Ovación

Elías Estrella: a cinco años del adiós temprano de la máxima promesa del pádel

El jugador rosarino falleció en un accidente automovilístico, pero su legado sigue presente en Argentina y en España, donde era admirado y desde donde se proyectaba en el circuito mundial

Lunes 11 de Enero de 2021

Dicen los que más saben de pádel que Elías Estrella tenía todo para ser el Nº 1 del mundo. Que iba a serlo. El jugador rosarino fue un prodigio de su deporte y en ese crecimiento vertiginoso que mostró desde que tomó la paleta, lleno de estilo y carisma, acentuó lo que todos preveían y él mismo soñaba. Hasta que la fatalidad se interpuso y dejó truncos esos caminos que aparecían en el horizonte. Hoy, a cinco años de la desaparición física de Elías, el jugador más talentoso que se vio por estos lares, su vigencia se hace presente desde los recuerdos y desde ese legado que dejó aún siendo tan joven, porque se fue con apenas 20 años.

Elías Estrella había vivido una de las mejores temporadas de su carrera en 2015, ya instalado en España, compitiendo al más alto nivel profesional. Volvió a Rosario para celebrar las Fiestas y unos días después un accidente automovilístico lo sorprendió junto a dos amigos (uno de ellos su compañero de dupla Martín Di Nenno) en Buenos Aires, en la previa de viaje de unas exhibiciones por Paraguay. Allí murió. El pádel lo lloró y lo sigue llorando. Porque el tiempo, según como se mire, es relativo.

Una historia rápida y sencilla podría decir que Elías Estrella comenzó jugando al tenis, al fútbol y al pádel, como buen niño inquieto pero talentoso, porque se destacada en todos los deportes, aunque a los 15 se decidió definitivamente por el pádel. Fue N°1 en todas las categorías que disputó en Rosario y abanderado de cada una de las selecciones que representó, ya sean las de su asociación o las nacionales. Llegó a la cima de Argentina en 1ra categoría y en 2012 decidió seguir su carrera junto a Juan Cruz Belluatti en el World Padel Tour.

IMG_5457.JPG

En 2015 compitió en el circuito mundial junto a Andrés Britos, con quien tuvo una brillante temporada que incluyó la mejor actuación en el Málaga Open, torneo en el que sorprendió con su talento y potencia, digno de un show. Justamente por ese gran año, el mítico jugador Gabriel Reca, quien reside en Madrid, lo convocó para ser su pareja deportiva en 2016, lo cual para Elías significaba jugar ni más ni menos que con uno de sus ídolos. La ilusión estaba a pleno. Pero no pudo ser.

Desde entonces, el mundo del pádel lamenta su muerte. En España hay constantes reconocimientos en su nombre. En uno de los clubes más importantes de Menorca las gigantografías de Elías se hicieron presentes en el último Máster y en el club donde jugaba y daba clases a los chicos, en Barcelona, en Pádel Indoor Granollers, hay un sector que invita a recorrer parte de su historia a través de camisetas y otros objetos que él uso. Una especie de mini-museo en su memoria. Desde su partida, incluso, el World Padel Tour entrega un premio que lleva su nombre al jugador revelación de la temporada. La escuela de menores de la Asociación Santafesina de Pádel también fue bautizada como “Elías Estrella”.

“A Elías lo traté poco, pero era un chico con una ilusión enorme y con unas ganas de mejorar y trabajar que contagiaban. Como jugador era muy completo, técnicamente excelente, rápido y con una gran pegada, cubría mucha cancha y tenía un gran futuro. Seguro que iba a ser de los jugadores de arriba”, le dice a La Capital desde España Gabriel Reca, con quien iba a encarar la temporada 2016. Reca contó que la frescura de Elías en ese momento era el plus que había pesado en la elección para jugar juntos. Para él, con más de 40 años, tenerlo al lado significaba un empuje y una motivación especial.

IMG_4129.JPG

“Aquel 11 de enero de 2016 fue un quiebre en el mundo del pádel y en tantos corazones, en quienes lo amábamos. Con su sonrisa él solo hacía que lo quisiéramos cada día más. Es un orgullo rosarino, un orgullo del pádel y una estrella que siempre nos iluminará”, relata Mónica Carey, hoy vocal de la Asociación Santafesina, presidenta durante nueve años, quien vio de cerca cada paso en la evolución y brillantez de Elías.

Conmocionada aún, porque ya se cumplan cinco años del adiós de esta enorme promesa, lo recuerda contando que en ese mismo 2015, al llegar a Rosario a fin de año Elías les pidió participar de la entrega de premios a los chicos y campeones locales, “cuando ya era un gran profesional y tenía al mundo del pádel rendido a sus pies. Eso agrandó más su figura para todos nosotros que lo vimos desde niño. Y no sólo tenía al mundo del pádel rendido a sus pies por sus atributos como jugador sino porque era el rey de la humildad. Nos robaba el corazón en cada abrazo. Simplemente es inolvidable. En cada cancha rosarina siempre estará su presencia”, refuerza.

A Marcela Romagnoli, la mamá de Elías, lógicamente le cuesta hablar sin ser atravesada por todas las emociones. Por eso, tras ayudar a construir el relato, se queda con esto: “Todos siempre destacaron que era muy buen deportista pero también que más allá de eso era una bella persona, muy humilde, que siempre estaba rodeado de chicos”, dice. Y es que quizás por allí pase el gran orgullo. O el mejor legado.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS