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Un juez allanó nuevamente anoche el edificio de Colegiales donde vivía Angeles Rawson

Crimen de la adolescente. Buscaba más evidencia sobre el asesinato tras escuchar las declaraciones de sus familiares. Un manojo de llaves desató una pista clave.

Sábado 15 de Junio de 2013

La investigación del asesinato de Angeles Rawson parecía cerrarse anoche sobre el entorno familiar de la víctima. Después de la una de la mañana, el juez Javier Feliciano Ríos seguía al frente de un nuevo allanamiento en el edificio donde vivía la joven, en el barrio porteño de Colegiales. Junto con efectivos de la División Homicidios, el magistrado buscaba evidencias para tratar de esclarecer el caso a partir de las declaraciones que se tomaron durante el día a familiares directos de la chica y a una cantidad no precisada de testigos.

En Ravignani al 2300, personal policial realizaba peritajes en los pisos superiores y en el sótano, pero no en el departamento de planta baja donde residía Angeles con su familia.

También en esos momentos, en la Fiscalía, la madre de la adolescente asesinada, María Elena Aduriz; la abuela, María Inés, y los hermanos Juan Cruz y Jerónimo seguían declarando ante la fiscal María Paula Asaro en una vista que al cierre de esta edición llevaba más de doce horas.

En un giro inesperado, a última hora se sumaron el padrastro de la víctima, Sergio Opatowski, y el portero del edificio de Ravignani, quien ingresó con el rostro cubierto. Algunas versiones indicaban incluso que Opatowski había sido detenido, aunque esto no se confirmó, y que los implicados serían tres.

Sí pudo verse que la policía sacaba esposado y con la cabeza cubierta a un hombre.

 

Las llaves. Antes de eso, un testimonio relevante fue el de presidenta de la Asociación de Víctimas de Violaciones (Avivi), María Elena Leuzzi, quien aseguró ayer que a poco del hallazgo del cadáver de Angeles, vio en la casa de ésta el juego de llaves que usaba, lo cual confirma que la víctima estuvo allí antes de ser asesinada.

Leuzzi recordó ese dato al ver anteayer por televisión el video que muestra a la chica llegando a su casa y ayer a la mañana decidió presentarse en forma espontánea ante la fiscal Paula Asaro.

La mujer contó a la fiscal que el martes pasado concurrió alrededor de las 14.30 o las 15 a la casa de la familia de Angeles, al trascender que la adolescente podría haber sido víctima de una violación. Leuzzi contó que mientras daba contención a la familia vio un juego de llaves arriba de una mesa y le dijo a uno de los hermanos de la chica que las guardara, porque con tanta gente en la casa se podía perder.

"Había dos llaves con una tirita de diez o doce centímetros de color celeste. Entonces yo le digo a uno de los hermanos, el más chico, ¿por qué no guardás estas llaves que se van a perder, que hay mucha gente?", relató Leuzzi al salir de la fiscalía.

"El me dice «no, son las de Angeles» y no le dio importancia, y las llaves quedaron ahí. Cuando se lo comenté a un policía (y ante la recomendación de éste) vine inmediatamente a la fiscalía", agregó.

Según Leuzzi, las llaves estaban sobre la mesa de entrada principal al living, donde hay dos computadoras, y la fiscal le dijo que era "muy valioso" ese dato. "Estoy asustada porque nunca vine a declarar, pero la fiscal me felicitó, dice que es una prueba fundamental", sostuvo.

Este dato se volvió clave luego de conocerse que la chica no fue atacada en el camino de regreso del lugar donde hacía educación física a su casa, sino después, tras haber ingresado al edificio.

La abogada de la asociación, Silvia Weksel, dijo que el dato es "muy importante" para la investigación porque abre la posibilidad de que la chica nunca haya salido con vida del edificio.

Weksel también especuló que Angeles pudo haber salido con otra persona que también contaba con una llave del edificio.

Otro detalle que la presidenta de Avivi le dijo a la fiscal es que como en la casa había muchos chicos comiendo papas fritas y otras cosas, ella ayudó con la limpieza y le llamó la atención que en el cesto de la basura de la cocina había una bolsa de consorcio.

"Había un tachito de residuos muy pequeño con una bolsa de residuos grande, de consorcio. Me sirvió para tirar los papeles de chizitos", contó Leuzzi.

También ayer trascendió que el padre de Angeles, Franklin Rawson, se presentaría ante la justicia como querellante.

Acerca de teléfono celular de la víctima, se supo que no existen llamadas salientes y que sólo hubo contactos telefónicos entrantes y que no fueron atendidos.

De esta manera, la fiscal tiene la certeza de que nadie utilizó el teléfono de la adolescente y que no existió ninguna llamada a un banco, dato aportado por Sergio Opatowski, por un contacto en la empresa Movistar.

Otro punto que se aclaró es que los detectives dudan que la víctima se haya cambiado de calzado al regresar a su casa tras concurrir a la clase de gimnasia, como se había informado anteayer.

De lo que no hay dudas es que en los videos se ve claramente que tanto al ir hacia el campo de deportes como al momento de regresar hacia su vivienda, Angeles llevaba puesto el morral que luego secuestraron en la casa y que es un elemento que indica con certeza que ella llegó al departamento.

Además, los investigadores tratan de determinar cómo llegó hasta General Paz y Panamericana el cuaderno de comunicaciones escolar de la víctima, que anteayer fue encontrado por un barrendero que lo entregó a la policía.

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