La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó que “ser pobre no equivale a ser delincuente” y advirtió sobre la presencia del crimen organizado, al destinar seis mil gendarmes al conurbano bonaerense para combatir el delito.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó que “ser pobre no equivale a ser delincuente” y advirtió sobre la presencia del crimen organizado, al destinar seis mil gendarmes al conurbano bonaerense para combatir el delito.
La mandataria anunció una inversión de 150 millones de pesos para reforzar la seguridad en la zona a partir del 1º de enero y criticó el accionar de los jueces, al pedirles “no permitir la libertad de quienes delinquen”.
“Pretender que la pobreza es la causa de la inseguridad es no entender que existe el crimen organizado, que pivotea sobre las necesidades de la gente para encarar una estrategia efectiva y exitosa”, señaló ayer por cadena nacional durante el lanzamiento del Operativo Centinela.
Además, consideró que “la verdadera causa de la inseguridad son las brechas sociales y la inequidad social. No se puede proceder de la misma manera frente a delincuentes organizados que frente a manifestaciones sociales”.
La jefa de Estado sostuvo que los gendarmes se sumarán a los tres mil que ya intervenían en el conurbano, atacarán al “crimen organizado”, lo que “no es lo mismo que enfrentar a la protesta social”, según aclaró. También afirmó que “la seguridad se preserva en el marco del derecho y de las leyes, además de ser un derecho de todos”.
Reconoció “problemas estructurales que se arrastran en la provincia” por la inseguridad y aseveró que a ella le gusta “ver la película entera y no una fotografía” sobre la cuestión.
Pero cuestionó a los jueces, al afirmar que “resulta inexplicable que tengamos imágenes en todos los canales de personas que agreden a policías y no tengamos ni detenidos ni órdenes de captura” contra ellos, por lo que señaló que “el aparato judicial debe ser consecuente y tomar las medidas necesarias”.
“No queremos que nos den cátedra de un lado ni del otro, sino que cada uno cumpla su función”, en referencia a los defensores de la denominada “mano dura” y los “garantistas”.
Insistió con “los falsos debates que se quieren instalar, para correr el foco de cámara de la verdadera cuestión”, y llamó “sospechosamente incoherente” que “algunos son defensores de la vida en determinadas circunstancias y en otras piden la pena de muerte”.
Sectores interesados. En tanto, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, aseguró ayer que en la toma de predios en la Capital Federal “hay sectores interesados en potenciar una situación puntual, y criticó a la prensa que “agrandó” la situación.
“La toma de predios es una situación irregular, y le estamos poniendo todos los medios para resolverla adecuadamente, de acuerdo a los pedidos del juez, pero algunos medios periodísticos agrandaron la situación, mostrando en forma reiterada y permanente las tomas durante horas”, dijo la ministra en declaraciones a la prensa al finalizar el acto de lanzamiento del Programa Centinela.
Además, Garré graficó el interés de algunos sectores de potenciar la situación de tomas de terrenos con el título “catástrofe” que aparece en la portada del diario Clarín y que “no aparece en ninguno de los otros periódicos porque la gravedad de la situación no lo amerita”. (Télam y DyN)


