Buenos Aires.- La banda estadounidense Mötley Crüe se presentó ante 20 mil espectadores, bajo una intensa lluvia, en la penúltima jornada del festival Pepsi Music que se realizó en el Club Ciudad de Buenos Aires.

Buenos Aires.- La banda estadounidense Mötley Crüe se presentó ante 20 mil espectadores, bajo una intensa lluvia, en la penúltima jornada del festival Pepsi Music que se realizó en el Club Ciudad de Buenos Aires.
La actuación fue precedida por el conjunto Rata Blanca, en su regreso a Capital Federal y tras una intensa gira por el interior, además de Viticus y Horcas, entre otras formaciones que se ofrecieron sus espectáculos en el escenario principal y el alternativo en la octava fecha del festival.
El grupo de metal rock demoró su salida media hora respecto a lo programado. Subió a escena a las 22, debido a que Rata Blanca finalizó su set bajo una copiosa lluvia que cayó en forma directa sobre el escenario.
El retraso se dio porque los instrumentos de Mötley Crüe estaban mojados, en especial la batería de Tommy Lee, pero a las diez en punto salieron para interpretar “Kick start my heart”, un clásico que hizo olvidar al público que estaba empapado.
La banda de los '80, pionera en su estilo musical, estuvo encabezada por el cantante Vince Neil, el guitarrista Mick Mars, el bajista Nikki Sixx y Tommy Lee en la percusión, para ejecutar temas como “Wild side”, mientras se proyectaban imágenes en las pantallas a ambos lados y en el centro del escenario.
Durante el tema “Shout at the devil”, en la proyección se repetía constantemente la imagen del presidente estadounidense, George W. Bush, con una sonrisa en el rostro y en otro plano se veía como alzaba su mano con el puño cerrado y el dedo medio extendido.
El show continuó con las palabras de salutación de Neil, quien consideró al público de la Argentina como uno de los más importantes del mundo para la banda, antes de cambiar el nombre del nuevo tema “Saints of Los Angeles” por “Saints of Buenos Aires”, como una muestra más de cariño.
El público respondió, a pesar de la cantidad inusual de agua que caía sobre el barrio de Núñez, con fervor, saltos y siguiendo las letras de los temas sin abandonar lugares de privilegio, alcanzados a pleno esfuerzo y con la intención de ver a la histórica formación en su tan anhelado paso por Sudamérica.
“Same old situation”, “Louder than hell”, “Girls, girls, girls”, “Dr. Feelgood” y la balada “Home sweet home” integraron el festejado repertorio elegido por el grupo para su debut en la Argentina.
El hard rock y el glam metal recorrieron el Club Ciudad en una histórica jornada con ese género musical y sus derivados, con Mötley interpretando temas como “Live wire” y “Sick love song”, para delirio de sus seguidores, quienes disfrutaron y retrataron con cámaras de fotos digitales cuando Neil se acercaba al público sobre la pasarela mojada.
“Estoy llorando” de la emoción, dijo Tommy Lee al público desde el borde la tarima que se introducía entre la gente, como muestra de afecto y ayudado por el agua que le recorría su cuerpo tatuado y mojado, porque su remera empapada ya había abandonado su lugar original.
Lee dejó oficialmente inaugurada la fiesta y la banda interpretó otros dos clásicos de sus 30 años de trayectoria, “Mother fuck... of the year” y “Don't go away mad”, para cerrar el set con “Same old situation”.
Y llegó el turno de Nikki y su bajo, miembro fundador de la banda que tuvo también su momento con el público. Recurrió a solos musicales y continuó con hits como “Primal scream”, “Ret hot” y el solo de la batería de Tommy Lee, para cerrar esta performance con “Look that kill”, un extendido tema que precedió al festejado y coreado “Girls, girls, girls”.
El show programado finalizó con “Dr. Feelgood”, con miles de seguidores convencidos de que la banda, a pesar la inclemencia climática, “se sentía bien” y que disfrutaron de la actuación, canción durante la cual Vince Neil lució la camiseta de la selección argentina con el número 10 en su espalda.
Mötley Crüe desplegó sus mejores temas durante una hora cuarenta y cinco minutos y, para el cierre, Tommy Lee en teclados interpretó -dificultades de sonido de por medio debido al continuo corte y escalonado de la energía que lo dejó sin audio y sin imágenes en pantallas- la balada “Home sweet home”, la primera de ese estilo para un conjunto de metal rock.
El final mostró a los cuatro miembros saludando, empapados, en el borde de la pasarela y, para calmar a la fieras, el sonidista recurrió al tema “A mi manera”, en la versión original de Frank Sinatra. (DyN)


