Epico. Tremendo. Espectacular. Max Verstappen es el nuevo campeón del mundo de la Fórmula Uno y ninguno lo olvidará fácilmente. Una definición de gala, de lujo, con todo el suspenso y la adrenalina que este deporte a veces depara. El neerlandés lo consiguió en una última vuelta para el infarto sobre un Lewis Hamilton al que le sacaron del buche ser el único en la historia en cosechar 8 títulos mundiales, pero que vendió cara su derrota. Nada que reprocharse. Al fin y al cabo las circunstancias que de tanto en tanto deparan las carreras lo condenaron cuando ya tenía la victoria asegurada. El accidente de Nicholas Lattifi al fin y al cabo hizo la diferencia, en un juego de estrategias diferentes que terminó premiando a Red Bull sobre Mercedes.




























