Con las reformas más complejas ya concretadas, el gobernador se enfoca en tres áreas prioritarias. El presidente apunta a su núcleo duro y busca en el empresariado el adversario que no tiene en la política
06:05 hs - Domingo 01 de Febrero de 2026
“Va a ser un buen año”, les dice Maximiliano Pullaro a los suyos. En el núcleo del gobierno creen que los años pares son más sencillos en el plano político. En los impares, a los desafíos de la gestión se suman la tarea de armar toda la arquitectura electoral y los intentos de la oposición de generar hechos de impacto para sacar rédito en las urnas.
Pasada ya la primera mitad de la gestión, Pullaro abre su tercer año de mandato con las reformas más complejas ya concretadas. La mayor espalda financiera, la autonomía de la Casa Rosada, el liderazgo en su alianza y la falta de opositores de peso le dan margen para enfocarse en sus prioridades para 2026.
Sin euforia, en la Casa Gris se ven con relativa confianza en las áreas clave.
La primera es seguridad, el artículo 1 del contrato electoral. Esta semana, el ministro de Seguridad de la provincia, Pablo Cococcioni, presentó los datos de homicidios dolosos en la provincia. Los números son alentadores. Al 29 de enero se habían cometido en la provincia 11 homicidios dolosos. La cifra contrasta con los 38 asesinatos de un año atrás, cuando se registró un rebrote de la violencia por los reacomodamientos en el mundo criminal.
A la baja de los homicidios se suma la puesta en marcha de Lince. El sistema de cámaras equipadas con inteligencia artificial acelera las investigaciones judiciales y tiene un efecto disuasorio. No sólo sobre los hechos más violentos sino también sobre el llamado robo predatorio. Robos, arrebatos y salideras son las situaciones que mayor malestar generan en la ciudadanía e influyen sobre la inseguridad subjetiva.
De todos modos, en el gobierno descartan que la batalla esté ganada. Incluso se preparan para un recalentamiento sobre mitad de año, hasta que se abran las puertas de El Infierno. La inauguración de la nueva cárcel para presos de alto perfil está prevista para octubre. El círculo se cerrará con la inauguración de las estaciones policiales, otro pilar del plan de seguridad de Pullaro.
El segundo frente es el educativo. En la Casa Gris creen que retomaron el gobierno del sistema después de años en que la intervención de los sindicatos trascendió el ámbito gremial y se dio una virtual cogestión del ministerio con las autoridades políticas.
La ruptura del statu quo vía Asistencia Perfecta y el descuento de los días de paro es una batalla ganada para el gobierno. Un triunfo no exento de costos políticos hacia una porción del electorado y que dejó la relación con los gremios docentes en un punto de no retorno.
“Es muy difícil discutir con ellos, en lugar de pedir 8 % te piden 23 %. Vamos hacia el decreto”, dicen en la mesa chica del gobierno. Allí le cierran la puerta a un regreso de la cláusula gatillo. En tiempos de recesión, puede ser explosiva. “Si cae la recaudación, quiebra la caja”, argumentan.
La tercera línea de intervención es la producción. Es un terreno complejo, porque los problemas económicos están al tope de las preocupaciones, pero el margen de acción del gobierno es acotado. A los beneficios impositivos para las empresas que tomen trabajadores se sumarán en las próximas semanas un programa que dirigido a los empleados públicos, con el objetivo de aceitar la rueda de la economía.
La apuesta mayor es a atraer inversiones. Ahí entra la reunión de esta semana con el embajador de China, que vino acompañado por una delegación empresarios.
El alineamiento incondicional de Javier Milei con Estados Unidos no impide una diplomacia provincial más pragmática. China es uno de los principales destinos de las exportaciones que salen de la provincia y el gigante asiático tiene interés en la región, pese al veto libertario en la licitación de la hidrovía. Santa Fe es parte del TEG global en el que compiten Donald Trump y Xi Jinping.
Escenarios para 2027
A más de un año para el llamado de los santafesinos a las urnas, en Unidos proyectan un escenario más parecido a la elección de constituyentes que a las legislativas de octubre.
En esa imagen ven a Pullaro alrededor de los 40 puntos. En la oposición observan al peronismo disperso y a los libertarios sin la capacidad para montar una opción que se lleve una porción significativa del electorado compartido. En ese escenario, la continuidad del oficialismo no estaría en riesgo.
En el laboratorio del pullarismo la hipótesis principal es la candidatura del líder radical. Piensan en repetir una fórmula mixta y abrir el juego en las otras categorías. Unidos expresa un amplio ancho de banda político y la oferta debe sintonizar con distintos públicos.
Sí aparece un signo de interrogación sobre Rosario. Hace varios turnos electorales que la moneda está en el aire y cae del lado de la continuidad, pero no está escrito en piedra que siempre será así.
Con varios anotados en carrera pero ningún candidato natural, el nombre que hoy aparece con más chances para representar al pullarismo en una Paso es Gustavo Puccini. Si efectivamente el ministro de Producción es el candidato, el equipo del gobernador deberá trabajar fuerte para elevar sus niveles de conocimiento y asociarlo a los logros en seguridad. A su entender, es la variable clave de la elección.
La caja ordenada le da a Pullaro autonomía política para no tener que correr a sacarse una foto con Diego Santilli. El ministro del Interior aprovecha la debilidad financiera de otros gobernadores, complicados ya no para encarar proyectos de obra pública sino para pagar sueldos y jubilaciones.
Aunque tenga espalda financiera y el proyecto Provincias Unidas haya quedado golpeado como alternativa para 2027, Pullaro no se encerrará en la provincia. Seguirá interviniendo en la escena nacional en aquellas cuestiones donde entiende que están en juego los intereses de Santa Fe o que están ligados a su agenda más propia.
En ese sentido, Pullaro participará del debate parlamentario de la nueva ley penal juvenil, que volvió a la agenda tras el brutal asesinato de Jeremías Monzón. El caso testigo ocurrió en la provincia y en este tema el gobernador tiene una posición incluso más dura que la del gobierno nacional.
Con el peronismo y el progresismo a la defensiva en un problema como la inseguridad que durante mucho tiempo fue tabú, los libertarios difícilmente le cedan tan fácil la tribuna a un gobernador con juego propio y potencial presidenciable como Pullaro.
Milei, los números del Congreso y el nuevo villano
Pese al clima social y los números a favor, el gobierno no tiene el camino allanado en el Congreso. La negociación de la reforma laboral está estancada por la rigidez de Milei y Toto Caputo en sacrificar la rebaja del impuesto a las ganancias, que reduce el flujo a las provincias.
Si el Ejecutivo nacional no cede a la presión de los gobernadores del norte el oficialismo podría ir a la sesión a suerte y verdad. Un escenario posible es que el proyecto de modernización laboral tenga media sanción pero se caiga el capítulo impositivo. Una situación ya conocida por el oficialismo.
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Al menos el gobierno tomó nota de los incendios en la Patagonia y sacó la emergencia ígnea por DNU. El calor del fuego en el sur llegaba a la Casa Rosada y amenazaba con quemar los incipientes acuerdos con los jefes provinciales. Otra vez, se repite el modus operandi de subestimar los problemas y desentenderse de ellos hasta que el costo obliga a una reacción tardía.
En paralelo, Milei sigue con el tour de la gratitud y el Derecha Fest. Esta semana fue el turno de Mar del Plata. Ambos eventos apuntan a dos objetivos diferentes pero complementarios. Uno es consolidar el núcleo duro libertario. Para ese público, que lo ve más como un ídolo que como un dirigente, Milei volvió a sacar el traje del outsider. El otro es terminar de comerse al PRO, monopolizar el segmento de la derecha del mercado político y promover a figuras locales con vistas a 2027.
El problema es que, con el kirchnerismo en crisis y el peronismo en modo caníbal, Milei no tiene adversarios. La forma de evitar que el conflicto agudice la interna es buscar un villano fuera de la política.
Esta semana, Milei apuntó contra Paolo Rocca. El libertario se metió en un conflicto entre privados en el mundo de la energía, que es justamente uno de los sectores ganadores del modelo. Aunque se haya formado en el holding de un histórico contratista del Estado como Eduardo Eurnekián, la ofensiva contra el líder de Techint le da a Milei la posibilidad de difundir su visión darwinista de la economía.
Con la banca de un sector del empresariado que apoya filosóficamente el libre mercado pero que busca regularlo cuando lo perjudica (como el caso de Marcos Galperín con Temu), Milei encontró en Rocca su Magnetto.
Otro punto de contacto con el kirchnerismo al que quiere ponerle el último clavo en el cajón. Por ahora, el conflicto con Rocca transcurre en el andarivel de la retórica. Más allá de los efectos del atraso cambiario y la apertura importadora sobre el entramado fabril, no aparece del lado del gobierno una iniciativa que afecte los intereses puntuales del principal grupo industrial del país, como sí lo fue la ley de medios.