El fenómeno está relacionado con las temperaturas elevadas y el aumento de la humedad al final del invierno. El municipio intensificó las fumigaciones en espacios verdes
06:30 hs - Jueves 03 de Septiembre de 2026
Los mosquitos volvieron con fuerza a Rosario durante el último fin de semana y el municipio decidió intensificar las tareas de fumigación y prevención en espacios públicos. Los trabajos se concentraron en lugares como el parque Independencia y la zona de la Villa Olímpica, ubicada en zona sur, ante la proximidad de los Juegos Suramericanos.
La estrategia contempla intervenir especialmente en los lugares donde se concentra mayor cantidad de personas y donde puede registrarse una mayor presencia de mosquitos. Según explicó Carlos Tasinato, director de Control de Vectores de la Municipalidad, ya existe un cronograma de fumigaciones que se activa de acuerdo con los momentos de mayor actividad del insecto.
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Temperatura y humedad
Pero el regreso de los mosquitos tiene una explicación meteorológica. El clima que comienza a ponerse más cálido y una humedad en aumento genera condiciones especialmente favorables para algunas especies.
"Estamos a final del invierno con temperaturas más elevadas, humedad creciente y eso intensifica la población de cierto mosquito, como es el charquero, que es el que predomina por estos días", explicó Tasinato.
El protagonista de esta aparición masiva es el Aedes albifasciatus, conocido popularmente como mosquito "charquero". Se trata de una especie que tiene una particularidad: puede permanecer en estado de huevo en terrenos que se inundan y, cuando llegan las lluvias y las condiciones adecuadas de temperatura, las larvas aparecen prácticamente al mismo tiempo y generan una explosión de mosquitos en pocos días.
"Deja huevitos en suelo lodoso y cuando llueve emerge con las condiciones de temperatura apropiadas. Aparece de forma explosiva, mucha cantidad en poco tiempo", explicó el funcionario.
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Mosquito charquero
Esa estrategia de reproducción le permite adelantarse a otras especies. El Culex, por ejemplo, tiene un desarrollo más gradual y no suele generar una aparición tan repentina de ejemplares.
El Albifasciatus también tiene otros comportamientos que explican por qué estos días puede resultar especialmente molesto. Es un mosquito insistente y muy picador, pero no suele ingresar demasiado a los domicilios y permanece principalmente en parques y espacios verdes. Además, puede ser transportado por el viento.
Se lo puede distinguir por algunas características físicas: tiene líneas longitudinales y es más grande que el Aedes aegypti, mientras que el Culex presenta manchas o marcas que parecen pequeños anillos.
Y hay una diferencia fundamental para esta época del año: el mosquito que está apareciendo en masa en estos días no transmite dengue. Según explicó Tasinato, no hay enfermedades declaradas o actualmente en circulación en la región que esta especie esté transmitiendo.
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Las lluvias
La preocupación sanitaria está puesta en otra especie: el Aedes aegypti, el mosquito vector del dengue. Desde Control de Vectores señalaron que actualmente no se detecta presencia de mosquito en vuelo, aunque la especie sí está presente en la ciudad y se espera que tenga mayor actividad más adelante.
La diferencia es importante porque el Aedes aegypti tiene una estrategia de reproducción distinta. Cría principalmente en recipientes y pequeños reservorios de agua dentro de los domicilios, por lo que puede independizarse bastante de las condiciones climáticas generales. "Puede haber escasas precipitaciones y tener mosquitos", explicó Tasinato.
La temporada que comienza estará además marcada por un escenario de mayores precipitaciones y humedad, condiciones que pueden favorecer la permanencia de las poblaciones de mosquitos durante más tiempo.
"Está pronosticado que va a ser un año bastante llovedor. La humedad va a hacer que las poblaciones de mosquitos se sostengan más en el tiempo y, asociado al momento del año con temperaturas altas, vas a tener mayor actividad posiblemente", señaló. De todos modos, el funcionario aclaró que el comportamiento final dependerá de cómo se combinen los distintos factores climáticos.
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Primavera y otoño
El comportamiento de los mosquitos no es uniforme durante todo el año. Tasinato explicó que suelen registrarse dos grandes momentos de mayor actividad: uno al comienzo de la primavera y otro hacia el final del verano.
El primero está relacionado con el aumento de las temperaturas y la humedad después del invierno. El segundo puede combinar temperaturas todavía elevadas con las lluvias y la humedad propias del otoño.
En cambio, uno de los escenarios menos favorables para la reproducción de los mosquitos es el tiempo seco, incluso cuando las temperaturas son altas. La falta de humedad funciona como un regulador natural de las poblaciones.
Fumigaciones
Con el aumento de la actividad del mosquito, el municipio ya puso en marcha un cronograma de fumigaciones. No se trata de fumigar indiscriminadamente, sino de intervenir en momentos y lugares donde se registra mayor concentración de personas y mayor actividad de mosquitos.
"Tratamos de actuar en momentos donde hay picos altos. No es cuestión de fumigar por fumigar", explicó Tasinato. Por eso las tareas se concentran en espacios públicos de alta concurrencia. Durante los últimos días se trabajó en la Villa Olímpica y el Parque Independencia y se continuará con otros sectores de la ciudad.
El municipio no realiza fumigaciones durante todo el año: en pleno invierno la actividad prácticamente no se justifica, mientras que el comienzo de la primavera marca el momento en que vuelven a intensificarse las intervenciones.
Precauciones
El mosquito charquero tiene además una particularidad que conviene tener en cuenta: su mayor actividad se registra durante el crepúsculo, cuando cae el sol y antes de que vuelva a salir.
Por eso, quienes vayan a caminar, correr o pasar un rato en parques y espacios verdes pueden reducir las picaduras con medidas sencillas: usar ropa clara, preferentemente de mangas largas, colocarse repelente y cubrir las piernas y los pies.
Los mosquitos son atraídos, entre otras cosas, por el olor corporal, la transpiración y el dióxido de carbono que las personas liberan al respirar. El color de la ropa también influye: los tonos oscuros pueden resultar más atractivos. "Si vas vestido de negro sos un blanco móvil", graficó Tasinato.
Dengue
Mientras el municipio refuerza las fumigaciones en los espacios públicos, la principal herramienta contra el dengue sigue estando dentro de las viviendas. El Aedes aegypti puede reproducirse en pequeños recipientes con agua acumulada, por lo que mantener los patios, balcones y jardines libres de recipientes que puedan juntar agua resulta fundamental.
Tasinato destacó que durante la temporada anterior Rosario tuvo un escenario favorable: no se registraron casos de dengue, aunque sí hubo presencia de Aedes aegypti. La ausencia de circulación viral y las condiciones que se dieron durante el año impidieron que se estableciera una circulación sostenida.
Pero eso no significa que el riesgo haya desaparecido. Una persona que viaja a zonas donde existe circulación intensa de dengue, como Brasil, Paraguay, Bolivia o Colombia, puede regresar infectada. Si posteriormente es picada por un Aedes aegypti presente en Rosario, ese mosquito puede adquirir el virus y transmitirlo a otras personas.
Por eso, más allá de las fumigaciones y de las condiciones meteorológicas, la recomendación oficial es mantener la prevención durante toda la temporada. "Siempre sirve no bajar la guardia, saber que es algo que puede suceder", resumió Tasinato.