Julieta Otero trae a Rosario "No me acuerdo las cosas"
07:00 hs - Miércoles 03 de Junio de 2026
"Es una celebración de una etapa de la vida que tiene muy mala prensa y que para mí es maravillosa: la menopausia", afirmó Julieta Otero al definir "No me acuerdo las cosas", el unipersonal con el que llega a Rosario este fin de semana. Actriz, dramaturga, guionista y directora, Otero desembarcará en la ciudad este sábado 6, a las 21, en el Centro Cultural Fontanarrosa, en el marco de la gira nacional de un espectáculo que desde comienzos de 2025 viene agotando funciones en Buenos Aires.
La obra marca una nueva etapa en el recorrido artístico de la creadora de "Según Roxi". Junto a Azul Lombardía, Otero construyó durante más de una década un universo que retrató las contradicciones de la maternidad contemporánea. Lo que comenzó como un blog en 2006 se convirtió en una serie web, libros, temporadas de televisión emitidas en distintos países, propuestas teatrales y el exitoso unipersonal "Cómo ser la peor mamá del mundo".
Ahora, bajo la dirección de su amiga y colega, la comediante Dalia Gutmann, deja atrás las historias atravesadas por la crianza para poner el foco en otra experiencia tan universal como poco explorada desde el humor: la llegada a los cincuenta, la menopausia y los cambios que trae el paso del tiempo.
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Con la niebla mental como hilo conductor, el unipersonal que llega a Rosario sigue al historia de Mariana, una abogada de 50 años y madre de tres hijos adolescentes que un día despierta sin memoria a corto plazo. Lo que parece un problema termina convirtiéndose en una inesperada liberación: después de décadas corriendo detrás de obligaciones y tareas de cuidado, descubre que los días empiezan a rendirle más porque se está olvidando de la mitad de las cosas que tenía que hacer.
En esa búsqueda de respuestas llega a una conclusión reveladora: sin estrógeno ya no tiene ganas de seguir ocupándose de todo el mundo. Así, la llamada "niebla mental" deja de ser un síntoma para transformarse en una forma de resistencia frente a la carga mental que históricamente recae sobre las mujeres.
Con monólogos, humor ácido y canciones —a cargo de Germán Halili, con música original de Fran Ruiz Barlett—, el espectáculo se propone celebrar aquello que muchas veces se vive como una pérdida. Una invitación a reírse de los olvidos, abrazar los cambios y descubrir que, quizás, la niebla mental también pueda ser una forma de libertad.
"Cuando pasa el tiempo también pasa el ruido. Hay un ruido permanente de vivir la juventud que empieza a mermar y uno empieza a amar el silencio también", reflexionó Otero en diálogo con La Capital, sobre una etapa de la vida que, asegura, merece ser contada desde otro lugar.
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Una comedia de experiencias compartidas
Según contó la actriz, buena parte de las observaciones que aparecen en escena surgieron de conversaciones con amigas que atravesaban experiencias similares. "Yo tengo un grupo de WhatsApp con mis amigas que se llama 'Si pudiera nombrar'", relató entre risas. En ese grupo compartían situaciones tan cotidianas como querer recomendar una película y no poder recordar el nombre de ningún actor, director o incluso el título.
Pero también empezaron a reconocer otros tipos de cambios: "Nos empezamos a dar cuenta de que estábamos contentas con el nido vacío, que lejos de ser una señora que estaba llorando por la infancia perdida de sus hijos, estábamos con ganas de salir con amigas, de viajar, de vivir en un tiempo menos productivo, de no estar atendiendo más a nadie".
En este sentido, para la actriz, el eje de "No me acuerdo las cosas" es justamente el paso del tiempo y los cambios que llegan sin pedir permiso. "Pasé de ser una mamá sobreocupada y llena de problemas y de cosas para hacer vinculada a la infancia de mis hijas a ser una mujer madura que no se acuerda de las cosas porque su cerebro se quedó sin estrógeno y tiene muchísimo más tiempo libre a lo largo del día", explicó sobre una obra que dialoga con su propia experiencia.
Después de años hablando sobre la maternidad a través de "Según Roxi", ahora pone el foco en una mujer que dejó atrás la intensidad de la crianza y empieza a descubrir otras formas de habitar el mundo. "La pérdida de estrógeno hace que uno deje de estar todo el tiempo maternando permanentemente a todo el mundo y empieza un tiempo de poder ocuparse más de uno mismo. De eso trata esta obra", resumió.
Ahora bien, las amistades ocupan un lugar importante en el universo de "No me acuerdo las cosas" y también en su proceso de creación. Por eso no resulta casual que la dirección haya quedado en manos de Dalia Gutmann. "Dalia es una número uno de la comedia, sin dudarlo, una gran artista de las tablas que ha recorrido el mundo con sus unipersonales", destacó. Y comentó que ambas coinciden en la forma de pensar el humor sobre el escenario. "Yo concibo al humor en un unipersonal como algo musical. Es un ritmo, una canción que va y fluye y remata y vuelve a empezar. Es un estribillo y un silencio", explicó. En ese sentido, señaló que Gutmann posee "esa musicalidad incorporada del humor", una mirada que se complementa con el trabajo del equipo artístico y los músicos que la acompañan en escena.
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Entre cómplices y espectadoras
Definitivamente, desde hace casi dos décadas, Julieta Otero convirtió vivencias asociadas al universo femenino en materia prima para el humor. "Para mí las mujeres son las grandes cómplices, son mis hermanas, mis guías", aseguró la actriz. Aunque reconoció que escribir para mujeres es apenas una parte de su trabajo, admitió que siempre intenta dejar "un lugar de expresión para nosotras, para las chicas".
En ese sentido, destacó la importancia de los vínculos entre mujeres para compartir experiencias que muchas veces quedan fuera de los discursos tradicionales: "Las mujeres nos tenemos entre nosotras para decirnos qué está pasando, qué nos está pasando, qué está pasando con nuestros estrógenos, cuáles son los síntomas o desafíos que tenemos para atravesar en estas etapas". Para Otero, esa comunidad femenina fue fundamental para comprender transformaciones que durante mucho tiempo permanecieron invisibilizadas.
Esa conexión también se refleja en la respuesta del público, que la acompaña desde los tiempos de "Según Roxi" y hoy vuelve a encontrarse con ella en "No me acuerdo las cosas". "Me dicen lo mismo que me decían con Roxi: 'estás contando mi vida, ¿cómo hiciste un guión con mis cosas?, ¿me pusiste una cámara en mi casa?'", contó sobre los intercambios que suele tener al finalizar las funciones.
Ese ida y vuelta con los espectadores también es una de las razones por las que espera con entusiasmo su regreso a Rosario, una ciudad con la que mantiene un vínculo especial desde hace años. Aunque recordó que siempre escuchó hablar del mito que señala al público rosarino como uno de los más exigentes, aseguró que cada vez que se presentó recibió cariño. "Para mí Rosario es una ciudad muy especial, es un segundo hogar también, un lugar de mucha historia cultural, es el hogar de Fito Páez, que es tan importante, no solo en nuestra música, sino también en todas las cosas que yo hice a nivel artístico", afirmó.
Finalmente, dejó una invitación para quienes todavía no vieron el espectáculo: "Tienen que ir a ver "No me acuerdo las cosas" porque es muy importante, en este momento que estamos viviendo en el mundo, poder reírnos de las cosas que nos hacen sufrir. Tenemos que ir con una sonrisa en el alma y una canción en el pecho".
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