La Ciudad

Empleados de Garbarino lanzaron emprendimientos para sobrevivir

Viven en la incertidumbre porque no saben qué pasará con su trabajo. Mientras tanto, se reinventan para conseguir un ingreso

Viernes 16 de Julio de 2021

Los empleados de Garbarino viven en la incertidumbre. No saben qué pasará con sus puestos de trabajo luego de que la empresa, a principios de mes, cerrara todos los locales que hay en la ciudad.

La situación de cesación de pagos (desde abril que no cobran un sueldo completo) los empujó a reinventarse. Esta semana lanzaron una cuenta en Instagram para dar a conocer los emprendimientos que armaron para suplir el ingreso que ya no tienen.

El conflicto es nacional y afecta a cerca de cuatro mil trabajadores. En Rosario son 56 personas las que están en vilo ante la situación de la empresa.

Varios de ellos lanzaron sus emprendimientos y se agruparon para potenciarse. Crearon la cuenta de Instagram @emprendiendojuntosrosario donde dan a conocer lo que están haciendo. Buscan apoyo y difusión.

“Somos un grupo de empleados de Garbarino que no bajamos los brazos y decidimos emprender. En esta página podes conocernos y ayudarnos”, se lee en la cuenta de Instagram.

Allí se pueden ver los distintos emprendimientos que van desde la venta de empanadas caseras hasta la fotografía de eventos, venta de pinturas y elementos de decoración y clases de gimnasia a cargo de un personal trainer.

Uno de ellos es Daniel Ayala. Hace 13 años que es empleado de Garbarino y hacía turnos rotativos en el depósito. Pasó por varios locales y fue el encargado de logística de otras sucursales en el país. Hoy no sabe qué pasará con su puesto, tiene un hijo pequeño y necesita seguir trabajando para reemplazar el ingreso que ya no recibe. Por eso empezó a vender ropa con su esposa.

“Yo tenía la venta de indumentaria como un hobby que me daba un ingreso extra, pero ahora esto se transformó en mi principal ingreso”, admitió Ayala .

Desde que empezó la pandemia venimos cobrando en cuotas y en el medio la empresa se vendió. Nos deben varios meses de sueldo, y el pago de los aportes jubilatorios y de la obra social. Ahora, en medio de la crisis sanitaria nosotros no tenemos ninguna cobertura”, comentó el vendedor preocupado.

“La incertidumbre nos está matando y quisiéramos que si quieren echarnos que lo hagan y nos dejen ya en paz”, expresó.

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Lucía Clementz es otra de las emprendedoras. Ella trabaja hace ocho años en la caja de Garbarino y ante la incertidumbre decidió empezar un emprendimiento con su novio. Hizo un curso de fotografía y ahora saca fotos en eventos (cuando la pandemia lo permite) y también estampa remeras personalizadas.

“Cada uno empezó un emprendimiento para sobrevivir estos meses. En abril cobramos 8 mil pesos, y en cuotas. Con eso no podés hacer nada” dijo y agregó: “Lo último que cobramos fue el Repro (programa de asistencia del gobierno nacional)”.

Lo mismo le sucedió a Malena Aizecovich, quien se desempeña desde hace 12 años en Garbarino como vendedora general.

“Trabajaba 9 horas diarias en la parte de venta, que me encanta. Teníamos un muy buen ambiente de trabajo y una amistad con los compañeros”, contó la mujer, de 44 años, que ahora se dedica a cocinar y a vender sus producciones a través del emprendimiento “La empanadería de la abuela”.

“Es una locura lo que estamos viviendo”, contó la emprendedora. “Cuando yo entré a trabajar a Garbarino era lo mejor que te podía pasar, todo el mundo quería ir porque te ofrecía buen clima laboral, buen sueldo y te pagaban a término, pero todo eso cambió”.

Aizecovich lamentó la situación: “Hay una cuestión de respeto por los trabajadores. Somos personas y a mí me duele que nos tengan en la incertidumbre y no nos den respuestas”, subrayó.

“Me encanta cocinar, lo aprendí de mi abuela. Hago budines, empanadas, canelones, chipás y pastelitos para vender. Gracias a Dios vivo en un barrio donde la gente me conoce y me compra”, apuntó quien aún con todo este trabajo no logra reemplazar lo que recibía en su trabajo como vendedora general de electrodomésticos.

Más allá de la penosa situación que atraviesan, apuestan a reinventarse y saben que contarán con el apoyo de los rosarinos.

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