Buenos Aires- El ex presidente Néstor Kirchner defendió hoy con firmeza la reestatización de las AFJP, volvió a cuestionar duramente a los medios de comunicación y dijo que, con la crisis financiera, el mundo asiste a un verdadero “fin de época”.

Buenos Aires- El ex presidente Néstor Kirchner defendió hoy con firmeza la reestatización de las AFJP, volvió a cuestionar duramente a los medios de comunicación y dijo que, con la crisis financiera, el mundo asiste a un verdadero “fin de época”.
Al hablar en Santiago de Chile, durante un encuentro del progresismo regional, Kirchner atacó duramente a las calificadoras de riesgo y a los organismos de crédito, como el BID, y al respecto negó que en Argentina haya subido 7 puntos la pobreza, como afirmó este banco.
Sin embargo, Kirchner dedicó más tiempo para apuntar contra los medios de comunicación y exhortó a su auditorio, compuesto por funcionarios y dirigentes progresistas reunidos en el Congreso trasandino, a “no tenerle miedo a la cuestión mediática”.
“Ellos van a estar aliados siempre a los poderes para tenernos sojuzgados a todos”, previno Kirchner y agregó que “los medios siempre le están pidiendo a los gobiernos, siempre quieren más, no se conforman con ser un medio de expresión, quieren gobernar a las sociedades: que vayan a elecciones”, desafió entonces.
Dijo, además, que “para que la democracia se consolide, no tiene que haber monopolios informáticos”, ya que, según advirtió, “la mayoría de ellos trabajan concientemente con el poder económico”.
En ese sentido, relativizó que “los medios sean tribuna de doctrina: son tribuna de doctrina neoliberal”, disparó, y volvió a vincular a los medios con la naturaleza golpista de algunos sectores, al señalar que a estos “ya no les sirven los instrumentos que utilizaron en el pasado”.
Kirchner afirmó que, para los sectores enemigos de los cambios que están teniendo lugar en la región, “de lo que se trata es de quitarle legitimidad a los movimientos populares. Hay que jugar al desprestigio, llenarlos de desprestigio, acusarlos de corrupción”, explicó.
También previno sobre los que “tratan de crear este complejo de que no sabemos administrar: tenemos el crecimiento más importante de los últimos 200 años, bajamos la desocupación de 30 a 7,8 por ciento, la indigencia, la pobreza de 60 a 17,8 por ciento y me gustaría ver ese informa del BID -dijo-, que dice que va a subir la pobreza 7 puntos. No vamos a subir 7 puntos la pobreza”, respondió.
No obstante, advirtió que "tenemos que prepararnos en la región“ y, al referirse concretamente a la crisis internacional, advirtió que ”estamos condenados necesariamente en el mismo círculo recesivo que las potencias del mundo“.
Tras reiterar las claves de la política económica argentina, de superavit fiscal y comercial y de crecimiento económico, sostuvo que para enfrentar la coyuntura, “tenemos que tener proyectos neokeynesianos que tiendan a potenciar el empleo”.
Ya internándose en el tema de la crisis, recordó el “riesgo país” con que suelen evaluar a la Argentina las calificadoras de riesgo.
“Si nos pueden poner 75.000 puntos, nos ponen. Si nosotros nos hubiésemos guiado por las consultoras, estaríamos ocultándonos bajo las montañas”, afirmó.
Dijo que “con toda intención, se han equivocado. Son pagadas por los mismos que quieren venir a saquear financieramente nuestras naciones”, advirtió.
También dedicó un párrafo a las “burbujas” que llevaron a la crisis actual y en ese sentido pronosticó que “estamos ante un fin de época, ante un punto de inflexión”, en tanto afirmó que “es la política neoliberal la que tiene que cambiar”.
Kirchner defendió la reestatización del sistema jubilatorio en Argentina, al afirmar que la privatización, en 1994, “nos generó una deuda externa de 100 mil millones de dólares”.
Ratificó que la ley que volverá a la esfera oficial las AFJP será sancionada el jueves 20 por el Senado y aclaró que, junto a la presidenta Cristina Fernández, “tomamos la decisión de no estatizar los fondos de los jubilados, sino de cambiar el administrador”, con un control de todos los organismos del Estado, el Poder Legislativo y asociaciones empresarios, para tener “un manejo cristalino” y “para que no puedan llevar al exterior los fondos”.
“Estamos construyendo un sistema que no solo va a ser superavitario, sino que va a servir, y que merecen quienen han trabajado toda la vida”, enfatizó.
Seguidamente calificó la decisión de la Presidenta como “una de las más importantes que hemos tomado desde 2003 a la fecha”.
Por último, advirtió a los presentes que “le vamos a dar tranquilidad y gobernabilidad a nuestros ciudadanos si somos capaces de levantar las banderas del progresismo” y admitió que “estamos dando una batalla dificilísima”, pero advirtió que “no estamos dispuestos a quebrar las posiblidades de cambio: preferimos caer en el intento que renunciar a las ideas de intentarlo”, concluyó. (DyN)


