Pasó el agónico empate con Riestra y todavía no queda en claro el juego del equipo. La rotación de futbolistas, un mal que es de fondo
Miércoles 18 de Febrero de 2026
El reclamo del hincha invita a la reflexión. Para pensar sobre el por qué de la queja. El tan cuestionado momento futbolístico de Newell's demanda analizar con precisión que fue lo que llevó a esta realidad. A una seguidilla de cinco partidos sin victorias y solo 2 puntos, ambos por empates conseguidos en la agonía de los partidos.
¿A qué juega el equipo? Es el planteo, mitad pregunta, mitad queja del pueblo rojinegro. La respuesta es compleja. No existen señales ni indicios claros de cuál es el estilo de juego definido por Favio Orsi y Sergio Gómez. Qué es lo que se busca. Encima, con cambios constantes de futbolistas.
Si la intención es un conjunto “intenso, corto y sólido”, definiciones que los entrenadores expusieron en diferentes ocasiones, por el momento son calificativos que no identifican a la Lepra. Porque no es voraz, ni con la pelota ni sin ella. La mayor parte del tiempo depende de lo que hace o deja de hacer su rival.
El lunes pasado, un elemental Deportivo Riestra, cuya única fórmula fue el pelotazo frontal para el grandote Benegas, no le ganó de casualidad. Ese mismo conjunto que todavía no logró un triunfo y reúne la misma cantidad de unidades que la Lepra.
El pelotazo, ante la falta de juego
Newell’s, en desventaja por un nuevo error grosero, en esta ocasión de Oscar Salomón, recurrió por lo general al mismo recurso, impotente de que dos o tres de sus futbolistas se junten y toquen.
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Unas contadas intervenciones de Walter Núñez, pisando, gambeteando y encarando, señalaron otro rumbo para arrimarse al arco de Arce. El delantero, que no jugó desde el inicio por una fatiga muscular, fue el único que tuvo cierta destreza y se animó para dejar en el camino a los rivales.
En una de esas corridas por la banda, su jugada culminó en el penal que le cometieron a Armando Méndez y la posterior conversión del Colo Ramírez. Suena a poco que se dependa de un futbolista. No siempre alcanzará.
Newell's mira el fondo de las tablas
El panorama pinta preocupante, cuando el torneo recién comienza. Mirar a Newell’s con el 26º peor promedio entre 30 equipos y penúltimo en la tabla anual, solo por encima de Estudiantes de Río Cuarto, es una situación desagradable. Que trae el mal recuerdo de la temporada pasada, en la que tanto se sufrió.
Pero ante todo preocupa porque en la actualidad existe un descreimiento general. Con lógica. Newell’s carece de fútbol, sin importar si la idea es de un equipo que le dé mayor prioridad a la defensa que al ataque, o que sea más vertical que de posesión.
Se encuentra en estado de confusión, al que nada contribuyen las equivocaciones que tantas facilidades le dan a sus adversarios para que le conviertan.
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Para que Newell’s se desenvuelva con alta intensidad se requiere aptitud física. Difícil de cumplir si no se está apto. En este inicio, por ejemplo, Salomón tuvo una distensión, Cabrera un desgarro, Núñez una fatiga muscular y Cóccaro una contractura en los sóleos.
El once se modifica todo el tiempo
Las lesiones y molestias obligan a los cambios y no permiten mantener una formación mínimamente estable. Las modificaciones de los técnicos, por decisión táctica, tampoco. En la última fecha aparecieron de titulares Marcelo Esponda y Jherson Mosquera, quienes no jugaban desde el año pasado. En el segundo tiempo entró Franco Orozco, otro que tampoco tenía participación.
Tan cambiante es todo que los juveniles del club, esos que son las principales promesas y se esperaban potenciar, empezaron a quedar relegados muy pronto. Jerónimo Gómez Mattar fue al banco en el último partido y no ingresó. Valentino Acuña pasó a ser suplente antes.
No rindieron, es cierto. Tampoco se les dio continuidad ni se les tuvo paciencia. Esta búsqueda, con rotación de nombres, es consecuencia de que no se encuentra el equipo. Pero más allá de casos puntuales, la cuestión es de fondo.
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Es que a la falta de recursos se le agrega que los entrenadores no consiguen un rendimiento mínimo con lo que tienen. Comienza a ser urgente que lo solucionen.
De promesas a ir al banco y no entrar
Las modificaciones de Favio Orsi y Sergio Gómez de un partido a otro llevaron a que dos promesas del club, sobre los que hay expectativas, no fueran consideradas para ser titulares en la visita a Riestra.
Jerónimo Gómez Mattar perdió un lugar entre los once tras la caída ante Defensa y Justicia (2-3) y fue al banco la última fecha. No entró.
Y Valentino Acuña viajó con el plantel, pero no pudo ser suplente por un cuadro gripal. Su lugar en la formación titular lo perdió antes, luego de la 2ª fecha (Independiente 1-1). Ya ante Defensa estuvo en el banco y no jugó un minuto.
Si bien ambos tuvieron rendimientos bajos previo a que se los excluya, no se les dio margen para que tuvieran mayores chances de jugar.