Miles de conductores argentinos se inclinaron por estos modelos, pero ante de pasar a estos vehículos es importante conocer sus características
09:10 hs - Domingo 28 de Junio de 2026
Pasar de un auto de combustión a un híbrido es una decisión cada vez más frecuente entre los clientes que buscan renovar su vehículo, con una amplia oferta de nuevos modelos que llegaron al país y se convirtieron en tendencia dentro del mercado argentino. No obstante, antes de pasar realmente a estas tecnologías, cada comprador debe tener en cuenta una serie de puntos claves para mejorar su experiencia.
Los autos híbridos cuentan con tres tipos de hibridación distintas que se adaptan según el objetivo de los conductores. Los vehículos Mild Hybrid (o híbrido ligero), Full Hybrid (convencionales y autorrecargables) e híbridos enchufables (PHEV, con autonomía eléctrica) son las alternativas que ofrecen esta clase de modelos.
Para cumplir con los objetivos que tiene cada conductor individualmente, así sea para uso diario en una ciudad o para realizar también viajes de larga distancia, es importante analizar cuál de estos modelos tiene mejor rendimiento para estas características, ya que los especialistas recomiendan distintas opciones según las necesidades del cliente.
Los tres tipos de autos híbridos
La “entrada” a esta clase de vehículos son los autos Mild Hybrid, los cuales funcionan de la misma manera que los de combustión pero incorporan una pequeña batería de asistencia que colabora con el arranque y las aceleraciones del auto. En estos casos, el motor eléctrico “alivia el esfuerzo del motor”, por lo que “es ideal para el que quiere gastar un poco menos en la ciudad sin cambiar el hábito del motor a combustión al que ya está acostumbrado”, indicó Fabricio Fanna, jefe de ventas del concesionario Chevromax, en diálogo con La Capital.
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Por otro lado, el gerente señaló que los vehículos Full Hybrid cuentan con “dos motores reales trabajando en conjunto”, además de que “la batería es más grande y se puede mover el auto de manera 100% eléctrica en tramos cortos para arrancar en el semáforo o para estacionar”. A su vez, remarcó que estos autos tampoco son enchufables ya que se “recarga automáticamente con el frenado o con el propio motor a combustión”.
En tanto, en relación a los híbridos enchufables, afirmó que “es el mejor de los dos mundos, porque tiene una batería mucho más grande”. Al respecto, puntualizó: “Se enchufa y te da entre 50 y 80 kilómetros de autonomía puramente eléctrica para usarlo en el día a día. Tranquilamente, la gente se suele olvidar de ir a la estación de servicio a cargar combustible”.
El interés del comprador
Para determinar a qué clase de vehículo recurrir entre estas alternativas, es fundamental tener en cuenta los objetivos y costumbres de cada cliente. “Por ahí, a los que usan más el auto en ruta, les convendría el Mild Hybrid porque es una ayuda que a la larga termina haciendo que baje el consumo en promedio, ya que los otros dos tienen que recargar mucho las baterías para poder funcionar”, aseguró Fanna.
Este aspecto es clave para tener en consideración, debido a que los conductores que acostumbran a realizar tramos largos tienen escasas oportunidades de recargar las baterías durante estos períodos lejos de sus casas.
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“No es simplemente romper con lo tradicional y querer ahorrar. El beneficio más grande que tiene es el descuento en lo inmediato, lo más tangible es el ahorro en combustible. Después están las exenciones y reducciones significativas en el pago de patente en distintas jurisdicciones provinciales o municipales. Hay descuentos por tener auto eléctrico”, agregó el jefe de ventas de Chevromax.
Dentro del análisis del comprador, se debe tener en cuenta la frecuencia con la que se realizan trayectos de larga distancia. Para estos casos, Fanna recomendó recurrir a los autos Mild Hybrid, debido a que dan “una ventaja en trayectos más largos”. De igual manera, destacó que los híbridos completos y enchufables son ideales para “trayectos cortos”. En el caso de los híbridos enchufables, sostuvo que “entregan aproximadamente 80 kilómetros de autonomía que ayudan mucho en tramos cortos en la ciudad”.
Una solución a las terminales de carga
El principal problema que pone en duda el cambio a esta clase de vehículos enchufables aparece en relación a las terminales de carga, que escasean en Rosario y la región.
El gerente aclaró que la compra de estos autos incluye “un cargador de carga lenta”, que funciona como “el de un celular”, pero que tiene una demora de “entre 12 y 24 horas” para completar el proceso y dejar la “batería completa”, según “el soporte que tenga”.
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“En la cochera de tu casa lo podés enchufar directamente con el cargador que viene con el auto, o si no hacer una adaptación eléctrica con un electricista matriculado que te haga la conexión”, añadió Fanna en cuanto al proceso de incorporar una terminal de carga en el hogar.
En la misma línea, subrayó: “La diferencia con los cargadores de carga rápida es que en 40 minutos más o menos te dan un 80% de carga, algo que no te da obviamente el cargador que viene con el vehículo porque es una carga más lenta”.
Los motores eléctricos
“Mientras el auto tenga un motor térmico va a ser prácticamente lo mismo. El paradigma en realidad cambia con el que es 100% eléctrico; ahí sí cambia realmente lo que es el día a día”, aclaró Fanna.
En la misma línea, describió: “Un motor eléctrico tiene una eficiencia de la energía del 90%, transforma casi toda la energía eléctrica en movimiento, mientras que un motor a combustión con suerte llega al 35% o 40%. El resto se va a la atmósfera en forma de calor y fricción”.
El vendedor enfatizó que “el motor de combustión tiene muchas piezas, entre mil y 2 mil piezas o más”, mientras que “el motor eléctrico lleva 200 piezas más o menos”. En este aspecto, continuó: “La eficiencia que tiene el motor eléctrico derriba totalmente al motor a combustión. El problema acá a resolver es más de las baterías que del motor; la eficiencia del motor eléctrico ya está demostrada y es muy superior al de combustión”.
“El motor ya es eficiente. El desafío no está abajo del capó, sino en las baterías. Ahí está el gran cambio. En este momento son de litio y tienen que cambiar a estado sólido, eso va a mejorar todo lo que es carga. Una batería de estado sólido va a cargar en 10 minutos contra la demora que tiene hoy el vehículo eléctrico”, expresó Fanna.
Finalmente, el jefe de ventas concluyó: “Tal vez el auto eléctrico va a cambiar, directamente ya no va a hacer existir el motor a combustión por la diferencia de piezas, que en algunos casos llevan solo 20 piezas móviles. Si se resuelve a corto, mediano o largo plazo el tema de la batería, cambiaría completamente el paradigma y, para mí, desaparecería el motor a combustión”.