Vialidad Nacional explicó por qué un empresario de Funes debe deshacer obras en la ruta

El organismo estatal ratificó la intimación al dueño de un hotel porque reparó un camino en la autopista Rosario-Córdoba

19:37 hs - Sábado 23 de Mayo de 2026

Las últimas reparaciones frente al Hotel Sol de Funes generaron un conflicto inusitado entre uno de sus propietarios y el Estado. La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) confirmó este sábado que el empresario que había arreglado la colectora de la autopista Rosario-Córdoba debe volver a dejarla como estaba por irregularidades importantes en torno a las obras.

Voceros del organismo estatal no sólo remarcaron que las refacciones que hizo Néstor Rozín incumplen las leyes vigentes. También plantearon que existen subidas y bajadas construidas en forma irregular para entrar y salir del alojamiento y centro de eventos desde la ruta.

El titular del hotel reconoció el día anterior que se hizo cargo de la intervención en el kilómetro 307 de la traza, sobre la mano que va hacia Rosario. En esta instancia argumentó que hizo gestiones durante un año para que los administradores del corredor tomaran cartas en el asunto y finalmente decidió resolverlo por cuenta propia, ya que no obtuvo ninguna respuesta favorable para reacondicionar el camino lateral.

¿Qué dijo Vialidad Nacional sobre las reparaciones en Funes?

"Estas conexiones ilegales constituyen una grave infracción a las normas de seguridad vial", advirtieron desde la DNV ante la repercusión que tuvo el testimonio de uno de los propietarios del complejo. A continuación señalaron que las tareas para abrir un acceso hacia la colectora sur "fueron ejecutadas sin ningún tipo de autorización, evaluación técnica ni medidas de seguridad exigidas por Vialidad Nacional para una autopista de circulación rápida".

El comunicado oficial difundido este fin de semana incluye duras críticas hacia los dueños del hotel funense. En este sentido, las autoridades recordaron: "Una subida o bajada irregular que no cuenta con señalización preventiva, carriles de aceleración o desaceleración adecuados, iluminación ni diseño vial aprobado, obliga a los conductores a realizar maniobras repentinas e imprevistas".

>> Leer más: Concesiones: la 33 tendrá 5 puntos de peaje y Circunvalación quedará exenta

Fuentes de la dirección nacional consideraron que el camino abierto cerca de Kentucky Club de Campo es un peligro para quienes viajan por la autopista. "Esta situación genera diferencias bruscas de velocidad entre los vehículos que circulan por la traza principal y aquellos que ingresan o egresan del corredor, incrementando significativamente el riesgo de colisiones y siniestros viales", precisaron.

A la hora de enumerar los problemas que generan los accesos clandestinos, los técnicos mencionaron que pueden derivar en "indebidos, frenadas repentinas e incorporaciones antirreglamentarias que comprometen la seguridad de todos los usuarios". Luego concluyeron: "Por todos estos motivos, se solicitó la inmediata restitución de la traza a su estado original, garantizando así la seguridad de los usuarios".

El reclamo de Néstor Rozín en el Hotel Sol de Funes

Según explicó durante un reportaje en LT8, el titular del Hotel Sol de Funes decidió pavimentar la entrada porque tenía programados varios eventos. "Uno de un colegio con 5.000 personas, otro con (la diputada nacional) Gisela Scaglia y también con odontólogos", enumeró.

Rozín aseguró que "el ingreso al establecimiento estaba detonado". Luego indicó: "Hicimos el arreglo y quedó muy lindo, lo raro es que me lo cuestionan". Así expresó su disconformidad con la carta documento que le enviaron desde la DNV para deshacer los arreglos.

>> Leer más: Impactante choque de dos camiones en la autopista a Buenos Aires

El empresario es socio del seleccionador argentino Jorge Sampaoli y del actual entrenador del combinado de Ecuador, Sebastián Beccacece. Frente a este conflicto se mostró partidario de que el sector privado “trabaje para el Estado" y "sume" en vez "enfrentarse entre sí".

La postura de Rozín no tuvo eco en las oficinas estatales. El dueño del hotel fue intimado para que deje el terreno como estaba en un plazo de diez días; es decir, que le piden que rompa lo que hicieron los obreros para tapar los baches. Aunque hasta este viernes creía que los funcionarios nacionales iban a recapacitar, la respuesta pública fue a contramano y a gran velocidad.