Martes 13 de Septiembre de 2022
Un hombre de 48 años quedó preso por golpear con un adoquín en la cara a un ex compañero de trabajo y por amenazar a sus hijas. El violento episodio ocurrió en junio luego de que el agresor atacara a la víctima por un conflicto de vieja data relacionado a un juicio laboral. Estos hechos se sumaron a otra causa que tenía el imputado por tenencia ilegítima de dos armas de fuego. Quedó preso por 90 días.
El 18 de junio pasado Federico B., un vecino de la zona sur de Rosario, volvía de trabajar rumbo a su domicilio cuando decidió parar con su auto en un kiosco de zona sur. Cuando atinó a descender del vehículo el hombre sintió que alguien llegaba corriendo. Apenas se dio vuelta recibió un fuerte golpe en la cara. Le habían arrojado un adoquín que le generó fractura de tabique y otras heridas en el rostro.
La víctima identificó al agresor: se trataba de Claudio E., de 48 años, un hombre que había sido compañero de trabajo en el puerto. Según relató Federico, el conflicto se había iniciado tiempo atrás cuando, en el marco de un juicio laboral luego de ser despedido, Claudio E. le pidió que declarara como testigo. El hecho de haberse negado a esa solicitud inició una bronca cuya tensión se mantuvo por la cercanía entre los domicilios de ambos. Federico, según relató ante la Justicia, se había acostumbrado a esquivarlo porque cuando se cruzaban el hombre lo agredía y amenazaba.
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El mismo día de la agresión física las hijas de la víctima fueron amenazadas por Claudio E. Según relataron las tres mujeres, cuando estaban llegando a la vivienda familiar en taxi cuando se cruzaron al acusado, quien las insultó y las amenazó.
En tanto Federico B. contó que como consecuencia de la agresión no pudo seguir trabajando, que está bajo tratamiento psiquiátrico por miedo, adelgazó 25 kilos y no puede realizar muchas actividades cotidianas producto de su estado de salud. Incluso tiempo después estuvo internado diez días a raíz de un accidente cerebrovascular.
Para cuando ocurrieron estos episodios en el vecindario ya se sabía que a Claudio E. le habían allanado su casa y que tenía una causa por tenencia de armas. Ese procedimiento policial fue el primero de enero de este año, en el marco de una investigación iniciada a partir de denuncias de vecinos que dijeron ver a personas armadas en un pasillo de zona sur.
En ese domicilio vive Claudio E., a quien al momento de allanarle la vivienda la policía le secuestró dos armas de fuego aptas para su uso. Se trató de una Bersa Thunder calibre .380 con numeración suprimida y una carabina Rubi Extra con mira, además de varias municiones.
En ese marco este lunes el fiscal Fernando Dalmau imputó a Claudio E. los delitos de tenencia ilegítima de dos armas de fuego, lesiones graves y amenazas simples. En tanto que la jueza Melania Carrara confirmó la prisión preventiva por el plazo de 90 días.