El análisis de muestras obtenidas por la misión Génesis de la Nasa indica que nuestro Sol y sus planetas interiores pueden haberse formado de manera diferente a como los científicos pensaban hasta ahora.
Unas minúsculas muestras de materia extraterrestres, átomos solares capturados por una sonda espacial a 1,5 millón de kilómetros de la Tierra muestran que hay sutiles diferencias entre el Sol y otros cuerpos celestes como la Tierra, la Luna o los meteoritos. Todos ellos “son anómalos al compararlos con la composición de la nube de la que se formó el Sistema Solar”, señaló el especialista Bernard Marty.
“La comprensión de la causa de tal heterogeneidad tendrá un impacto importante en nuestra perspectiva de la formación del Sistema Solar”. aseguró.
Para hacer estas comparaciones mediante análisis en los laboratorios había que salir al espacio a capturar muestras de átomos extraterrestres. Ese fue el objetivo de la misión Génesis de la Nasa, cuyos resultados, rodeados de incertidumbre por la accidentada recuperación de las muestras, se presentan ahora en la revista Science.
“El Sol tiene más del 99% de la materia del Sistema Solar, así que es una buena idea conocer mejor de qué esta hecho”, dijo el investigador principal de la misión, Don Burnett (del Instituto Tecnológico de California). Con sus resultados, “se da respuesta a algunas cuestiones importantes y, como en todas las misiones de éxito, se generan muchas más”, añadió.




























