La presidenta Cristina Fernández anunció anoche el veto a la ley que otorga el 82% móvil para
las jubilaciones al sostener que la iniciativa impulsada por la oposición busca “desfinanciar
y quebrar al Estado”.
“Los mismos que hablan hoy y sancionan esta ley de quiebra son los
que le quitaron el 13% de los sueldos a los jubilados y decretaron el default”, dijo la jefa
del Estado durante un acto en la Casa Rosada.
Cristina no olvidó a Cobos (quien desempató la votación en el Senado) cuando
hizo el anuncio: “Quiero en nombre de las instituciones hacer un llamado de mucha
responsabilidad: no se puede ser oficialista y opositor”.
Con menos diplomacia lo había tratado un rato antes en un acto en
Moreno: “Si yo no ejerciera mi cargo de acuerdo a la Constitución y a la legitimidad que me
dieron los votos, sería una presidenta okupa; tenemos un vicepresidente okupa”. De todos
modos, aclaró: “No queremos que se vaya nadie, sólo que se cumplan los roles de la
Constitución”.
Al justificar el veto, dijo: “Ahora quieren la quiebra de esta
empresa que es la Argentina y de esta empresa en la que por fin en los últimos doscientos años nos
empieza a ir bien a todos”.
“Tengo mucha responsabilidad —siguió—, son 40 millones
de personas que dependen de las cosas que hagamos los que tenemos responsabilidad en el
Estado”.
Explicó que “lo que sancionó el Parlamento, la ley de quiebra del
Estado, no puedo permitirlo como presidenta. Me obliga la ley, que cuando se sanciona una norma que
aumenta gasto y egresos tiene que poner de dónde viene. Además de esta cuestión, está claro que lo
que se intenta es desfinanciar y quebrar el Estado”, insistió.
En otro tramo de su discurso, sostuvo que en Argentina “se
acabaron los estúpidos” y deslizó su sospecha de que atrás de la sanción de este proyecto se
encuentren empresas que quieren recuperar a precios irrisorios los papeles que colocaron en el
pasado.
Tras defender el Fondo de Sustentabilidad creado por la Ansés para
manejar las jubilaciones, sostuvo que con esta ley “quieren hacer vender esos fondos que
pertenecen a los jubilados en 30 días”. Además, afirmó que en los considerandos del decreto
en el que veta la ley en cuestión “recordamos la historia de lo que fue la previsión en la
Argentina”.































