Domingo 19 de Diciembre de 2021
Los confines de los barrios Magnano y Molino Blanco parecen estar sometidos a una violencia extrema que en los últimos 25 días se saldó con tres asesinatos en un radio de 600 metros y la desaparición de un pibe de 15 años, hermano de uno de esos muertos. El último nombre ingresado en esa macabra lista fue Yamil Alfredo Roldán, un joven de 22 años a quien, según investigadores, lo golpearon con un perfil de hierro en la cabeza hasta casi desintegrársela pasadas las 6 de la mañana de ayer en la plazoleta de Lozzia y Guillermo Tell (pasaje 529).
Roldán fue trasladado al hospital Roque Sáenz Peña donde murió. Los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que la víctima fue a un after barrial en la zona Buenos Aires y Boquerón, donde tuvo un cruce con un número indeterminado de personas que terminó en una feroz golpiza.
El joven asesinado estaba acompañado por al menos un amigo que, confiaron los pesquisas, no aportó precisiones sobre los detonantes del crimen.
Dos encontronazos
Yamil vivía en Anchorena al 2200, a escasos 50 metros de Oroño y del lugar donde el martes pasado a la 1.30 de la madrugada fue asesinado Dalmiro Sebastián Benci. De acuerdo a lo que confiaron fuentes allegadas a la investigación en manos de la fiscal Marisol Fabbro, la madrugada de ayer Roldán pasó por una fiesta o festejo en un after casero y barrial en inmediaciones de Buenos Aires y Boquerón —a unas 40 cuadras de su casa— denominado “La Previa”.
En un primer momento se vinculó el lugar a una franquicia de la banda de Los Monos, pero esa hipótesis fue perdiendo fuerza con el correr de las horas.
En ese lugar Roldán, acompañado por al menos un amigo, protagonizó un altercado con personas que estaban allí. La siguiente escena en la vida de la víctima se desarrolló en la plazoleta de Lozzia y 529, a unos 600 metros de La Previa. En este caso fue atacado con mortal ferocidad. Los peritos secuestraron un perfil de hierro de unos 50 centímetros que habrían utilizado para ultimar a la víctima.
Los vecinos contaron que en la esquina de la plaza se generó una gresca, pero no dieron mayores precisiones. Llamados a la central del 911 alertaron que en la esquina de la plaza se habían escuchado detonaciones de arma de fuego.
Roldán ingresó al Roque Sáenz Peña en estado desesperante con dos importantes contusiones en la cabeza. Una en medio del cráneo y la restante sobre uno de los costados de la cara que virtualmente le había destruido los huesos del rostro. Cuando llegó al hospital las heridas eran de tal magnitud que en primera instancia se estimó que había sido víctima de varios disparos en la cabeza.
Ninguna de las personas que lo llevaron al hospital quisieron brindar sus datos personales y menos aportar detalles de lo sucedido. Con el mismo muro de silencio se toparon los pesquisas de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) al intentar, en las horas iniciales del expediente, obtener información de parte de los familiares de Roldán.
La fiscal Fabbro ordenó a efectivos de AIC que trabajaran en la toma de testimonios a eventuales testigos y que se recabara la existencia de cámaras de vigilancia públicas o privadas en la escena del crimen o sus inmediaciones. A simple vista no se observaba ninguna.
En la zona
En los últimos dos meses hubo en un radio de 600 metros de la plazoleta de Lozzia y Guillermo Tell distintos hechos de violencia que se hicieron un lugar en las crónicas policiales. Para marcar un mojón, la madrugada del domingo 14 de noviembre pasado —día de elecciones legislativas— la fachada de la Escuela de Educación Técnica 472 “Crisol” fue atacada a balazos. Tras disparar al menos ocho veces, los atacantes dejaron un cartel que decía: “O se comunican con la mafia o siguen las balaceras”.
El hecho quedó inmerso en la última oleada de ataques de alto impacto social que incluyó balaceras a cuatro estaciones de servicios, otra escuela de Cafferata al 4000 y dos locales gastronómicos. Tras el ataque a la Crisol, alumnos, profesores y vecinos relataron la pesadilla de violencia que se vive en la zona.
“Es muy angustiante llegar a la escuela y verla llena de agujeros. Nosotros desconocemos la palabra mafia. Solo queremos formar personas de bien. En nuestra cabeza no cabe la violencia”, contaron los docentes de la escuela ubicada a cuatro cuadras de donde mataron a Roldán.
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El siguiente acto de violencia fue letal. La tarde del 24 de noviembre, sobre las 19, un joven de 23 años identificado como Maximiliano Gastón Córdoba salió de su casa de pasaje 525 al 500 para visitar a su pequeño hijo a la casa de su ex, ubicada a unas ocho cuadras sobre Escalante al 6500. Mientras Córdoba estaba en ese lugar, llegó en moto un sicario, se bajó, corrió a Córdoba y lo mató de 12 tiros en el patio trasero de la vivienda.
“Lo fueron a buscar. Había vecinos y familiares fuera del domicilio y no arremetieron contra ninguno de ellos”, describió el fiscal Gastón Avila. Uno de los familiares del pibe asesinado contó que éste había mantenido un conflicto con “pesados del barrio” al comprarse una moto. Pero el calvario de esa familia no terminó ahí. Entonces se supo que Yair, hermano de 15 años del muchacho asesinado, había desaparecido la noche del sábado 23 de octubre.
La última vez que lo vieron con vida fue cerca de la plazoleta de Lozzia y 529. Yair no apareció aún y los investigadores no descartan vinculación entre su desaparición y el asesinato de su hermano. La escena del crimen de Córdoba está ubicada a 600 metros de donde asesinaron a Roldán
El viernes 3 de diciembre alrededor de las 17 Abel Oscar Casafú, de 59 años y domiciliado en barrio Tablada, llegó manejando su Chevrolet Meriva gris a las inmediaciones de Salvá y Guillermo Tell. Los vecinos escucharon detonaciones y el Meriva quedó con al menos la puerta delantera derecha abierta.
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Casafú fue asesinado por quien iba en el asiento trasero del auto donde se hallaron tres de las cuatro vainas servidas en la escena. Presentaba un balazo en la nuca y otro en la espalda. No le robaron nada, ya que murió con su billetera con diez mil pesos en el bolsillo y su teléfono celular. A 200 metros de donde lo mataron, ayer fue asesinado Roldán.