelde que contradice el triunfalismo del gobierno.
El clima se enrareció con el mensaje incendiario de Milei en el corazón del poder financiero global. Los manuales sugerían un mensaje promercado, que resaltara datos económicos, destacara las reformas que el gobierno consiguió aprobar con una mayoría robusta e invitara a los hombres de negocios a hundir capital en sectores donde la Argentina ofrece oportunidades, como la energía, la minería, el agro y la economía del conocimiento.
Los villanos esperables eran los populistas responsables de la decadencia argentina, no Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla. El señalamiento a dos de los principales empresarios del país puede servir en el plano doméstico. Sea en el Congreso, un acto partidario o una entrevista. Pero resulta ilógico en un evento para seducir a dueños y CEOs. ¿Qué inversor puede estar seguro de que no será la próxima víctima del escarnio público del presidente y su turba digital?
Además, Milei puso en el bando de los “chorros” a todos los que defienden la industria nacional. La metralla presidencial activó las defensas de la UIA. No es sólo una cuestión de orgullo: la política comercial de fronteras abiertas y el atraso cambiario empujan a los industriales al borde de la supervivencia.
La novedad es que el malestar con Milei desbordó los canales habituales y encontró eco en medios que tienen como público al voto blando de Milei. A eso se suman los globos de ensayo de candidaturas para 2027, al calor de la erosión de la imagen del presidente. El círculo rojo no es infalible, pero olfatea un cambio en el humor social. Algo se mueve por arriba y por abajo.
Los vuelos de Adorni
El hecho que terminó de arruinar la semana fueron los escándalos en los que quedó involucrado el jefe de Gabinete: la invitación a su esposa a sumarse a la comitiva presidencial y el vuelo privado a Punta del Este.
La Justicia determinará si hay delitos, pero ambos episodios aeronáuticos marcan una brecha entre la austeridad que el gobierno le exige a distintos sectores sociales —de la universidad a los discapacitados— y la vida de lujo que disfrutan los funcionarios. El pepemujiquismo inicial es parte del pasado.
No sumó que Adorni usara la expresión “deslomar” para referirse a un viaje con todo pago a Nueva York, en un contexto de cierre de empresas, destrucción de empleo y salarios anémicos. Extraño uso de las palabras para quien fue casi dos años vocero presidencial.
El dato es que después de esa primera reacción del jefe de Gabinete vino la filtración de la escapada a Uruguay en el fin de semana largo de carnaval. Alguno de los tantos adversarios que acumularon los Milei guardó durante un mes esa carta y eligió este momento para jugarla.
Para ellos, Adorni es un blanco tentador. Ocupa el segundo puesto en importancia después del presidente. Cumple el rol de comisario político de Karina y es (¿o era?) su candidato en la ciudad de Buenos Aires. No pertenece a ningún esquema de poder previo. Los Milei no quieren entregar su cabeza y la crisis va a seguir.
El mandatario y la secretaria General de la Presidencia mandaron a todo el gabinete y la primera plana del oficialismo a bancar públicamente a Adorni. La acusación al kirchnerismo sólo contenta al núcleo duro más fidelizado, pero cae por su propio peso: ¿Cristina o alguien de su entorno subió de prepo a la mujer de Adorni al ARG-01? ¿La Policía de Seguridad Aeroportuaria y Migraciones son reductos de La Cámpora?
Otro factor clave es el timing. Si el kirchnerismo hubiera querido dañar políticamente al gobierno lo hubiera hecho antes de la reforma laboral. Sin embargo, las imágenes de Adorni, el periodista Marcelo Grandio y sus familias aparecieron justo después del cambio de ministro de Justicia y cuando desde las entrañas del gobierno se ventilaba que el próximo objetivo de Karina era el control de la Side, el último resorte de poder que maneja Santiago Caputo. “Más que una operación tramada, aprovecharon el error de Adorni. Ahora hay que ver dónde para esto”, dicen en LLA.
Se abren dos escenarios. Uno, los impulsores de la movida de desgaste consideran que el daño está hecho y esperan una decisión (o una no decisión) de los Milei. Por ejemplo, mantener la estructura de los servicios de inteligencia con su actual esquema de autoridades. Dos, esos actores leen que el objetivo no está cumplido y continúan ventilando material incómodo para los intereses del gobierno.
No parece casual que justo se hayan filtrado en este momento las comunicaciones incesantes que mantuvieron Milei y el financista Mauricio Novelli antes y después del lanzamiento de Libra, el caso más tóxico para el presidente. El ida y vuelta telefónico entre ambos comprueba que el expanelista de televisión no se limitó a difundir el activo digital: estuvo involucrado en el lanzamiento de una criptomoneda que recaudó millones y cuando la burbuja se pinchó dejó un tendal de damnificados. Mahiques tendrá trabajo extra en Comodoro Py.
Escándalos y la crisis como telón de fondo
El escándalo con Adorni y las nuevas revelaciones del caso Libra llegan en un momento delicado para los Milei. La inflación no cede y va camino a acelerarse por el impacto de la guerra en Medio Oriente. El relato cruje por distintos flancos. Si el gobierno se mimetiza con la casta y la economía no se recupera, a Milei sólo le queda agitar el antikirchnerismo y el rechazo al pasado.
Aparece un gran signo de interrogación sobre la nueva tanda de reformas. Los gobernadores que volaron a Nueva York se quejan por lo bajo del destrato presidencial. Milei no los recibió y sus demandas se acumulan. Hay distintos casos: están los que comparten electorado con LLA, los que dependen del oxígeno financiero de la Nación, los que piensan que alinearse con Milei les sirve para atraer inversiones y los que tienen algún tipo de acuerdo electoral con los libertarios. Esos son los menos: en la mayoría de las provincias Karina y los Menem van a plantar candidatos violetas.
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De todos modos, para los gobernadores el problema más urgente es el económico. La crisis impacta de lleno en las provincias. En el primer bimestre, Santa Fe cobró 83 mil millones de pesos menos de coparticipación. A eso se suma el endeudamiento que asfixia a los asalariados y la clase media. “Si el gobierno nacional no corrige eso, vamos a tener serios problemas”, dicen desde la Casa Gris.
Lejos de Nueva York, Pullaro hizo esta semana una apuesta fuerte en Expoagro. A pesar de que la muestra se desarrolla en San Nicolás, el gobierno siente que juega de local. La gestión de Unidos tiene una afinidad natural con el agro, uno de los pocos sectores que traccionan la actividad económica.
El gobierno provincial desembarcó con créditos y Pullaro aprovechó la tribuna de la apertura de la muestra para diferenciarse un poco más de Milei. La frase “gobernar es crear trabajo” apunta a un electorado compartido con LLA que no ve luz al final del túnel.
El desmarque no llega a la ruptura. Hay canales subterráneos donde se conversan temas que le interesan a la provincia. Por ejemplo, que la Nación libere fondos para la Caja de Jubilaciones. También, que ceda la gestión de la A012 y el Monumento a la Bandera para que Santa Fe haga las obras. “Hay muchas charlas que vienen bien, pero ya hubo charlas que venían bien y no pasó nada. Cualquier tipo normal te las tiraría por la cabeza. Te dicen que sí y no avanzan, es por falta de gestión”, deslizan en la Casa Gris.
Tensión en tribunales
También fue una semana intensa en el ámbito judicial. Como presidente de la Corte, Rafael Gutiérrez dio un discurso con tono de despedida, pero con varios tiros por elevación al gobernador. Por ejemplo, la defensa de la austeridad de la Justicia santafesina y su reivindicación del Poder Judicial como órgano contramayoritario y encargado de poner límites a la política.
Igual, no hay ánimo de una nueva escalada. “No estamos mal con la Corte, entendemos que puedan estar molestos por decisiones que tomamos, pero hay un modelo de Justicia nuevo que se pone en marcha. Hoy no hay necesidad de empujar nada”, señalan en el núcleo más cercano al gobernador. Creen que no hará falta el decreto de cese en el cargo y la renovación en el máximo tribunal se dará tal cómo está estipulado.
Además, Pullaro intervino en la disputa entre los fiscales y los jueces por las causas de microtráfico. Sin confrontar con los magistrados, su reunión con la fiscal general, María Cecilia Vranicich, fue un gesto de respaldo explícito al MPA.
Hay una relación histórica entre Pullaro y los fiscales desde sus épocas como ministro de Seguridad, pero está en juego el presente y el futuro. En la Casa Gris sostienen que la desfederalización del narcomenudeo es uno de los pilares de la política de seguridad y la baja de la violencia. “Un tecnicismo no la puede poner en jaque”, sostienen. Para el gobierno, allí hay una línea roja.