Newell's consiguió un triunfo liberador que lo ayuda a recobrar fuerzas para una dura lucha

El equipo rojinegro venció 1-0 con gol de Walter Mazzantti a Gimnasia de Mendoza, un rival directo por la permanencia. Primera victoria en el torneo

20:43 hs - Sábado 21 de Marzo de 2026

Nada es fácil para este Newell’s. Debió esperar más de la cuenta, pero llegó la primera victoria, la que tanto necesitaba este equipo para poder mirar sin traumas a cuestas su propio futuro desde una construcción positiva, tangible y confiable.

Perdió mucho y se llenó de deudas demasiado temprano, quedaron apuestas y nombres importantes en el camino, por eso este 1-0 sobre Gimnasia de Mendoza, en el Coloso, con gol de Walter Mazzanti, a los 39’ del complemento, para la Lepra representa una referencia basal, la que tanto buscaba.

Es un auténtico punto de inflexión, un gesto de ratificación de rumbo después de muchos intentos que se fueron desvaneciendo entre tanta confusión. Un primer guiño cómplice en medio de tantas malas. Un enorme desahogo que se festejó hasta tarde en el Parque.

Es que con el triunfo, Newell's salió del último puesto de la tabla anual. Quedó 2 puntos por encima de Estudiantes de Río Cuarto y uno sobre Aldosivi, más allá de que ambos todavía tienen que jugar y además el conjunto marplatense adeuda otro encuentro.

Se celebró con ganas en todo el Coloso

Por eso las celebraciones en el estadio Marcelo Bielsa, los abrazos interminables entre los jugadores en la mitad del campo, la corrida de Frank Kudelka esquivando los flashes y los primeros planos, y los cánticos desde los cuatro costados como mejor recompensa.

En ese marco, en el Parque se vivió una extraordinaria instancia de liberación, como una fabulosa y oportuna estación de recarga, que le permite trepar al menos para despegarse del fondo y además mirar con más confianza lo que viene. Es muy importante, en su carácter de válido estímulo, ya que le permite reaccionar y mirar adelante tras muchos pasos fallidos. Después de muchas dudas, problemas y retrocesos.

Leer más: El uno x uno de Newell's: Walter Mazzantti le dio la victoria tan esperada

Llegó por fin el triunfo tan anhelado, tan esperado en los fieles leprosos. Esta vez, lo urgente, lo importante y lo prioritario comulgaban en la misma estación. Todo marcaba y apuntaba hacia los mismos requerimientos, reclamos y necesidades. Así se entiende y se pone el valor los tres puntos obtenidos. Los precisaba para salir de ese estado de inacción y detenimiento del que no podía zafar. Continuaba atado y no podía generar por su cuenta eslabones confiables para arrancar su tránsito en una temporada que venía siendo demasiado esquiva para la suerte de este Newell’s.

Y forjó esta gesta fundacional con un triunfo de seis puntos ante un rival directo. Y lo logró envuelto en un clima tenso que respiraba desde temprano en las gradas del Coloso, que palpitaron cada pasaje de un cotejo de vuelo chato y en el que el dueño de casa se impuso por carácter y determinación. Que buscó hasta el final.

Entre dos contendientes muy necesitados y que van a pelear por lo mismo en esta temporada, era que le urgía este grito liberador.

Claro que todo le cuesta demasiado a este equipo leproso y no le fue sencillo arribar a este marcador, a esta ansiada recompensa.

Con siete cambios de arranque, Kudelka le demostró a sus jugadores el momento que atraviesa el club, y la responsabilidad que les cabe a los que tienen que defender esta camiseta. Fue un mensaje de reclamo interno visceral y contundente tras el humillante 5-0 sufrido en Lanús. Y el funcionamiento colectivo, con errores y todo, estuvo a la altura de lo que pretendía.

Leer más: Frank Kudelka: "La victoria es un alivio en lo anímico, pero hay que sumar mejor juego"

Hubo una decisión que, sin titubear, apeló a que este equipo recobre sus signos vitales y entienda el grado de esfuerzo y compromiso colectivo que requiere estar y defender estos colores.

Y la cosa no fue sencilla desde el pitazo final. Empezó a amenazar con complicarse desde el comienzo. Es que el VAR anuló un gol de cabeza de Mazzantti, a los 5’, por una posición adelantada milimétrica.

image (66)

Walter Mazzantti ya conectó de cabeza y convierte para Newell's. Se anuló por posición adelantada.

Más allá de ese golpazo, el local no perdió intensidad en los pasajes posteriores y buscó dominar las acciones desde su decisión, desde sus intereses, y desde los avances de Guch, quien se mostraba en esos pasajes en buena forma y activo tras su regreso.

De a poco, esa apuesta fue enredándose con la fricción y la determinación de cortar del rival, y por un árbitro que alteró a todos, dentro del campo de juego y en las gradas. Así, después de los 25’ todo se emparejó y cayó en un trámite bastante chato.

Esa confusión terminó influyendo en Nuñez, quien generalmente es uno de los destacados pero en esta ocasión realizó varias veces córners desde la izquierda de mala manera. Y además, no pudo sacarle rédito a una contra que lideró Mazzantti y le quedó servida en el borde del área y su disparo se fue muy alto.

Leer más: Newell's ganó por primera vez en 2026 y volvió a sumar de a tres después de 11 partidos

Más tarde, la Lepra pudo volver a tomar las riendas, con Núñez más claro e incisivo, merodeó el primero varias veces, y también sufría en algunas contras.

La igualdad sin tantos en el entretiempo fue un castigo para la Lepra, que aún sin precisión en las puntadas finales mereció un poco más que su adversario.

Newell's siguió intentando a puro corazón

El complemento se abría como una gran incógnita y Newell’s empezó con las mismas ganas de ir en búsqueda de lo necesitaba. Y fue a hacerlo muy cerca del área mendocina. Con aciertos y errores, con más corazón que ideas, pero lucía convencido.

Así, el tiro libre de Núñez desde la izquierda, la volea de Cóccaro, que se mostraba más participativo y en ritmo, y el disparo fuerte de Guch desde lejos muy cerca del ángulo, fueron válidas muestras de esa buena predisposición.

Al promediar esa etapa, Kudelka mandó al campo de juego a Hoyos, Luciano Herrera y Sotelo, por Cóccaro, Gómez Mattar y Guch, que ya comenzaban a exponer signos de cansancio. Lo llamativo fue la ubicación de Herrera, a quien lo ubicaron de centrodelantero.

Un cabezazo de Goitea. a los 80', estuvo muy cerca de abrir el camino y destrabar todo de una vez. Pero pasó muy cerca del travesaño. La suerte parecía seguir alejada del destino leproso.

Y, a los 84’, apareció Mazzantti. El mismo que avisó en los primeros pasajes del cotejo, vestido de héroe de ocasión, que no se daba por vencido ni aún vencido. El delantero le dio a la Lepra los tres puntos que tanto se buscaban, con un gol tras centro de Russo.

Esta vez no hubo VAR que se interponga, y en el Coloso la gente festejó, a pura locura, revoleando camisetas al aire, como hace mucho no lo hacía.

Leer más: Newell's: el VAR le anuló otro gol en el Coloso a Walter Mazzantti

Así, el equipo, a pura decisión y coraje, con el corazón en la mano y el cuchillo en los dientes, convirtió los silbidos del inicio en aplausos, en un Coloso que era una hoguera. Esta vez mostraron y respondieron donde se debe, en la cancha.

El equipo rojinegro logró ante los mendocinos desactivar los principales focos de la agitación interna al menos por un tiempo, y detener una cuenta regresiva que empezaba a transformarse en una agonía latente, que llenaba cada vez más de preocupaciones al pueblo leproso.

Fue una victoria extraordinaria y liberadora, que lo deja caminar por sí mismo, y le saca una pesada carga sobre sus espaldas. Ahora puede empezar a ir por su destino, sin tantas deudas a cuestas.