Policiales

Piden 6 años de prisión para un reducidor que ofrecía objetos robados en internet

La Policía de Investigaciones (PDI) llegó hasta él porque al encender una notebook robada activó la webcam y un GPS que informó a su dueño dónde estaba el aparato.

Domingo 18 de Octubre de 2015

Un fiscal pidió 6 años de prisión efectiva para un reducidor de objetos robados, principalmente electrónicos, que él mismo comercializaba a través de reconocidos sitios de internet y un perfil propio de Faceboock. Fue esa misma tecnología robada la que lo llevó tras las rejas ya que el sistema de rastreo satelital de una notebook sustraída en un escruche reportaba a su dueño la ubicación del aparto sin que él lo advirtiera. Así, a través de la webcam, la notebook hacía capturas de pantalla y fotos del rostro del malenate mientras éste la utilizaba.

   Luciano Gabriel R. nació en Rosario hace 33 años y fue detenido a fin de febrero pasado acusado de robar y vender a través de internet objetos que fueron reconocidos por sus dueños como sustraídos en al menos tres escruches. La particularidad del caso, que está a punto de llegar a juicio luego de que el fiscal Nicolás Foppiani elevara la requisitoria y se realizara la audiencia preliminar, es el perfil de la persona acusada y cómo se logró desentrañar que su trabajo era el de vender los elementos mediante internet.

   Aunque la modalidad se ha masificado y de buena fe muchas personas deciden deshacerse de objetos usados que ofertan a través de reconocidos portales de internet, en esta situación se llegó hasta una cueva donde estos productos se vendían por el rastreador satelital de una computadora sustraída en un robo, además del accionar de los agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) que simularon una compra para contactar al reducidor.

La denuncia. La suerte de Luciano Gabriel R., de oficio “tatuador” según los datos consignados en la carpeta judicial en su contra, comenzó a definirse cuando un joven denunció en fiscalía que el 24 de febrero pasado le habían robado varios elementos de su casa, ubicada en inmediaciones de Catamarca y Francia.

   Entre otros objetos, le sustrajeron un televisor LED de 32 pulgadas marca LG con su respectivo control remoto, un monitor de computadora HP de 21 pulgadas color negro, 1.900 pesos en efectivo y una notebook marca Asus de 17 pulgadas. Este último elemento fue clave para la pesquisa.

   Es que el dueño legítimo del ordenador le había instalado un software de rastreo satelital conectado a una aplicación que permitía que, al ser encendida la computadora, automáticamente le reportaba la ubicación del aparato a su correo personal.

   Es más, sin que el usuario lo advirtiera, la notebook realizaba capturas de pantalla de los sitios visitados y a través de la webcam le tomaba fotos, archivos que automáticamente eran remitidos a la víctima del robo.

   Es más, en una de esas capturas figuraba el ingreso al perfil de Faceboock “Cirujeando 2”. La víctima inspeccionó en el perfil y observó una frase donde leyó: “Lindo día para el escruche”. En tanto, el día siguiente al robo recibió dos llamados a su teléfono celular procedentes de un número que pudo registrar, pero que no llegó a atender.

   Incluso, la novia del joven encontró en el sitio de venta de productos on line OLX la publicación de una computadora similar a la HP que le habían robado y en el cual casualmente se indicaba como número telefónico de contacto el mismo desde el que lo habían llamado antes sin que lograra atender. En la misma página se ofertó una notebook marca Asus de características similares a la suya y con el mismo número de teléfono de contacto.

Falso comprador. Con esos datos el fiscal Foppiani coordinó la pesquisa y encomendó el seguimiento del caso a una una comisión de la PDI que diagramó un paciente operativo consistente en que uno de los uniformados se contactara con el vendedor al número de teléfono publicado demostrándole interés por una de las computadoras y pactara un encuentro.

   La cita se concretó el 28 de febrero en una estación de servicios de avenida Uriburu y Ovidio Lagos donde el ahora imputado llegó a bordo de una moto. Allí quedó detenido tras toparse con el agente encubierto bajo la figura de un falso cliente que lo aguardaba junto a otros policías que trabajaban de incógnito y, con ropa de civil, se habían apostado en distintos lugares del minimarket de la estación.
  En su poder, el acusado tenía un bolso dentro del cual se halló la notebook Asus y otra marca HP color negra de 17 pulgadas con su cargador además de un teléfono celular Samsung Galaxy Young.

Allanamiento. Al mismo tiempo la PDI realizó un allanamiento en el domicilio del imputado, en pasaje Bazán 2552 (Juan Canals al 2500), donde se secuestraron varios elementos robados a la víctima, una pistola calibre 9 milímetros marca Thunder y otros objetos de los cuales no pudo justificar su procedencia y que serían obtenidos en escruches.

   Allí acopiaba además una guitarra criolla, tres notebooks, una filmadora, dos cámaras digitales de fotos, el DNI y una credencial de pensión de una jubilada, cuatro teléfonos celulares, chips telefónicos, cargadores de notebooks y una bicicleta.

   Por otra parte, y al quedar imputado, al tatuador se le achacó “haber adquirido, recibido, u ocultado a sabiendas de su procedencia ilícita”, un televisor marca Samsung de 32” y un televisor marca LG de 42” robados el 7 de junio de 2014 en un hecho agravado por efracción en Calle 1425 al 9000. La denuncia del damnificado, que reconoció los objetos, también forma parte de la causa. Una jubilada que sufrió un arrebato el lunes 23 de febrero de este año en la zona sur, también reconoció como propio el DNI que se halló en la casa del reducidor.

   Con evidencias como las actas policiales, pericias, denuncias e informes sobre capturas de pantalla, el fiscal Foppiani sustentó el vínculo directo del acusado con los hechos. Y durante la audiencia preliminar hizo el requerimiento de elevación de la causa a juicio contra Luciano Gabriel R. para quien anticipó que pedirá una pena de 6 años de prisión de cumplimiento efectivo.

   No sólo le imputó la reducción y comercialización de los objetos robados, sino que también le endilga haber participado del escruche en la vivienda de Francia y Catamarca. Así, lo acusó de “hurto agravado por el uso de llave falsa en concurso real con el delito de tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra sin la debida autorización legal, en concurso real con encubrimiento agravado por la habitualidad y ánimo de lucro en concurso real, y dos hechos de encubrimiento por receptación dolosa”.

   Mientras que la defensa encabezada por el abogado particular Leopoldo Monteil reclamó el sobreseimiento y la libertad de su cliente (bajo caución con embargo sobre un bien inmueble) por falta de pruebas para demostrar la participación en el robo, la tenencia del arma y de objetos robados, el juez José Luis Suárez hizo lugar al trámite y dio por concretada la audiencia previa al debate oral y público en el que se ventilará lo achacado al reducidor y se dictaminará su futuro.

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