"Ella Suena Drum Camp" es un campamento para bateristas mujeres y este año celebró su cuarta edición con más de 46 participantes
07:00 hs - Martes 22 de Septiembre de 2026
“Ella Suena Drum Camp” es un festival de artistas que se realiza desde hace cuatro años en México y que se consolidó como el encuentro de mujeres bateristas más grande de Latinoamérica. Detrás de esta iniciativa está Cintia Concia, una rosarina que vive en México desde 2013 y que tiene el deseo y sueño de traer el festival a su ciudad natal.
El campamento tiene como objetivo crear una red de mujeres que se apoyen entre sí, generen encuentros y aprendan juntas. El festival dura dos días y propone talleres, actividades, presentaciones y espacios para compartir conocimientos y experiencias. Este año, del 4 al 5 de septiembre, celebró su cuarta edición en la localidad de Pachuca, con más de 40 artistas provenientes de 12 estados mexicanos, Argentina y Colombia. También contó con la participación de Randy Ebright, baterista de Molotov.
Quien organiza y dirige este encuentro es Cintia Concia, baterista rosarina llegó a Mexico a través de una convocatoria en la que buscaban mujeres músicas que quisieran participar de una gira de un año junto a la banda de pop rock Rockwell Road. En esa gira recorrió 22 estados de México en bicicleta. “Íbamos puebleando”, recordó en diálogo con La Capital.
Cintia hizo su vida en el país latinoamericano, se casó y tuvo dos hijas. Junto a su esposo creó “Volver a Soñar”, una asociación civil, y en 2023 decidieron llevar adelante “Ella Suena Drum Camp”, un campamento que busca darle visibilidad a las mujeres en la música y reducir la brecha de género que existe en la industria cultural. “Yo sentía en ese momento que no teníamos los espacios. Me acuerdo de haber hablado con mi esposo y decirle: ‘Es que soy baterista, pero no es tan fácil que me llamen o que cuenten conmigo para esos espacios en los que quiero estar’. Y empecé a notar que no era yo sola, había un montón de chicas que estábamos en la misma situación”, dijo Concia.
>> Leer más: De Rosario a "Popstars": la cantante que sigue en carrera para convertirse en la próxima estrella pop
La historia de “Ella Suena Drum Camp”
La historia de "Ella Suena Drum Camp" comenzó mucho antes de su primera edición como campamento. En 2019, Concia y su esposo, hicieron un primer evento con cinco bateristas. Después llegó la pandemia y el proyecto comenzó a desarrollarse por internet, donde convocaban a bateristas de distintos países y armaban videos en colaboración. “Ahí se empezó a formar una pequeña red de mujeres que se iban conociendo y que participaban en dinámicas. La pandemia también nos permitió hacer festivales online donde se presentaban, se conectaban y, a partir de eso, se empezaron a sumar las marcas con nosotros”, contó la rosarina.
Cuando terminó la pandemia comenzaron a hacer las presentaciones en vivo y en 2023 hicieron el primer campamento, con 18 bateristas. Al año siguiente fueron 36 y este año participaron más de 40. Así, el Drum Camp, en palabras de Cintia, “se está consolidando como la reunión más grande de mujeres bateristas de Latinoamérica”.
“Ella Suena” es un campamento de dos días, abierto al público, gratuito y de libre acceso para la comunidad. Se convocan a mujeres bateristas para participar, pero la localidad que eligen como sede también se convierte en un escenario donde la comunidad puede acercarse y disfrutar de la música.
“La principal idea es que las participantes puedan capacitarse”. En ese sentido, durante los dos días hay masterclasses con reconocidos artistas, talleres y presentaciones. “En la primera edición estuvo Chuz Estrada, baterista de "Jesse y Joy"; el año pasado fue Elohim Corona, baterista de "Moderatto"; y este año participó Randy Ebright, baterista de "Molotov"”, sumó su organizadora.
Pero además de aprender y tocar, Ella Suena busca generar una comunidad de mujeres bateristas. “Además nos cuidamos entre todas. Esa parte es linda porque hace que la comunidad al final se fortalezca muchísimo, porque entre ellas se conocen, se cuidan, se pasan a buscar”, detalló.
Con respecto, a los gastos Cintia, detalló: “Como asociación civil, gestionamos todo. Las chicas vienen, no se les cobra, se les apoya en su transporte, y acá tenés hospedaje y catering. Ellas solo tienen que viajar con sus baquetas, que le dicen acá los palitos, y el resto tratamos de tener todo ya listo para ellas”.
Para poder llevar adelante el encuentro, el equipo gestiona distintas formas de financiamiento y realiza acuerdos con empresas, marcas y espacios que se suman al proyecto. Según contó, por ejemplo, algunos hoteles alojan a las participantes durante los días del campamento y, a cambio, reciben presentaciones de las bateristas. Además, como asociación civil, trabajan desde marzo en haciendo presentaciones en 90 escuelas de México y parte de lo que generan en esas actividades permite sostener el campamento.
>> Leer más: Llegan a Rosario los músicos uruguayos Leonardo Amuedo y Daniel Maza
La edición más grande de "Ella Suena"
Hace pocos días, el 5 y 6 de septiembre, se llevó a cabo la cuarta y la más gayor edición del festival. El Centro Cultural del Ferrocarril de Pachuca recibió a más de 46 bateristas provenientes de 14 estados de México y tres países. Viajaron bateristas de la Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Michoacán, Veracruz, Jalisco, Querétaro, Sinaloa, Aguascalientes, Coahuila y Nuevo León, entre otros. Además, más de 378 personas pasaron por los escenarios de Ella Suena.
“Se sintió que la experiencia fue más grande. Todas se fueron hablando del camp 2027 y proponiendo ideas para armarlo. Además, están llegando familias, traen nenas bateristas de ocho años. El espacio que está generando Ella Suena es justamente para eso, para que ellas puedan desde ahora, tan chiquitas, empezar a estar en escenarios”, sumó.
Encabezando la grilla estuvo Randy Ebright, baterista de la banda mexicana Molotov, quien brindó una clase junto a la baterista colombiana JV Drummer. Entre las artistas mexicanas que participaron estuvieron Mahialen Pérez, de Chiapas; Jocabed Abraján, de Veracruz; Charlette Veytia, de Sinaloa; Leslie Pantoja, de Nuevo León; e Ivette Gómez, baterista de Moenia, de la Ciudad de México.
“Randy compartió con las chicas. Fue una experiencia muy bonita, se sintió que el evento creció y que muchas chicas nuevas se sumaron”, contó Cintia.
El espacio es abierto y los hombres también pueden participar de las clases, pero el campamento está pensado para " generar un espacio de confianza donde las chicas puedan desenvolverse”.
En este sentido, la elección de un hombre como artista principal también responde a una decisión que, para la organizadora, forma parte del objetivo del campamento: ampliar la visibilidad de las mujeres bateristas. “Me gustaría aprovechar para aclarar por qué el headliner es un artista conocido hombre. Tratamos de que el evento no sea de mujeres para mujeres. La idea es que, al traer a un artista hombre que convoca a mucha gente en general, vinieron muchos hombres y mujeres al camp y vieron la participación de otras mujeres. Entonces nosotras, de alguna manera, pudimos cumplir con generar la visibilidad de la mujer en el instrumento y que no solamente seamos nosotras viéndonos a nosotras, sino que familias, y otros hombres y mujeres, lleguen por la convocatoria que trajo Randy”.
>> Leer más: Vuelve el Festival Internacional de Artes Escénicas de Rosario
El sueño de llevar Ella Suena a Rosario
Ahora, el objetivo es que el campamento pueda ampliar su convocatoria y sumar participantes de otros países. “Lo que soñamos es que el próximo año no solamente sean las chicas mexicanas que están moviéndose aquí dentro de México, sino que puedan venir de otros países. Estoy en una red de mujeres bateristas del mundo, di a conocer la información y me hablaron de África, de Ghana, de Brasil, preguntándome cómo podían estar”, dijo.
Pero hay un deseo que para Cintia tiene un lugar especial: “Mi sueño es poder hacer uno de puras mujeres con baterías en la calle en Rosario, me encantaría”. Concia ya tuvo la posibilidad de tener un pequeño encuentro en la ciudad en 2024. “Con Ella Suena pudimos ir y hacer algo en el Galpón 11 y en ese momento me sorprendí mucho porque hicimos convocatoria. Hasta el día de hoy hablamos con las bandas y las artistas que se presentaron ahí, tenemos buena comunicación y me encantó lo que se había generado en ese momento”, recordó.