La asunción del Papa Francisco como Sumo Pontífice de la Iglesia Católica sigue conmoviendo a propios y extraños. La humildad y el carisma que lo caracteriza enamoró, desde el primer momento, a todo el mundo, sea católico o no. El Arzobispo de Rosario, Monseñor José Luis Mollaghan, en una emisión especial de Los Notables por La Ocho, analizó dicho fenómeno y manifestó que aunque él tenía fe, “fue una sorpresa”.
Si hay alguien que conoce el trabajo realizado por Jorge Bergoglio cuando era Arzobispo de Buenos Aires es Monseñor Mollaghan, con quien ha sabido trabajar conjuntamente. “Siempre vio a la pobreza como una necesidad en la cual había que prestar atención”, confesó el sacerdote, que recordó los trabajos realizados por el ex Cardenal en la periferia del barrio de Flores, cuando era Obispo Auxiliar en 1992, preponderando no sólo las palabras, sino también los gestos.
Y esos mismos gestos que lo llevaron a ganarse el amor del pueblo porteño, son los mismos que están haciendo que el mundo entero empiece a quererlo: “Francisco ha llegado al corazón de la gente”. Y uno de esas acciones que lo destacan, además de la misa que brindará el Jueves Santo en una prisión de menores, es el haberse reunido esta mañana con el Papa emérito Benedicto XVI en Castel Gandolfo. Algo que Mollaghan catalogó como “un hecho histórico en dos mil años de la Iglesia”, y confió que en esa charla hubo una conversación muy humana y espiritual, en donde intercambiaron visiones actuales de la Iglesia Católica.
Con seguridad, un tema de la misma ha sido el informe “Vatileaks” redactado por la Comisión Cardenalicia instituida por el ex Sumo Pontífice, en donde se hizo hincapié en los casos de pedofilia y los abusos sexuales dentro del Vaticano. Algo que el Arzobispo de Rosario describió como “muy doloroso para los cristianos”.
Antes de su asunción como Sumo Pontífice, Francisco brindó una conferencia ante miles periodistas y no hizo diferencia entre las distintas religiones, por el contrario tuvo especial afecto con los que no eran católicos. “Es un gesto de misericordia. Bergoglio es muy abierto con todas las religiones”, expresó Mollaghan, recordando seguramente el programa que realizaba el ex cardenal junto a un Pastor y un Rabino, en donde el eje principal era el amor hacia el prójimo. “En su pontificado alentará ese trato interreligioso”, afirmó el sacerdote.
A pesar de que todavía es muy pronto para realizar un balance de la gestión de Francisco, ya que recién pasaron cinco días de la asunción, Monseñor Mollaghan se animó a reflexionar sobre este momento y la mirada del mundo sobre él: “La figura del Papa es muy valorada, porque es lo que necesita la humanidad”.