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Comenzaron los estudios de ADN para identificar a las víctimas

Los resultados no estarán a la brevedad. Una espera penosa y exasperante para los deudos. "La tarea no va a ser sencilla ni rápida" dijo el juez que investiga el accidente.

Sábado 21 de Mayo de 2011

Los restos de las 22 víctimas del accidente del avión de la empresa Sol Líneas Aéreas, comenzaron a ser analizados ayer en la Morgue Judicial de la ciudad de Buenos Aires para poder establecer sus identidades, mientras el juez federal de Bariloche Leónidas Moldes avanza en la investigación de la tragedia. Las autoridades adelantaron que la identificación no va a ser rápida y que demandará por lo menos un mes.

Los restos de los cuerpos, divididos en 20 bolsas, llegaron ayer a la mañana a la morgue y los peritos comenzaron a trabajar sobre ellos, mientras los familiares se efectuaban extracciones de sangre con el fin de cotejar su ADN.

“Es que los restos quedaron en un estado irreconocible y se debe cotejar el ADN de cada familiar para poder identificarlos, un proceso que demandará al menos un mes”, informó una fuente judicial.

El secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, quien estuvo presente en la Base Aérea de El Palomar para recibir los restos de las víctimas que habían sido trasladados en un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea desde Bariloche, señaló que “hay un equipo del Ministerio de Salud a disposición de los familiares”.

Por su parte el juez federal Leónides Moldes todavía no levantó el cerco perimetral en torno al lugar en el que se precipitó el avión, en el paraje de Prahuaniyeu, en el centro de la provincia de Río Negro, cercan a la localidad de Los Menucos y a unos 500 kilómetros de la ciudad de Bariloche

Familiares de las víctimas, sobre todo oriundos de Mendoza y Neuquén, esperaban que los cuerpos fueran identificados en Bariloche, pero el magistrado resolvió enviarlos a Buenos Aires para su reconocimiento.

El juez admitió que esta tarea “no es fácil, es muy penosa y hay que tener paciencia”.

“Los cuerpos no pueden ser identificados, por eso di intervención a la morgue judicial, hemos establecidos un plan para determinar quiénes son. La tarea no es sencilla ni va a ser rápida”, dijo.

Fuentes judiciales dijeron que “es muy probable que se levante el cerco mañana (por hoy), cuando los técnicos y peritos finalicen con la recolección de todas las partes del avión que quedaron esparcidas”.

Moldes ordenó secuestrar “toda la documentación que ilustra las condiciones y las circunstancias” del siniestro, y agregó que en esa recopilación de información “se incluyen los antecedentes del avión y del vuelo”.

El juez explicó “que en el lugar del accidente hay un vallado para que no se altere” nada y para evitar que haya una intromisión de alguien ajeno a la instrucción.

Moldes también solicitó ayer que los familiares le informen su relación con las víctimas y cómo se conforma el parentesco, mientras que les pidió que le remitan documentación que acredite su vínculo con los fallecidos.

Algunos familiares fueron ayer a la morgue judicial para sacarse sangre e inciar así el proceso de identificación de sus seres queridos a través del ADN, mientras que equipos de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud trabajaron en la contención psicológica.

El viceministro de Salud, Eduardo Bustos Villar, pidió a la prensa “respetar el dolor de los familiares, permitirles elegir si quieren hablar o no”.

Bustos Villar señaló que “uno de los momentos más traumáticos es el reconocimiento de los restos, por lo cual pedimos especial respeto por el resguardo a la intimidad y tratar de no vulnerar en forma alguna el derecho de las personas que están atravesando esta situación de extremo dolor”.

El avión Saab340 de la empresa Sol Líneas Aéreas se precipitó a tierrea el miércoles alrededor de las 21 en un paraje cercano a la localidad rionegrina de Los Menucos, en el centro de la provincia, y murieron sus 22 ocupantes, 19 pasajeros y tres tripulantes.

La máquina había partido de Córdoba y tenía como destino final la ciudad de Comodoro Rivadavia con escalas en Mendoza y en Neuquén, pero al partir de esta última ciudad, dio un aviso de emergencia a las 20.50 y diez minutos despus cayó a tierra, donde explotó y se incendió.

El comandante del avión era Juan Raffo, asistido por el primer oficial Adriano Bolatti, y la tripulante de cabina Jesica Fontán.

Refutan denuncias

El vicepresidente de Sol Líneas Aéreas, Juan Nyffenegger, reiteró ayer que el avión estaba en condiciones de volar y descartó denuncias de irregularidades en las condiciones de trabajo de los empleados de esa compañía. Nyffenegger dijo que las óptimas condiciones del aparato “están demostradas con los papeles de despacho del avión y también con la decisión del comandante de salir”. El directivo dijo que “aún no hay indicios” de por qué la aeronave matrícula LV-CEJ se precipitó a tierra luego de ser declarada en emergencia, presuntamente por formación de hielo en las alas.

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