Buenos Aires- El titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde,
aseguró hoy que los 45 aviones que la empresa opera diariamente para brindar sus
servicios internacionales y de cabotaje, vuelan “con stándares de seguridad de los
mejores del mundo”.
“Los aviones que vuelan lo hacen con un nivel de seguridad de los mejores del
mundo”, afirmó Recalde, y remarcó: “ningún piloto saldría a volar sino tuviera
garantizado el cien por ciento que puede salir”.
En declaraciones a Radio Continental, afirmó que “en la actividad aerocomercial lo
principal es la seguridad, y en eso Aerolíneas, por suerte, nunca tuvo un problema. Por el
contrario, estamos obteniendo la certificación IOSA que es la máxima certificación en
materia de seguridad aérea internacional”.
El directivo diferenció entre “tema de mantenimiento y tema de seguridad”, y
señaló que “sí hay problemas de mantenimiento porque no tenemos plata para mantener en
vuelo a todos los aviones que recibimos de la gestión privada”.
Agregó que “esto no es motivo de temor, ni tiene porque asustar. Tenemos los aviones
en el taller. No tenemos plata para la cantidad de repuestos que necesitamos y por eso de los
92 aviones que heredamos de la gestión privada, sólo 60 están en condiciones de volar,
y hay 30 que nunca más van a volar”.
Explicó que de los 60 aviones que quedan, diariamente vuelan entre 40 y 45, el resto está
en tareas de mantenimiento, en chequeos. “Pero los que vuelan cumplen con el cien por
ciento de los requisitos de seguridad exigidos para la actividad”, reiteró.
Recalde fue consultado por una frase que, según algunos matutinos, habría pronunciado
anoche el titular del gremio de pilotos (APLA) Jorge Perez Tamayo, en una asamblea,
exhortando a sus afiliados: “Preparen los cascos y los cascotes. Se viene lo
peor”.
Al respecto, Recalde respondió: “Me parece una frase que, por lo menos no refleja
cuál es la situación hoy en Aerolíneas con los gremios y menos con los pilotos, con quienes
tenemos una excelente relación, un diálogo permanente y un acompañamiento”.
Señaló que esto es así, “pese a que muchas decisiones que tomamos desde la empresa
afectan directamente a los pilotos, como la de haber cambiado el hotel en el que paran
algunas postas porque consideramos que eran muy caros, o suspendido la instrucción para
determinados aviones en Miami y hacérselas hacer en Buenos Aires”.
Recalde agregó que esas restricciones o ajustes también se hicieron para otros sectores de
la empresa, “por ejemplo el de (Ricardo) Cirielli -titular del gremio de mecánicos-
que realizaban muchas horas extras. Las hemos reducido y lo han aceptado”,
dijo.
Esos ajustes, explicó el ejecutivo, “son parte de esta etapa de reconstrucción de la
aerolínea de bandera en la que estamos trabajando”.- (Télam)