El programa Re-Suena lanza su ciclo 2026 con un gran festival gratuito en Lavardén

Impulsado por el Ministerio de Cultura provincial, continúa el espacio de formación y acompañamiento para jóvenes, vinculado a la música urbana.

06:30 hs - Viernes 10 de Abril de 2026

Re-Suena arranca con todo su ciclo 2026. El programa de formación y acompañamiento para jóvenes impulsado por el Ministerio de Cultura, vinculado a la música urbana, reunirá a tres referentes de la escena local en un festival para celebrar el lanzamiento oficial de una nueva convocatoria: el Tano Romero, Varoner y Nasir Catriel se presentarán el viernes 10, desde las 19, en el Teatro de Plataforma Lavardén (Sarmiento y Rosario), con entrada gratuita.

En paralelo, y entre cada set de los artistas, se desarrollará una competencia de freestyle con la participación de algunos de los principales exponentes de la ciudad, quienes batallarán a partir de consignas vinculadas a la cultura actual, generando un espacio de improvisación, creatividad y encuentro con el público.

Quienes quieran inscribirse, podrán hacerlo a través de códigos QR disponibles en el evento, o bien a través de la web del Ministerio.

Este festival marcará el inicio de una nueva edición de la política pública que comenzó en 2024 y desde entonces no para de crecer. Re-Suena ofrece distintas instancias de formación y encuentro vinculadas a los ritmos urbanos, destinadas a jóvenes de 16 a 30 años. El objetivo es brindar capacitación integral y acompañamiento en torno a diversas prácticas vinculadas a la música, desde la composición, hasta la creación de visuales y la gestión de derechos. Pero sobre todo, busca generar un proyecto colectivo y de construcción comunitaria para jóvenes, en muchos casos con vulnerabilidades varias.

Embed

>> Leer más: "Re-Suena", un futuro posible para que los jóvenes de los barrios de Rosario puedan vivir de la música

La música que salva

“El programa inicia los últimos meses de 2024 con una idea que de alguna manera surgió de un diagnóstico territorial o barrial a través de la presencia del Ministerio en la cultura comunitaria. Muchas instituciones y organizaciones que trabajaban con jóvenes empezaron a ver que el lenguaje con el cual ellos se sentían identificados, no sólo en términos artísticos sino también en términos de construir una voz, tenía mucho que ver con la música urbana, con el hip hop y el rap”, contó en diálogo con La Capital Gino Svegliati, director de integración territorial del Ministerio.

“Empezamos a construir este proyecto junto con estas instituciones, con jóvenes referentes de esa movida cultural. El programa no sólo construye y acompaña espacios de formación en territorio sino que también busca profesionalizar las tareas vinculadas al arte y la música. Desde el Ministerio no entendemos que la tarea artística sea individual. Los pibes hablan mucho de que la música te salva. Pero en eso no hablamos de que un artista individual sea tocado por la varita y la pegue, sino a que la búsqueda sea colectiva”, sumó.

“Lo importante siempre es el proceso, la construcción de comunidad que se genera. Porque eso es lo que salva. Hay pibes que vienen muy solos, muy desprovistos de contención, de afecto, de referencia. Acá encuentran una comunidad, una referencia, alguien que los escucha, que los abraza, que los sostiene, pero sobre todo que los escucha. Creo que escuchar en este tiempo es revolucionario y escuchar a estos pibes es maravilloso además”, apuntó por su parte la ministra Susana Rueda.

Re-Suena funciona en dos dimensiones simultáneas. Por un lado, hay catorce “semilleros” en catorce organizaciones de la ciudad, donde tienen lugar talleres de música urbana, de composición, y de freestyle. Por otro lado, se desarrolla el espacio de formación integral, desde este año concentrado en Plataforma Lavardén. “Es en clave de profesionalización y tiende a ampliar un poco el universo de lo que se aprende en los talleres barriales, generando un cruce entre jóvenes de distintos barrios”, detalló Svegliati.

Embed

>> Leer más: Los rosarinos Nasir Catriel y Fasciolo celebran la argentinidad en su nuevo disco

Esa capacitación incluye los talleres “Hagamos una canción” (abordaje en técnicas de composición, estructuras y ritmos urbanos para potenciar la creatividad), “¡Ensamblémonos!” (recorrido por las instancias de preproducción, grabación y mezcla, al tiempo que promueve el trabajo colectivo y la interpretación en grupo), “Educar la voz para decirlo con todas las letras” (entrenamiento vocal para explorar las posibilidades expresivas de la voz), “Derechos y distribución digital en la música” (introduce nociones clave sobre agregadoras, ingresos y gestión de derechos), “La música en bandeja (Dj)” (brinda herramientas de software para mezclar música digital y pensar el rol del DJ como práctica profesional) y “Ritmos visuales en ojos de VJ” (acerca los fundamentos técnicos para crear y proyectar visuales en vivo).

“Esa amplitud hace que no haya un único perfil del joven Re-Suena, sino que la diversidad es el sentir propio de este programa”, compartió Gino. Además, destacó que la exposición a distintos saberes permite a algunos jóvenes descubrir nuevos intereses y entender que “el proyecto de vida musical no es sólo el artista sino que puede ser mucho más amplio”. De esta manera, se abren posibilidades incluso laborales u horizontes hacia los cuales seguir caminando.

El camino tiene como broche de oro la grabación de una canción en el flamante estudio de grabación público que funciona en Lavardén. “Lejos de ser formal, es un proceso flexible y en construcción, que tiene mucho de acompañamiento. Para muchos de ellos, la zanahoria o el objetivo inicial tiene que ver con poder grabar un tema, pero a eso se llega con todo un proceso previo. Y el resultado no tapa el bosque del proceso, que es lo más importante”, apuntó Svegliati.

En 2024, se grabaron 25 temas en duplas. En 2025, el número se triplicó y 75 jóvenes pudieron grabar sus canciones, mientras que más de 300 pasaron las distintas instancias del programa Re-Suena

Además, la ministra Rueda resaltó que se hizo un acuerdo con el Inamu (Instituto Nacional de Música), el cual provee códigos digitales a los jóvenes participantes para poder subir sus temas a plataformas digitales de manera segura y sin afrontar costos.

Embed

>> Leer más: Caliope Family, hip hop con pulso barrial y prefijo rosarino

“Vemos unos resultados impresionantes. Lo importante es que permite soñar con otro horizonte posible. Eso es lo que nosotros abonamos con este trabajo que estamos haciendo. Hace poco hicimos el cierre del año pasado con la entrega de los códigos. Es conmovedor verlos, verlos subirse al escenario, ver su crecimiento, escuchar las letras y ver cómo les cambió la vida”, afirmó la funcionaria.

“Empiezan a aparecer discusiones de sentido sobre lo que transmite un tema, sobre las letras, con un género y un momento del mundo donde todo pareciera que va hacia lo más superfluo, hablar del dinero o de la objetivización de los cuerpos o de las sustancias. Los mismos pibes son los que dicen ‘bueno, la industria está hablando de todo esto, pero nosotros queremos hablar de otras cosas que nos pasan’. Y aparecen cosas vinculadas al amor, a los vínculos, a la importancia de la familia, la identidad que tienen con sus propias barriadas, cómo se relacionan con la seguridad y muchas otras cosas. Este año también hay un trabajo fuerte de estos jóvenes en estos territorios pensando cómo transmitir cuestiones vinculadas a derechos humanos, a la memoria”, compartió Svegliati.

“Este programa y el de Barrio Cultura Cotidiana, que tiene aproximadamente 60 trayectos formativos en muchísimos barrios de la ciudad también convenidos con organizaciones sociales, son los programas más valiosos y los que promovimos junto al equipo para hacerle frente también a la inseguridad. No es solo represión. Los pibes quieren soñar también, entonces vamos a buscar sus sueños”, cerró Rueda.