Un hombre de 60 años fue rescatado ayer por tripulantes de un cazatorpedero a 15 kilómetros de la costa noreste de Japón, luego de sobrevivir al tsunami aferrado al techo de su casa y permanecer dos días a la deriva, informaron medios locales.

Un hombre de 60 años fue rescatado ayer por tripulantes de un cazatorpedero a 15 kilómetros de la costa noreste de Japón, luego de sobrevivir al tsunami aferrado al techo de su casa y permanecer dos días a la deriva, informaron medios locales.
Hiromitsu Shinkawa es un sobreviviente de las fuerzas de las aguas que invadieron la ciudad de Minamisoma, en la prefectura de Fukushima, mientras su esposa fue arrastrada.
Durante horas, el hombre intentó en vano llamar la atención de los helicópteros y barcos que pasaban cerca con un pañuelo rojo, que recién vieron ayer en la mañana desde la nave de guerra japonesa.
"Pensaba que hoy era el último día de mi vida", dijo el náufrago cuando lo subieron a bordo. El hombre, cuya foto circuló por el mundo, fue encontrado en buenas condiciones de salud, pero fue transportado en helicóptero al hospital para someterlo a una revisación preventiva.
Los marineros que lo salvaron dijeron que fue suerte, pues el mar relativamente calmo le permitió flotar por dos días y que no murió de frío porque las temperaturas fueron relativamente leves.
En el escenario de destrucción del noreste de Japón, ese rescate fue una luz de esperanza.
"Hace cinco minutos vi morir a una anciana con mis propios ojos mientras se trasladaba a un hospital", relató Patrick Fuller, del Comité Internacional de la Cruz Roja, en Ishinomaki, una de las ciudades más devastadas por el maremoto que destruyó ciudades de las costas japonesas.



Por Lucía Inés López

