La fiscal de la Unidad Especial de Delitos Sexuales, Alejandra Raigal, quien investiga al menos ocho hechos de abusos y robos contra mujeres atribuidos a un mismo atacante, trabaja en la confección de un nuevo fotofit para dar con el agresor serial. El nuevo retrato está siendo confeccionado por personal del Área de Criminalística del Ministerio Público de la Acusación (MPA) sobre declaraciones realizadas por las últimas tres víctimas de la saga desatada desde enero pasado.
La intención de la Fiscalía es que, una vez finalizado este proceso, se obtenga un fotofit unificado que, de no avanzar en distintas medidas investigativas que están en curso, será hecho público para que la población colabore en el hallazgo del abusador. Sería el primer identikit publicado por Fiscalía ya que, los que ganaron la calle oportunamente y fueron difundidos por todos los medios de comunicación, fueron oficializados por el Ministerio de Seguridad provincial.
Sobre la base de esos identikits un hombre de 33 años fue detenido el jueves pasado y sometido a una rueda de reconocimiento en el cual, siete de las ocho víctimas, no lo identificaron por lo que ante el resultado negativo esa persona quedó en libertad.
Luego del reconocimiento de personas negativo sobre un hombre sospechado de ser el múltiple atacante sexual buscado por al menos ocho hechos, fuentes de la Fiscalía Regional indicaron que personal de Criminalística del MPA trabaja en la confección de un nuevo fotofit con el aporte de las últimas tres víctimas de la saga bajo investigación.
El proceso de confección de los identikits es a partir de la toma de declaraciones individuales a cada víctima. Es decir, se empezó a construir el retrato de cero. Según fuentes de la pesquisa, cada víctima confecciona el retrato en base a las particularidades que recuerda del agresor y una vez finalizado este proceso toda esa información se volcara en la producción de un retrato base que podría, o no, ser divulgado públicamente.
Los voceros de la investigación confiaron que en las últimas horas "dos de las víctimas trabajaron en la confección del nuevo retrato" y que una tercera lo hará en las próximas horas. Y aclararon que "por el momento el identikit publicado por el Ministerio de Seguridad de la provincia tiene validez", pero los nuevos retratos "cuentan con más detalles y la idea es que un especialista unifique todas las imágenes realizadas por las víctimas en un sólo identikit para trabajar como base".
Desde la Fiscalía, en tanto, se resaltó una vez más que nunca difundieron un fotofit de la persona buscada. "La idea es no tener varios fotofits en circulación", explicó el vocero. "Se está trabajando también sobre el mejoramiento de las imágenes de una cámara de videovigilancia que captó la moto" en la que se conducía el agresor en varios de los hechos denunciados, un rodado de baja cilindrada, de color negro y con una caja blanca similar a la utilizada por los deliverys. "Hay medidas investigativas en proceso y, de resultar negativas, se valorará si es necesario difundir a la opinión pública el nuevo fotofit", concluyó.
Atacante serial
Entre el 7 de enero y la noche del 9 de julio de este año se produjeron en distintos puntos de la ciudad al menos ocho hechos de robos y abusos sexuales atribuidos a un mismo atacante. Tres de esos hechos se dieron en jurisdicción de la seccional 15ª, dos en la 7ª, uno en la 18ª, uno en la 16ª y otro en la 4ª. En carpeta de los investigadores hay un noveno hecho de robo —ocurrido el miércoles pasado en una librería de España al 3800, comisaría 15ª— que si bien tiene similitudes con la saga puesta bajo la lupa no está siendo investigado aún como parte de la seguidilla.
Del universo de ocho casos, tres fueron con acceso carnal y los restantes fueron catalogados como abusos simples. La inmensa mayoría de las víctimas fueron relatando valientemente el accionar del agresor —padeciendo un proceso de revictimización— y se pudo ir trazando un patrón de su forma de atacar.
Las víctimas describieron al atacante como un hombre de entre 25 y 35 años; de 1,65 a 1,70 metro; tez trigueña; calvo o con el pelo cortado al ras. En algunos casos indicaron que llevaba un piercing en la nariz, una cicatriz en una mejilla izquierda o una barba de dos o tres días. En dos ocasiones no llegó a sacarse el casco de motociclista color negro que usaba.
Según las denuncias se movía en una moto negra de 110 centímetros cúbicos y con una caja blanca de PVC para reparto. De ese rodado se obtuvieron al menos dos registros fílmicos, pero en la casa del hombre apresado y sometido a rueda de reconocimiento ni la moto ni la caja blanca fueron halladas.
El abusador atacó dos veces en la vía pública y las otras seis en distintos comercios, donde antes de atacar ingresó previamente fingiendo ser cliente y esperando el momento en el cual la víctima estuviera sola.
A partir del ataque a una joven de 19 años perpetrado el 20 de mayo comenzó a circular extraoficialmente un fotofit confeccionado por personal de la Policía de Investigaciones (PDI). Ese identikit se viralizó luego de que Jorgelina, dueña de una veterinaria de San Nicolás al 300, contara a La Capital su historia el pasado 4 de julio. Esa mujer, de 42 años, logró echar al agresor de su negocio amenazándolo con una tijera cuando éste le exigió que le practicara sexo oral. A partir de esa experiencia contactó a otras mujeres que habían sufrido la misma situación. Y un grupo de veterinarias autoconvocadas en solidaridad de las víctimas comenzaron a motorizar la búsqueda del agresor en las redes sociales y avanzaron en la conformación de una subcomisión para movilizar el caso dentro del Colegio de Veterinarios.
Sin salida
Este fenómeno motivó que el miércoles pasado a la tarde, el Ministerio de Seguridad de la provincia hiciera público el fotofit que ya circulaba extraoficialmente. Menos de 24 horas más tarde se conoció que un hombre de 33 años, residente en el barrio Carlos Casado, había sido detenido por efectivos del Comando Radioeléctrico y puesto a disposición de la fiscal Raigal después de una denuncia anónima al 911.
El viernes pasado, siete de las víctimas realizaron un reconocimiento de esa persona en el Centro de Justicia Penal. El resultado fue negativo y el sospechoso liberado. Mariano Bufarini, abogado de la Defensa Pública que junto a Florencia Chaumet y Caterina Traverso acompañaron al hombre sospechado en su peregrinar, alertó que "la policía no había actuado de manera profesional en la detención". Agregó que se habían difundido en redes sociales fotos del hombre y que previo a la rueda de reconocimiento habían presentado un recurso de nulidad de la medida.
"El reconocimiento puede llegar a declararse nulo si se puede probar que fotos (del sospechoso) circularon y las víctimas fueron a la medida habiéndolo visto previamente. De hecho, una de las preguntas que se hace antes de cada medida como ésta es si la víctima volvió a ver a la persona o vio una foto, porque claramente sugestiona al que debe reconocerlo y eso puede hacer que reconozca a una persona que no sea el verdadero culpable. El hecho de exhibir las fotos, de manera irresponsable como hizo la policía en este caso, termina perjudicando también a la Fiscalía. Es una causal de nulidad. Estos planteos fueron realizados por las dos defensoras previas a la rueda diciendo que ya estaban circulando las fotos de nuestro asistido", explicó Bufarini.