El rugbier de Plaza se subió a lo más alto del podio en los Juegos Suramericanos con Los Pumas seven y confesó: "Los Ángeles 2028 sería el sueño cumplido"
15:25 hs - Jueves 24 de Septiembre de 2026
El rugby seven reunió a miles de espectadores el lunes pasado a la noche en el Hipódromo de la ciudad, donde Argentina se quedó con dos medallas de oro de la mano de Los Pumas y Las Yaguaretés. Entre los protagonistas, un rosarino levantó los brazos en alto y se colgó la presea con orgullo: Pedro de Haro.
Desde Atlético de Rosario, este puma rosarino lleva la ovalada en las manos desde muy pequeño, aunque su vida tuvo un rotundo cambio hace algunos años para llegar a la élite. “Un amigo me llamó a jugar un seven a Mar del Plata y tuve la suerte de que estaban los entrenadores de los Pumas y me vieron. A partir de eso fue convocado hasta cumplir el sueño del debut. Como que me salté pasos”, afirmó De Haro en diálogo con La Capital.
Santiago Gómez Cora, entrenador de Los Pumas seven, fue quien lo llamó en ese entonces para sumarse a los entrenamientos con el plantel, donde comenzó un exigente proceso para sumarse a uno de los mejores equipos del mundo en la disciplina hasta disputar los Juegos Suramericanos 2026 en su casa.
“Fue una locura cómo se fue dando el fin de semana entero. Es difícil explicar con palabras el apoyo y el cariño que te da la gente cuando jugás acá en Rosario y en el país. Hay que aprovecharlo, en lo personal fue una experiencia inolvidable”, confesó Pedro, que próximamente viajará a Dubai y Ciudad del Cabo para disputar la temporada 2026/27 del Circuito Mundial de seven.
El jugador de Plaza aclaró que “no está la oportunidad de venir seguido” al país con los Pumas seven, por lo que este evento en su ciudad fue aún más especial. “Me crucé a todo el mundo, estaba todo el club. Solo había tenido la oportunidad de jugar con la celeste y blanca frente a mi papá, mi mamá y mis dos hermanos, me faltaba esa sensación de que estén mis amigos, los chicos del club, los nenes pidiendo fotos o viéndome con otra remera que no sea la de mi club”, reconoció De Haro.
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En este punto, Pedro reveló que durante el momento del Himno Nacional Argentino, previo al inicio del encuentro, acostumbra a mirar las tribunas, lo que en esta ocasión tuvo un sabor diferente. “Te hace emocionar un poco. Ver a mi mamá al lado de sus amigas, la verdad que para mí es un orgullo enorme”, le dijo a este medio.
El cambio para llegar a los Pumas seven
Hace unos años, De Haro formaba parte del sistema de formación llamado Plan de Alto Rendimiento (Pladar) de la Unión Argentina de Rugby (UAR) que sigue desde pequeños a los jugadores que muestran el potencial para algún día llegar a ser parte del plantel de los Pumitas, de los Pumas o de los Pumas sevens.
Quedar dentro de este selectivo grupo requiere de un “esfuerzo enorme” por el cual el propio rosarino sostuvo que debía “dejar cosas de lado” entre la escuela, el Pladar y otros planes, por lo que se perdió “muchas cosas”. No obstante, cuando tenía 18 años comenzó la carrera de Ingeniería Agrónoma en la UNR y debió alejarse del Pladar “para seguir estudiando”.
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“Seguí jugando recreativo en el club y no mucho más. Hasta que un amigo me llamó para jugar un seven en Mar del Plata y me vieron los entrenadores de los Pumas”, remarcó De Haro, que continúa sus estudios en la facultad de Zavalla cuando logra acomodarse su cronograma de compromisos con los Pumas.
Deportista de alto rendimiento y estudiante
“Los primeros años de ingeniería son los más complicados. Tuve que dar ese paso al costado del rugby de formación para enfocarme completamente en la carrera. Gracias a Dios salió todo bien y pude avanzar bastante”, afirmó Pedro, que se encuentra en la última etapa del cuarto año universitario, de cinco que tiene la carrera.
Al respecto, añadió: “Lo de los profesores realmente es para sacarse el sombrero. Siempre están para dar una mano, me han ayudado un montón ofreciendo una clase extra o una consulta. Me dicen: “Tenés mi número, escribime a la hora que sea, no hay problema”. Así que yo me saco el sombrero”.
“Tengo comunicación directamente con los profesores, realmente no me ha pasado nunca tener ningún problema. De hecho, hoy subieron una foto en la facultad felicitándome y todos los profesores salieron a poner comentarios diciendo “felicitaciones”. Eso muestra el ida y vuelta que hay entre profesor y alumno en nuestra facultad, que realmente creo que nos caracteriza tanto”, valoró De Haro sobre su camino en la UNR.
Nuevos sueños con los Pumas seven
Pedro tendrá por delante varios compromisos con Argentina en el circuito de seven, pero destacó que “todo el mundo del rugby sabe lo que contagia este equipo” y señaló que la actitud del plantel albiceleste transmite “ganas de ser parte”, con un gran apoyo de los fanáticos del deporte en el país.
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“Hoy vas a una cancha de rugby y ves muchos nenes con la camiseta de Pumas Seven. Eso creo que habla un poco de lo que transmite este equipo y de las superestrellas que también tiene”, resaltó De Haro, que reconoció la “clase mundial” de varios de sus compañeros como Marcos Moneta, Luciano González Rizzoni y Matías Osadczuk.
Antes de la concentración de cara a los compromisos en Dubai y Ciudad del Cabo, De Haro confesó: “Sin duda, el objetivo personal es jugar los Juegos Olímpicos. Sería una locura, Los Ángeles 2028 es a lo que todos estamos apuntando”. Además, el rugbier rosarino concluyó: “Este año va a ser directamente para clasificar a los Juegos Olímpicos y después para meterse en esa lista, porque creo que sería el sueño cumplido para cualquier atleta”.