Tras la dura goleada sufrida en Lanús, Newell's sigue profundizando sus problemas y quedó en estado de conmoción interna. Los hinchas reclamaron y hubo corridas y golpes a periodistas
Miércoles 18 de Marzo de 2026
Este Newell's no tiene paz. Su crisis no encuentra fondo, y los ruidos y las señales de alarma lo aturden y aumentan su nivel de confusión interna. La tremenda goleada 5 a 0 que sufrió en la visita a Lanús expuso aún más a fondo sus carencias, lo desnudó nuevamente, lo situó otra vez frente a un incómodo espejo, y esa imagen refleja claramente un estado de alteración cada vez más condicionante y preocupante. Incluso en la noche del miércoles hubo un movida de socios e hinchas en la puerta del club que incluyó inexplicables agresiones a periodistas que cubrían la convocatoria.
Hoy, en el parque Independencia todo es crispación e incertidumbre porque aún no se halló una calle de salida para poder escapar de este angustiante y oscuro laberinto, que se transformó en un auténtico tormento para los hinchas leprosos.
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Estos nubarrones influyen de manera negativa en cada intento, en cada paso, en cada puesta en escena, y hasta ahora nada parece funcionar para poder salir de esta tensa situación. Hay un manto de dudas y ataduras, instalado por fallas y vacilaciones propias, que atenta contra una toma de decisiones que permita generar señales confiables y perdurables que apunten a instalar un freno definitivo a esta curva de deterioro que no deja de castigar al equipo rojinegro.
Una reacción que no aparece en Newell's
Ese gesto de reacción, esa huella referencial no aparece, se dilata en el tiempo, agranda los interrogantes y agita lógicos fantasmas alrededor de este trance perturbador. En el camino, el barro borra y revuelve todo, y engaña a todos. Adentro y afuera. Los vientos de tempestad se despertaron demasiado temprano y este Newell’s tiene que seguir remando contra la corriente.
Ese pantano se fagocitó muy rápidamente a la dupla integrada por Favio Orsi y Sergio Gómez, que llegaron hasta la 6º fecha del Apertura, y tras el nuevo golpazo en Lanús, por la 11ª jornada, renunciaron Roberto Sensini, quien se desempeñaba como director deportivo y, Fernando Bacci, quien venía cumpliendo el rol de secretario técnico del club.
Con este panorama, las agrupaciones opositoras están desarrollando marchas de cuestionamiento a la gestión del presidente Ignacio Boero y piden reuniones para solicitar que los hagan parte de la plataforma de determinaciones futbolísticas en el club. Incluso este miércoles hubo socios e hinchas reclamando con énfasis en este sentido en la puerta del club e inexplicables agresiones a periodistas.
El Sindicato de Prensa de Rosario repudió y denunció las agresiones a los trabajadores de prensa que fueron a cubrir la convocatoria de las propias agrupaciones del club, y fueron agredidos ante la inacción de las fuerzas de seguridad.
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En Newell's se apuran tiempos internos
Los severos problemas que está exhibiendo Newell’s en esta temporada profundizan la crisis, aceleran y apuran todos los procesos internos. Y ese escenario de críticas ya también empieza a alcanzar a Frank Kudelka, quien tras el durísimo revés que sufrió en La Fortaleza también comienza a caminar hacia el mismo lodo. Llegó hace 20 días al Parque y los problemas de Newell’s ya lo envolvieron.
Si bien en la rueda de prensa expuso con muchísima claridad y crudeza el grado de dificultades que rodean este tránsito de Newell’s, lo cierto es que como conductor es el mayor encargado de hacer reaccionar a un equipo que no muestra signos vitales, y todavía no lo logró esa revitalización.
En el análisis, donde indudablemente la carga de la pesadísima herencia de los ciclos anteriores ocupa un papel decisivo, ahora Kudelka debe también incluir sinceros focos de autocrítica. Si bien son muy pocos días de trabajo, debe reflexionar además acerca de nombres y apuestas tácticas y estratégicas que no están funcionando.
Si bien es cierto que las lesiones tampoco lo ayudaron, no encontró un sistema o lineamientos que escondan las debilidades, ni pudo descubrir ni generar nuevas fortalezas.
La defensa rojinegra sigue regalando enormes facilidades, el medio no contiene, no corta ni juega, y en ataque es intrascendente. La decisión de ponerle un pleno al Colo Ramírez como centrodelantero titular es difícil de comprender, muchas más la de darle la cinta de capitán.
Así, este Newell’s está en estado de revisión y replanteos permanentes, tratando de que la ola no se lleve a un nuevo timonel. Por eso, será crucial para la suerte rojinegra tratar de torcer al rumbo lo antes posible y el encuentro de este sábado, a las 17.45, frente a Gimnasia de Mendoza, un rival directo en esta lucha por la permanencia que parece haber envuelto tempranamente a Newell’s, será un verdadero duelo de seis puntos, adquiere en el horizonte inmediato una relevancia superior a cualquier desafío.
Ese choque, que se diputará en el Coloso, por la 12º fecha del certamen, y representará una enorme oportunidad de salir de este martirio que parece repetirse y encapricharse de manera cruel e irónica con el destino de este equipo leproso.
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Las heridas abiertas en Newell's
El 5 a 0 en Lanús agrandó las heridas. En 10 fechas, ya quedó atrás 1/3 del año competitivo, y las estadísticas de este conjunto son paupérrimas. Hasta ahora no consiguió triunfos y ya arrastra como pesada mochila tres empates y siete derrotas.
Marcha último en la tabla acumulada, y en la de los promedios ya está condenado a no perderla de vista hasta fin de 2026. Es el equipo más goleado, ya que recibió 22 tantos, y no tiene jugadores que se animen a levantar banderas de rebeldía. Un panorama vergonzoso, humillante, muy lejano a la idiosincrasia y los mandatos naturales en la entidad leprosa.
En estos días, sólo el tiempo le queda como aliado de turno. Todo lo otro queda devorado: las intenciones, cada paso, los salvadores de ocasión, los grandes y los chicos, los de adentro y los de afuera, los de antes y los de ahora, todos están quedando atrapados en el mismo lodo.