Los corredores nacionales que atraviesan la provincia están bajo alerta por baches, banquinas descalzadas, falta de iluminación y obras paralizadas. La ruta 34 encabeza el ranking de peligrosidad, seguida por la 33 y la 11. Crece el reclamo a Nación por el mantenimiento que no llega
06:30 hs - Domingo 03 de Mayo de 2026
El deterioro de las rutas nacionales que atraviesan la provincia de Santa Fe dejó de ser una postal de abandono para convertirse directamente en una amenaza cotidiana. En lo que va del año, de enero a abril, los siniestros viales en esos corredores ya provocaron 34 muertes. Y este cuadro se explica sobre todo con un dato crítico: más del 53 % de los 2.700 kilómetros de rutas nacionales que cruzan la provincia está en estado “malo”, de acuerdo con el último informe técnico de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina).
Las rutas nacionales más transitadas y con mayores dificultades que pasan por Santa Fe son las 8, 9, 11, 33, 34, 78, 95, 178, A012 y parte de la 168. Los usuarios que la transitan todos los días denuncian baches, pozos, banquinas descalzadas y falta de luminarias y señalizaciones, entre otras falencias. “Más que ahuelladas, las rutas nacionales de Santa Fe tienen cráteres. El problema del deterioro de las rutas es porque no se mantienen”, expresaron desde el equipo técnico de Fepevina a La Capital.
El estudio del Personal de Vialidad Nacional calificó el estado de las carreteras nacionales que atraviesan la provincia. Según esta valuación, sólo el 20 % de los 2.700 kilómetros se pueden calificar de un estado "buenos", 26,3 % "regular" y 53 % "malo".
Se evaluaron 998 kilómetros, casi el 35 % de la red de rutas nacionales que recorren el territorio provincial. El criterio de evaluación se basa en el Índice de Estado (IE), un indicador que va del 0 al 10 y analiza variables como rugosidad del pavimento, ahuellamiento, fisuración, desprendimiento y rotura de bordes. Un IE menor a 5 se considera "malo", entre 5 y 7 "regular" y de 7 a 10 "bueno". A nivel nacional, el estudio estima que entre el 65 % y el 70 % del sistema de corredores viales se encuentra actualmente en estado "regular" o "malo".
El análisis del equipo técnico de Fepevina insistió en que “las rutas en Santa Fe están en mal estado, detonadas o deplorables” y que “necesitan una reconstrucción total”. Al respecto, aseveró: “Los tramos que tienen un tránsito importante, además de rehabilitarlas, es necesario que se le realicen una ampliación de capacidad y de calzada. Muchos de estos casos tienen calzadas de 6,70 metros y hay que llevarlas a 7,30”.
La preocupación por el estado de los corredores y sus consecuencias fatales atraviesa los colores políticos: el pasado miércoles, dos diputadas santafesinas, la exvicegobernadora Gisela Scaglia y la legisladora de Unión por la Patria, Florencia Carignano, increparon al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por la falta de mantenimiento en las rutas nacionales de la provincia. Allí, hicieron particular foco en las rutas nacionales 33, 11, 34 (señalada como la más peligrosa) y 178.
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En el último tiempo, diversas tragedias viales conmovieron a la provincia. En muchos casos, el deterioro de las rutas nacionales se pagó con la vida de los ciudadanos, los mismos que, como el resto de la sociedad, aportan al presupuesto destinado a las reparaciones que nunca llegaron. Desde Fepevina señalaron que los usuarios pagan el costo de mantenimiento de las rutas por tres conceptos distintos: el impuesto al combustible, peajes y el daño del vehículo. No obstante, el mantenimiento no está a la altura.
“El ciudadano paga tres veces para el mantenimiento de las rutas, pero sin recibir una contraprestación equivalente en infraestructura. Esto se da a través de los impuestos (en combustibles y tasas), con los peajes y mediante los daños del vehículo”, explicaron desde el equipo técnico de Fepevina en diálogo con este medio, y sumaron: Los usuarios pagan por caminos que no se mantienen, no se rehabilitan y no construyen".
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La 34, lidera el ranking de las peores rutas nacionales de Santa Fe
El secretario de la Agencia Provincial de Seguridad (APSV), Carlos Torres, reveló a La Capital que, si bien todas las rutas nacionales que atraviesan Santa Fe se encuentran en un estado “lamentable”, hay tres corredores que se llevan el galardón a los “peores”, sobre todo por su estado y nivel de siniestralidad. Torres identificó a las rutas 11, 33 y 34 como las “más peligrosas y que en peor estado se encuentran”.
Y la ruta nacional 34 lidera este ranking. “Puede ser considerada la más peligrosa en proporción a su extensión. Cuenta con mucha presencia de camiones y con una alta siniestralidad en horario nocturno (en 2025 el 63 %)”, señala un informe de la APSV.
En lo que va del 2026, tan solo en la ruta 34 hubo doce personas fallecidas en nueve siniestros viales fatales, lo que significa tres fallecidos cada 100 kilómetros de camino. Además, en este corredor se reporta alta siniestralidad vial con camiones: en 2025, de 13 siniestros fatales en 12 participó al menos un camión.
Según el informe de Fepevina (actualizado en diciembre del 2025), los tramos más críticos de este corredor parten del Gran Rosario hacia Rafaela y continúan hacia el norte. “La calzada es calificada como inestable y carece de banquinas pavimentadas en sectores clave”, señala el documento. También detalla deformaciones plásticas (ahuellamiento) por la fatiga del material bajo el peso constante de los camiones y la paralización de las obras para convertirla en autovía, lo que mantiene la peligrosidad de la vía simple actual.
Segundo puesto de las peores rutas para la 33
El segundo lugar de la tabla de las peores rutas nacionales es para la 33, que une el sur de Santa Fe con el suroeste de Buenos Aires. En la provincia, los tramos más peligrosos se ubican en los sectores de Casilda, Venado Tuerto y Rufino. Desde el Federación del Personal de Vialidad Nacional reportaron "fallas estructurales profundas", como un pavimento “altamente deteriorado".
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“En la 33, el daño no es sólo superficial, sino que la base sobre la que apoya el asfalto ha cedido”, resaltaron desde la Federación. Además, se reportaron maniobras riesgosas de sobrepaso debido a un ancho de calzada insuficiente para el intenso volumen de camiones y vehículos livianos. "Transitarla se volvió una ruleta rusa", aseguraron vecinos de la zona.
La 11 se subió al podio de las peores rutas
El podio lo completa la ruta nacional 11. El informe de Fepevina detalló que el tramo más crítico va desde Timbúes (Santa Fe) hasta Resistencia (Chaco), un camino que asciende a más de 500 kilómetros. En cuanto a los peligros detectados, se identificó la presencia de ahuellamientos y baches de tal magnitud que obligan a los conductores a circular por la banquina. Incluso, vecinos autoconvocados realizaron señalizaciones artesanal de pozos para evitar más siniestros.
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Torres, secretario de la APSV, sostuvo que las "únicas" reparaciones de las que se encargó Nación en las rutas de Santa Fe fueron por orden judicial, pero que sólo se hicieron arreglos parciales: "Si había 20 pozos, taparon 4 y se fueron".
Lisandro Enrico, ministro de Obras Públicas de Santa Fe, engrosó la lista de las "peores rutas", en diálogo con La Capital. El funcionario mencionó también a la ruta nacional 78, la 95, la 8, la 7, la 168, la 178 y la A009 (Circunvalación de la ciudad de Santa Fe).
A su vez, enfatizó el caso de la ruta nacional A012, la que calificó como “un desastre”, y aclaró que “agregaría algunas obras necesarias en la autopista Santa Fe-Rosario, sobre todo en la zona de puentes a la salida de Rosario”. Si bien Luis Caputo, ministro nacional de Economía, anunció el traspaso de dicho corredor al gobierno provincial, el Ministerio de Obras Públicas advirtió que aún no hay ningún documento oficial que habilite la intervención santafesina, y que el proceso sigue sujeto a definiciones que dependen exclusivamente de la administración nacional.
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Muertes “evitables” por falta de mantenimiento
Desde el primer día del año hasta el 21 de abril de 2026 (último informe disponible), en las rutas nacionales de Santa Fe se contabilizaron 28 siniestros viales con 34 víctimas fatales, según los datos preliminares de la APSV. Vale recordar que la red provincial alcanza 2.700 kilómetros. Entonces, el organismo provincial reportó 1,3 fallecidos cada 100 kilómetros.
Ahora bien, la extensión de la red de rutas provinciales asciende a 13.508 kilómetros. En esos corredores viales, desde el 1º de enero y hasta el 21 de abril hubo 19 siniestros fatales con 24 fallecidos. Esto significa 0,2 muertes cada 100 kilómetros, según indica la agencia encabezada por Carlos Torres. De esta manera, a siniestralidad vial fatal en los corredores nacionales es 6 veces mayor que en los provinciales.
Si bien los siniestros puede ser causados por el factor humano, maniobras indebidas y estado del vehículo, Torres detalló que un efecto que multiplica el riesgo es la combinación de factores externos, como la lluvia, neblina y pozos, que aumentan la probabilidad de muerte entre 10 y 15 veces.
Las diferencias entre la provincia y la Nación son complejas, por lo que el secretario afirmó que “desde el gobierno nacional no van a firmar arreglos”, ya que mantienen un “plan de concesionar las rutas nacionales a empresas privadas”.
Además de identificar a las rutas 11, 33 y 34 como las más peligrosas, el titular de la APSV realizó una mención a la avenida Circunvalación (RN008), que rodea a Rosario, donde “se mezcla el tránsito pesado con la circulación del sistema de transporte de pasajeros y autos particulares”. En este punto, calificó a las muertes de estos contextos como “evitables”.
El ciudadano paga tres veces por un mantenimiento que nunca llega
No es un detalle menor que los ciudadanos, que en muchos casos pagaron con su vida las consecuencias del abandono de las rutas nacionales, sean los mismos que abonan mediante impuestos y peajes el presupuesto que debería estar destinado al mantenimiento y reparación de los corredores.
Enrico resaltó que al “circular por las rutas se nota la situación de abandono” e hizo hincapié en que “esto puede tener consecuencias importantes en el plano de la Justicia para las autoridades, porque hay una definición de no reparar rutas habiendo un cobro de impuesto diario, que es el impuesto a los combustibles”.
El funcionario sostuvo que “con cada carga de combustible va un gran porcentaje a Vialidad Nacional para reparar rutas”, pero ese fondo no es utilizado en reparaciones. “Retener ese dinero para no hacer las reparaciones creo que puede tener alguna consecuencia”, confesó el ministro a este medio.
“Ya son varios los fallos de la Justicia federal que van condenando a la Dirección de Vialidad para que repare rutas. Decidir deliberadamente no reparar rutas y poner en peligro la vida de las personas puede tener sus consecuencias penales en el mediano y largo plazo”, aseveró Enrico.
Por otro lado, desde Fepevina reclamaron: “Cuando se abandona el mantenimiento, se deja de gestionar infraestructura y se empieza a administrar el colapso. El nuevo esquema de concesiones no corrige la fórmula, sino que la prolonga en el tiempo. Se cobra peaje antes de arreglar, no se controla el peso, se flexibilizan las normas técnicas y se toleran las reparaciones de baja calidad. La ruta sigue cayendo y colapsando, pero ahora se paga tarifa”.
Puente Rosario-Victoria
Un párrafo aparte merece la ruta del puente Rosario-Victoria. Es una de las que el gobierno nacional concesionó y el privado ya se hace cargo (Conexión Alto Delta SA). Tal como informó este diario, se comenzó a cobrar peaje y se realizaron tareas de mantenimiento básicas, por ejemplo para eliminar los peligrosos ahuellamientos.
Así, en la ruta nacional 174 se iniciaron tareas de reparación de calzada en los tramos más críticos, especialmente cerca de la cabecera Rosario, debido al avanzado estado de deterioro que presentaba el asfalto.
Sin embargo, la traza carece prácticamente de señalización horizontal en toda su extensión, es decir que no está pintada, lo que la convierte en una trampa mortal básicamente en horario nocturno. Incluso, sobre el puente principal, que tiene artefactos de iluminación, la vía permanece a oscuras.