Pandemia

Volver a entrenar tras sufrir el coronavirus conlleva sus riesgos

Lo advierten especialistas tanto para los deportistas de alto rendimiento como amateurs. Mencionan falta de aire, miocarditis y pericarditis

Sábado 10 de Julio de 2021

Tanto los deportistas de alto rendimiento como las personas que realizaban actividad física de manera amateur antes de contraer coronavirus no están exentas de sufrir alguna patología cardiológica como miocarditis y pericarditis o de tener dificultad para respirar una vez que superan la enfermedad y retoman el entrenamiento, por lo que especialistas aconsejaron esperar al menos un mes y realizar controles médicos antes de volver a las prácticas.

  Entre un 2 y un 3 por ciento de los pacientes que sufrieron Covid-19 pueden tener miocarditis o pericarditis al retomar la actividad física, según estimaron los médicos consultados por Télam (en un informe firmado por el columnista Claudio Campanari), quienes destacaron la importancia de tener en cuenta el grado de entrenamiento previo a la enfermedad y si la infección fue leve o moderada.

   Fernando de Alzaá, médico del plantel profesional del club San Lorenzo, aseguró que a los deportistas de alto rendimiento se les exige “un ritmo de entrenamiento creciente una vez que superan la enfermedad, lo que ocurre luego de una serie de estudios que se le realizan 11 días después del alta epidemiológica”.

   Por su parte, Alejandro Deviggiano, jefe del servicio de cardiología de Diagnóstico Maipú, explicó que cualquier daño que haya causado el coronavirus en el corazón “es reversible” e indicó que si fuera permanente “los pacientes no podrían volver a hacer deportes”.

   En ese sentido, Martín Honorio, un hombre de 60 años que vive la mitad de su tiempo en la ciudad de Buenos Aires y la otra en su campo por su dedicación a la actividad agropecuaria, es uno de los que retomó la actividad física pos Covid.

   “La ‘peste’ me la agarré en el campo, la traje para acá y contagié también a mi mujer. Lo que me ocurre a veces es que tengo un poco de cansancio y algunos dolores insólitos como detrás de los ojos o de cintura que antes no tenía y comenzaron en la cresta de la enfermedad, hoy continúan pero se van yendo lentamente”, contó Honorio una pausa de su entrenamiento por Palermo.

   La necesidad de realizar un entrenamiento pausado una vez superada la enfermedad no se vincula solo con una eventual afección cardíaca, sino también con la posibilidad concreta “de quedarse sin aire a los 200 o 300 metros de empezar a correr”, apuntó Deviggiano.

   Bruno Glavina, un kinesiólogo que entrenaba regularmente antes de tener Covid-19 que requirió internación, aseguró a Télam que “es muy importante saber escuchar al propio cuerpo” y resaltó que “el cerebro quiere realizar el mismo entrenamiento que hacía antes pero el cuerpo no te da”.

   “La diferencia en como encarar esa recuperación depende también de cómo haya sido tu estado previo. El coronavirus baja el estado físico muchísimo y lo primero que te saca es mucho aire”, dijo Glavina, quien retomó los entrenamientos un mes después del alta.

   Para los que entrenaban por placer y en forma relativamente regular antes de contraer el virus, volver a realizar actividad física es más dificultoso y puede conllevar otros dolores.

   Caterine, una joven de 28 años que tuvo Covid-19 en abril pasado y cursó la enfermedad con “mucho dolor muscular y fatiga”, retomó la actividad deportiva tres veces por semana, aunque de menor a mayor. “Con mi profesor de educación física fue más paulatino, él tenía miedo de arrancar fuerte. Yo era quizás más inconsciente y me iba a correr”, contó Caterine.

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