El filósofo Pablo Feinmann, cercano al oficialismo, consideró ayer que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner "se está jugando la apropiación de Francisco".

El filósofo Pablo Feinmann, cercano al oficialismo, consideró ayer que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner "se está jugando la apropiación de Francisco".
"Cristina baja línea, Cristina va, se encuentra con Bergoglio, La Cámpora hace misas y hay un juego interesante", señaló Feinmann. "Cristina marca una línea «este Papa tiene que ser nuestro, el que se gane este Papa va a ganar mucho, así que, muchachos, no jodan más con el pasado de Bergoglio, porque de aquí en adelante Bergoglio es Francisco y la derecha no nos lo puede sacar»", interpretó el filósofo que la presidenta le dijo a sus funcionarios.
Feinmann lanzó sus opiniones en un programa televisivo porteño al que fue invitado junto al titular de la Biblioteca Nacional, Horacio González, que lanzó durísimas críticas a los que asociaron al Papa con el peronismo (dijo que era una "estupidez electoralista"). Eso fue durante la última reunión de Carta Abierta, el sábado pasado.
"Aquí se esta jugando la apropiación de Francisco. No creo que aceptarlo a Francisco sea un gran retroceso político, creo que debe haber una lucha por captarlo, y que esa lucha la encabezó Cristina, por eso fue allá. El otro ha respondido porque almorzaron dos horas y media", analizó.
Para el filósofo, la presidenta está actuando como una "funcionaria-militante". "Ella se da cuenta que, en esta coyuntura, este tipo, al ser Francisco, puede ser otro tipo, porque la gente cambia realmente", aseguró.
"Cristina apuesta por Francisco, hay que ganarse a Francisco, así que, si fue Moreno (Guillermo, secretario de Comercio Interior) el que puso esos avisos, está bien, Cristina le va a decir, está bien", explicó Feinmann, quien le dijo a González: "Quizás no tendrías que alarmarte tanto porque si fue Moreno, fue Cristina, y vos no vas a decir que eso hace retroceder a América latina".
González había dicho que la designación de Bergoglio como Papa era "un retroceso político, trascendente, inútil y criticable".
Sintonía del gobierno. El jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, aseguró ayer que "son mentiras" las versiones que indicaban que el gobierno nacional estaba "enojado" con Jorge Bergoglio, dando otro paso en su voluntad de iniciar una nueva etapa en la relación con el ahora Papa, luego de los roces que hubo entre ambos durante los últimos diez años.
Tras el encuentro de la presidenta Cristina Kirchner con el Santo Padre y los gestos de distensión, Abal Medina cuestionó a los medios que en lugar de celebrar la designación del Papa Francisco "inventan" que el gobierno estaba "enojado" con él.


