Mendoza.- El niño de 3 años que cayó a un pozo de quince metros de profundidad en un terreno situado en el distrito de Fray Luis Beltrán, en el departamento mendocino de Maipú, murió por “hipotermia” tras un frustrado operativo para rescatarlo con vida, indicaron hoy fuentes policiales.
La muerte de Leonel Cuevas generó hoy un cruce de acusaciones entre jefes policiales y de bomberos, el dueño de la finca donde se produjo el accidente y hasta un funcionario del gobierno mendocino.
Los responsables del operativo coincidieron en asegurar que el deceso del niño se produjo por “hipotermia”, mientras el propietario del terreno donde cayó la víctima responsabilizó al personal de bomberos por apagar una bomba que habría hecho subir el agua y puso en riesgo la vida de la criatura.
“No presentaba movimientos y tenía la cabeza sumergida boca abajo en el agua, por lo que no había ninguna posibilidad de vida”, dijo el jefe policial Juan Carlos Caleri, al confirmar que la muerte fue por hipotermia.
En tanto, el jefe de Bomberos, Marcelo Dapás, coincidió en la causa de la muerte.
Sin embargo, Mauricio Julián, dueño de la finca El Pehual donde se produjo la tragedia, dijo a la prensa que advirtió a los responsables del operativo que no apagaran el motor de una bomba de agua porque las napas comenzarían a subir poniendo en riesgo la vida del niño.
El propietario aseguró que los uniformados desoyeron sus advertencias y decidieron igual apagar el motor porque el ruido les impedía escuchar al niño que gritaba desde la profundidad del pozo. “Al apagar esa bomba, la napa subió”, sostuvo Julián.
Por su parte, el ministro de Seguridad provincial, Carlos Aranda, salió en defensa del personal policial y de bomberos al asegurar que “son gente profesional, preparada y equipada”.
“No se pudo terminar con éxito el rescate pero se trabajó de la mejor manera. Durante muchos años se olvidaron de los Bomberos, pero hoy están equipados”, dijo a la prensa el funcionario mendocino.
“Uno tiene que dejar fluir la bronca de la gente, pero yo quiero rescatar la profesionalidad y el valor de todos los bomberos que trabajaron ahí”, subrayó Aranda.
Más allá de las acusaciones cruzadas, la última palabra la tendrán los resultados de la autopsia, que se realizará en el hospital infantil Humberto Notti, en el departamento de Guaymallén.
El accidente se produjo anoche cerca de las 21.30 en la finca El Pegual, ubicada entre las calles Las Margaritas y Mitre.
Policías y bomberos montaron un operativo de rescate en el lugar e intentaron bajar con una soga a una hermana de la víctima, pero el intento no fue exitoso y se lo dio por muerto en la medianoche.
Recién a la 1.45 de hoy se pudo extraer el cuerpo, que fue llevado al hospital infantil Humberto Notti, en el departamento de Guaymallén, donde se practicarán las pericias de rigor.
Fuentes policiales dijeron esta mañana que la familia Cuevas había llegado al lugar para visitar a unos parientes.
El niño se quedó junto a una de sus hermanas y primos jugando afuera de la vivienda.
Al parecer, se subió sobre una chapa que tapaba el pozo y, en ese momento, el metal se corrió y provocó la caída del niño al pozo.
Su hermana avisó a los padres lo sucedido, y tras llamar a los bomberos intentaron en forma rudimentaria rescatarlo, atando a la nena con una manguera e introduciéndola por el pozo.
La niña logró tomar la mano de su hermano, pero no pudo sacarlo, se supo después.
Cuando arribaron las tres dotaciones de bomberos que actuaron en el lugar y el personal policial, volvieron a introducir a la nena, de 5 años, para que le colocara un arnés a su hermano.
Si bien logró colocárselo, los profesionales no pudieron enganchar la soga por lo que los intentos fueron en vano.
Luego fue el turno de un primo, pero se asustó y desistió del descenso, agregaron los investigadores. (DyN)