Petróleos Mexicanos (Pemex) rechazó anoche la hipótesis de una falla mecánica y prácticamente dio como un hecho el robo clandestino de combustible como la causa de la explosión en uno de sus ductos en el estado de Puebla que dejó 29 muertos.

Petróleos Mexicanos (Pemex) rechazó anoche la hipótesis de una falla mecánica y prácticamente dio como un hecho el robo clandestino de combustible como la causa de la explosión en uno de sus ductos en el estado de Puebla que dejó 29 muertos.
El gigante estatal Pemex también elevó a 300 millones de pesos (24 millones de dólares) la estimación preliminar de las pérdidas materiales por el siniestro, según despacho de la agencia italiana Ansa.
La explosión y el incendio del domingo en el poblado de San Martín Texmelucan causó también 52 heridos, cinco de los cuales están graves, y daños a 115 viviendas, 39 de éstas reducidas a escombros.
El titular de Pemex, Juan José Suárez Coppel, aseveró que según los resultados del estudio metalúrgico en el oleoducto de 30 pulgadas se puede concluir, de manera preliminar, que la conflagración se debió a una toma clandestina de combustible que se salió de control.
El funcionario indicó que de acuerdo con el estudio el siniestro no obedeció a una falla mecánica en las instalaciones de Pemex ni a problemas operativos o de mantenimiento.
En tanto cientos de habitantes de San Martín Texmelucan acudieron en las últimas horas a módulos de Pemex para reclamar una indemnización por la pérdida total o parcial de su patrimonio.
“Es inaudito”, dijo Félix López, cuya familia perdió su vivienda con la detonación y narró a reporteros que la casa fue construida con el dinero enviado por su padre que trabajó 20 años como jornalero en Canadá.
“Perdimos todo”, dijo Elvira Díaz en medio de sollozos al ver prácticamente el cascarón de su vivienda calcinada por el fuego que aterrorizó el domingo a los habitantes de ese poblado.
Carlos Treviño sostuvo que el saqueo clandestino de ductos de Pemex es realizado por bandas bien organizadas, pero desconocemos la identidad de quienes las operan, dijo.
“Las tomas clandestinas son un problema grave para Pemex, aunque el volumen sustraído ha venido disminuyendo”, agregó.
Ejemplificó asimismo que el valor del producto perdido este año ascendió a 3.500 millones de pesos (280 millones de dólares), mientras que de 2007 a 2008 superó los 10.000 millones pesos (800 millones de dólares)“. (Télam)


